HAGASE OIR | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-02-04 05:00:00

HAGASE OIR

¬ŅDonde estaremos los ¬Ď¬íarrechos santandereanos¬í¬í? En la actualidad el reto que nos ponemos cada uno como persona, es alcanzar a satisfacer nuestras necesidades descontentas para con ello mantenernos felices y deseosos de algo mejor; este desaf√≠o es algo muy disparejo a lo que piensan y hacen nuestros gobernantes en sus mandatos con el pueblo.
HAGASE OIR

Podemos expresar que nuestros dirigentes ¬ďpolitiqueros¬í¬í no nos dan ni un proyecto de desarrollo que se lleve a cabo en la localidad.

Algo inconcebible desde mi punto de vista, es el claro ejemplo del proyecto Metrol√≠nea. Ni qu√© que decir de la desidia con que nos tratan en la Registradur√≠a ¬ŅPor qu√© tiene que existir tanta ineficiencia en asuntos tan importantes? Son muchos e innumerables los ejemplos existentes, tantos,¬† que no alcanzar√≠a a expresarlos en esta columna.

En realidad, no deber√≠amos acostumbrarnos a ese abandono e irrespeto que vivimos en el d√≠a a d√≠a. ¬ŅD√≥nde estaremos los ¬Ď¬íarrechos santandereanos¬í¬í que nos dejamos meter gato por liebre? Debemos ser ahora m√°s que nunca una comunidad preocupada por el bien com√ļn y las cosas bien hechas.

Oscar M. Quintero Leal

El cartel de los sapos

Seg√ļn una encuesta, el 80% de los santandereanos rechazamos la propuesta presentada por el presidente √Ālvaro Uribe de utilizar a 1000 estudiantes universitarios como carne de ca√Ī√≥n o la formaci√≥n de carteles de sapos en las comunas de Medell√≠n, para que den informaci√≥n a las autoridades de focos de delincuentes, drogadictos, ventas de drogas, armas y ubicaci√≥n de grupos alzados en armas. Primero ser√° en Medell√≠n y despu√©s en otras ciudades del pa√≠s.

Por √©tica todos los colombianos estamos en la obligaci√≥n de informar los hechos de delincuencia que sepamos. En todos los c√≥digos penales del mundo el que no informe comete un¬† delito de encubrimiento. Si la ciudadan√≠a no informa espont√°neamente es porque algo pasa en el pa√≠s.¬† Las comunas de las ciudades se deben recuperar con trabajos comunitarios remunerados, educaci√≥n, salud, servicios p√ļblicos, vivienda y oportunidades para todos los j√≥venes, como tambi√©n introducir pie de fuerza, corregir los problemas de justicia y cooperaci√≥n de la comunidad.

El Gobierno le exige a los grupos alzados en armas que no involucren a los ni√Īos y j√≥venes en la guerra y ahora vemos c√≥mo quiere involucrar a j√≥venes universitarios de 18 a√Īos en el conflicto armado.

Cuando un joven de la comuna de Medellín estudia en la universidad es orgullo de la familia, amigos y vecinos, pero donde esta propuesta se haga realidad se vuelve objetivo de francotiradores de la delincuencia o el sapo de la comuna y sus libros y cuadernos va a tener que esconderlos  debajo de la camisa o dentro de los pantalones, así no sea un sapo o informante.

Otros problemas¬† graves que se presentar√≠an son los infiltrados de la delincuencia o los grupos alzados en armas.¬† En esta lista de 1000 universitarios informantes, los falsas denuncias que se presentar√≠an por ganarse los cien mil pesos¬† (para comprarse unos tenis, llevar la novia a bailar o pagar sus estudios o¬† √ļtiles).

Rafael Rodríguez González


Jóvenes informantes: extensión de la guerra

En una medida desesperada y populista, el presidente Uribe quiere llevar los estragos, la irracionalidad y el dolor de la guerra al seno de m√°s hogares colombianos. Resulta verdaderamente dif√≠cil entender de otra manera la reciente propuesta de contratar como informantes, por unos pocos pesos, a los j√≥venes estudiantes provenientes de los sectores populares. Esta despiadada pol√≠tica acabar√° de incendiar la sociedad y terminar√° por involucrar a√ļn m√°s a los j√≥venes y, por ende, a sus familias en las m√ļltiples guerras fratricidas que se libran en el pa√≠s.

Es il√≥gico concebir que sea una buena idea, convertir en carne de ca√Ī√≥n a esa multitud de j√≥venes honestos de las barriadas de las ciudades colombianas que, venciendo sus adversas condiciones sociales,¬† luchan por estudiar y se esfuerzan por educarse.

Con la ilusión de apartarse de la ruta fácil de la violencia y el crimen, jamás podrá ser una medida razonable ni sensata que se piense ganar la guerra contra el peligroso crimen organizado, el narcotráfico, el sicariato, la subversión armada, el paramilitarismo, llamado ahora eufemísticamente, bandas criminales comprometiendo y obligando a participar en la confrontación bélica, precisamente, al grupo poblacional que detesta la violencia y todavía cree en la solución de los conflictos sociales y políticos por las vías democráticas y pacíficas.

Reinaldo Ramírez

La salud de los colombianos

Me aterra que usted habiendo sido elegido por la gran mayor√≠a de los colombianos capacitados¬† para votar, porque sus tesis y planteamientos estaban dirigidos hacia la seguridad de los habitantes de esta naci√≥n y en busca del respeto¬† y defensa hacia las formas de vida en esta naci√≥n,¬† especialmente la humana, ahora tome decisiones tan encontradas como las recientemente anunciadas por el ministro de¬† salud en las que toma medidas desesperadas para dar soluci√≥n a la crisis de la salud, resultado del¬† mal manejo dado en los √ļltimos a√Īos; medidas que solo llevan a que los ciudadanos que lo hemos elegido no tengamos acceso al servicio de salud, no olvide que es un derecho fundamental. El sistema actual de salud mas las reformas que propone no garantizan¬† la salud de los ciudadanos, por el contrario es un atropello para las personas que demandamos el servicio de salud, los profesionales m√©dicos que nos prestan sus servicios y conocimiento y todas las personas que est√°n vinculadas con este sector, es por eso¬† que, acudimos sus buenos oficios para que se asesore de personas id√≥neas, competentes y conocedoras del tema para que las decisiones que usted tome beneficien a los colombianos y al estado,¬† sean acordes y cumplan con las pol√≠ticas de su gobierno y las expectativas de sus electores, se√Īor presidente seleccione minuciosamente sus colaboradores y emita normas razonables.

Gloria Lozano Botache

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad