¿Aún se pide la mano? | Noticias de santander, colombia y el Mundo | Vanguardia.com
Publicidad
Lun Dic 11 2017
20ºC
Actualizado 08:41 pm

¿Aún se pide la mano? | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-08-28 00:18:18

¿Aún se pide la mano?

Anillos de juguete, anillos con grandes diamantes, anillos hasta de lata. Ellos han sido los protagonistas de esos momentos especiales cuando de pedir la mano se trata.
¿Aún se pide la mano?

Además de la joya que cerrará ese compromiso, están también los lugares. Hoteles coloniales, cenas románticas o en el caso de los famosos, yates y globos con anillos que caen justo en la mano de sus prometidas.

Actualmente las parejas se deciden por hablar primero con su pareja, y posteriormente hacer oficial dicha decisión a padres y suegros.

Pero décadas atrás, comprometerse sin la concertación del suegro era toda una odisea.

En ocasiones, el anillo llegó para salvar un noviazgo que no era de la aprobación del suegro, por diferencias de edad o por condiciones económicas.

Las historias de amor, similares a las de las películas de Hollywood, están más cerca de lo que usted cree.
Esta es una de ellas

El anillo que acabó con el viaje al exterior
    
El empresario Jorge Azuero tuvo que vivir un idilio de amor a sus 26 años y luchar por ese compromiso, ya que su novia, Sheyla Assaf, tenía tan sólo 17 años.
 
Su suegro, quien buscaba la forma de evitar la relación ante la diferencia de edades, encontró la solución en un viaje de estudios para su hija en el exterior.

“Mi suegro me corría porque yo soy mucho mayor que Sheyla, pero el amor nos acercó y tomamos la decisión para que no nos separaran”, recordó el empresario.
Cuando se supo la noticia, Azuero vio la posibilidad de conservar ese amor con el matrimonio.

Él, dedicado a la joyería, buscó un anillo con un diamante de 10 puntos para sellar ese compromiso y dos años de noviazgo.

La respuesta fue un ‘sí’ de parte de su novia, con quien ya cumple 33 años de casado.

Precisamente este año Jorge Azuero tuvo que asumir el papel de suegro y entregar a su hija en el altar.

Su yerno Andrés Páez llegó desde Bogotá con sus padres para formalizar ese compromiso, motivo que le demostró los valores del nuevo integrante de la familia.
 
Azuero sabe hoy que en un anillo “se captura el amor, tal y como pasa en una fotografía. No importa el tamaño del diamante, porque en ocasiones no se acomoda a la parte económica de la pareja. Pero sí debe ser muy especial y significativo”.

LISTA
Consejos

1.Busque la fecha en la que no tengo problemas laborales ni mucho trabajo. Debe sentirse relajado.
2.Busque un lugar que le sea familiar y le entregue seguridad.
3.Lleve unos zapatos impecables, recuerde que sus zapatos hablarán de los pasos que usted quiere recorrer con su pareja.
4.Tenga en cuenta que todo padre se preocupa por la estabilidad económica de su hija. Así que esté preparado para responder ante cualquier pregunta que involucre las finanzas.
5.Busque que ese momento vaya con su personalidad. Si usted no es muy espontáneo, siga una línea tradicional, invite a los papás de la novia, sus padres y listo.
6.Hable primero con su pareja y lleguen a un acuerdo. Cuando ella ya le haya dado un sí, dedíquese a hacer oficial el compromiso.
7.El discurso es uno de los factores que no debe descuidar. Por eso empiece por dar las gracias por las puertas que le abrieron, elogie a su novia, cuente los meses o años que llevan de noviazgo. Posteriormente dé la noticia del matrimonio de manera oficial.
8.Si desea algo mucho más tradicional, dé pie para que usted pida autorización de la boda y espere la respuesta del padre.
9.Si usted prefiere algo especial, busque la originalidad. Todo dependerá de su creatividad. Déjese llevar por los gustos de los dos.

¿Cómo elegir un anillo de compromiso?

• Tenga en cuenta características como tamaño, pureza, color y talla.
• El tamaño puede ser de 10 a 50 puntos en adelante.
• El color también le da el valor al diamante. Puede tener un toque amarillo que no se nota visualmente pero se ve en la lupa. Esto rebajará el precio (diamantes con colores comerciales).
• La pureza del diamante se define con la lupa. Si la lupa de 10 de aumento no refleja otro color, la pureza del diamante será mayor.
• En el diamante se observan también las facetas. Si a simple vista no se ven fisuras y en lupa sólo se ven mínimamente, es un diamante de mayor valor.
• La talla de un diamante debe ser moderna. • Lo más importante es ir al joyero de confianza que le venda con honestidad lo que usted realmente quiere.
• En cuanto a la montura se recomienda una sencilla, en oro blanco, lisa, que le entregue elegancia.

preguntas y respuestas
Paloma Bahamón/Socióloga

¿Aún se mantiene o ya poco se usa  pedir la mano para oficializar el matrimonio?
“El hecho de decidir casarse por la iglesia de por sí revela que las personas obedecen a un patrón cultural más bien tradicional y creo que es un rito que sigue gustando mucho porque al ser humano le gustan las celebraciones y los rituales. En el caso de quienes se casan por la iglesia, creo que siguen dándole vigencia y sentido al pedido de mano como algo simbólico, como parte de la tradición pero ahora se asume más como eso, como compartir, anunciar y no es motivo de aprobación o desaprobación. Tiende más a ser un “les participamos que nos vamos a casar” que a un ¿nos dan permiso para casarnos?

¿Qué cambios se dan con épocas anteriores?
“La petición de mano ya ha perdido (afortunadamente, en mi opinión personal) ese sentido patriarcal que consistía en que la mujer deja de pertenecerle a un hombre (el padre) para ser propiedad de otro (el esposo).

¿Esa petición de ‘quieres ser mi novia’ también se ha perdido?
“Sí, eso definitivamente se ha hecho más informal, el beso y no la palabra sella el rito o a veces es la mujer la que toma la iniciativa de proponer la relación ya sea con la palabra o con un beso (más frecuente esto último)”.

¿Se puede hablar de que la mujer ya está pidiendo la mano del novio?
“No creo que aún sean muy frecuentes las peticiones femeninas de mano: Oigan suegros, les pido la mano de su hijo pues lo quiero hacer mi esposo. Todavía eso no se ha consagrado, pero fíjese  que cuando lo cambiamos de género, el asunto evidencia su trasfondo posesivo. Toda tradición y todo rito pasa primero por el proceso de ser una costumbre que se vuelve normal y todavía nuestra sociedad no es lo suficientemente equitativa como para que se haya desdibujado por completo el sentido androcéntrico de los matrimonios”.

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad