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La agenda olvidada | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-02-14 05:00:00

La agenda olvidada

La agenda olvidada

Como si se tratara de una tradición malsana, de una costumbre funesta que a nadie le importa extinguir, tanto el Congreso como buena parte del Gobierno insisten en mantenerse concentrados únicamente en la agenda que les interesa a sus integrantes porque les reporta beneficios personales, en lugar de ocuparse de los problemas que verdaderamente golpean la calidad de vida de millones de colombianos.

Es así cómo mientras varios de los ministros dedican su horario de trabajo primordialmente a no dejar morir el referendo y los congresistas únicamente se ocupan de su clientela política para que los reelija una vez más dentro de un mes, ese otro país lleno de tragedias y tribulaciones permanece en el olvido.

Sí. Al tiempo que el mundillo de la política continúa ensimismado en perpetuar sus beneficios y asegurar sus prebendas, poco o nada se ha vuelto a hablar de los uniformados colombianos que siguen secuestrados y prácticamente muertos en vida en la selva hace más de una década; nadie se refiere a combatir realmente la corrupción como no sea en promesas vanas de campaña electoral; las carreteras y las calles de las ciudades siguen siendo de las más atrasadas y en peor estado en Suramérica y eso, para no hablar del resto de obras públicas que con contadas excepciones, se caracterizan por sus atrasos exagerados o inexistencia.

Pero lo anterior no es lo peor. Lo peor definitivamente es que en materia de desempleo, que ya sobrepasó el 12%, Colombia sigue dando tumbos que se reflejan en una situación desesperada para millones de familias, sin contar con el 30% de empleo subnormal que no es otra cosa que la definición técnica del conocido rebusque. La situación en la materia es tan grave, que de hecho, el indicador de desocupación es el más alto de toda la región.

En síntesis, el país real sigue en el olvido gracias a la política o más precisamente, la politiquería. Esa enfermedad que contagió a la dirigencia estatal hace décadas y mantiene al país junto con la corrupción, sumido en el subdesarrollo y la pobreza.

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