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Santander tiene madera para los forestales | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-02-21 05:00:00

Santander tiene madera para los forestales

En Santander hay zonas donde no se alcanza a tener medio novillo por hectárea, dada su condición agronómica.
Santander tiene madera para los forestales

Pero resulta que son todo un potencial para un negocio a largo plazo, pero atractivo económicamente: la siembra comercial de forestales.

De acuerdo con los expertos, en este departamento basta solo nombrar una región para encontrar más de 150 mil hectáreas que se podrían sembrar en árboles para su explotación comercial: el pie de monte del Magdalena Medio.

¿Son los maderables, un negocio rentable?

A juicio de Luis Carlos Echevarría Franco, director la Reforestadora Oriental de Colombia, Refocol S.A, es una muy buena alternativa económica, la cual se debe tomar como un negocio de largo aliento en lo concerniente al plazo.

“No es un cultivo inmediatista, pero con todo un mercado asegurado, ya que en el mundo no hay maderas comerciales. Además, toda madera que se lleve en el futuro al mercado externo tiene que ser plantada por el hombre o de lo contrario no tendrá comercialización”, agregó.

Sin ir muy lejos, dijo el directivo, el mercado nacional es deficitario y qué decir del regional y local.

Una hectárea improductiva puede dejar $80 millones si se planta con maderables en su ciclo que puede llevar entre 10 y 25 años, dependiendo de la variedad, entre las cuales están la teca, pino caribea, eucalipto, móncoro e incluso variedades nativas, entre otras.

“El valor más alto de la madera se obtiene cuando llega a su verdadera madurez. Por ejemplo, un pie de móncoro joven puede ser de $800, pero cuado entra en estado maduro ese precio puede llegar a $1.200. Hay que tener en cuenta que esos precios se pueden incrementar de manera sustancial aprovechando una escasez del mercado, tal y como acontece a diario”, agregó.

Las ayudas

Otra de las grandes ventajas es que los proyectos comerciales de maderables, según Echavarría Franco, tienen apoyo estatal y ayuda para su financiación.

Ellos son: En el programa Agro Ingreso Seguro, AIS, se tiene una línea especial de crédito de reconversión productiva a bajas tasas y plazo de gracia.

Este tipo de cultivo tiene Incentivo a la Capitalización Rural, ICR, que se trata de un aporte 40% pecuario que amortiza el crédito del proyecto para pequeños productores y 20% para otros.

También se cuenta con el Certificado de Incentivo Forestal, CIF, el establecimiento y mantenimiento en un 75% para especies nativas y 50% para las foráneas.

A la vez, se cuenta con alivios tributarios establecidos en la Ley 812 de 2003 (artículos 31 y 157) para el periodo de Inversión y Ley 788 de 2002 (artículos 18 y 83) durante el periodo de aprovechamiento.

“En el país, de acuerdo a la estadísticas, se han sembrado más de 16.500 hectáreas con ayuda de CIF”, agregó.

La esencia

Para Echevarría Franco, las maderas son un verdadero potencial, pues están entrando a otro estadio que es poco conocido pero de gran dinámica económica.

“Existen productos para mercados en el mundo con un potencial de crecimiento casi indescriptible, como por ejemplo, alimentos, esencias, productos medicinales y aromáticos”.

Para la muestra lo que ocurre con el pino, pues se raya de manera similar que el caucho para obtener una resina, utilizada en esencias aromáticas, lo cual convierte al cultivo en una siembra de doble propósito.

¡Vea pues…!

Certificados verdes

Los certificados verdes no se tienen en el país, pero como dijo un experto: “más temprano que tarde tendrán que llegar, pues es una exigencia mundial”.

Lo anterior significa que quién siembre árboles tendrá una entrada adicional por captar C02 y monóxido de carbono; además, de producir oxígeno.

Según Echevarría Franco, los países industrializados tras los pactos de Kioto y recientemente en Copenhague, están obligados a compensar el daño ambiental que causan.

“Qué ocurre. Ellos no tienen tierras para sembrar árboles pues las utilizan para sus siembras de maíz, soya y demás cultivos extensivos y tecnificado, Entonces buscan países del tercer mundo para establecer esos programas, donde existen, por ejemplo, grandes zonas dedicadas a la ganadería o subutilizadas. Es ahí cuando el mercado de los servicios ambientales de los bosques se consolida y cada día tiene mayor auge”, agregó.

A lo anterior hay que sumarle lo establecido por la producción de oxígeno. Por ejemplo, una hectárea de forestales (cinco años de edad) produce anualmente 50 metros cúbicos de oxigeno, por los cuales pagan US$340, que con una tasa de $2.000 serían $680.000.

De los 5 años a los 20 esa hectárea tendría una entrada por venta de oxígeno de US$3.440; es decir, $6.880.000. Para los expertos, esa situación la denominan: impacto colateral positivo.


Las de sembrar

De acuerdo con los datos de Refocol, hay especies introducidas al igual que nativas que son muy atractivas económicamente.

Una de ellas es la teca, una madera de gran demanda en el mercado externo, ya que su finura la hace muy apetecida.

Se plantan 1.100 árboles en una hectárea; pero en la medida en que van creciendo se efectúan tres entresacas, las cuales ya son comerciales, con el fin de dejar 300 árboles elites. Esa hectárea puede dejar luego de 25 años de establecimiento, aproximadamente $80 millones.

La yemelina, es una especie introducida pero llama la atención por su precocidad, pues su corte puede darse entre los 9 y 12 años. Se utiliza para los aglomerados y una hectárea deja entre $60 y $70 millones.

El pino caribea se corta por encima de los 15 años y deja ganancias superiores a los $80 millones.

El móncoro o solera, es de gran demanda y de gran adaptabilidad a las zonas ecuatoriales. Su corte ideal se puede dar a los 15 años y las ganancias por hectárea  están por el orden de los $70 millones.

 

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