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¡Llegó la vejez! | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-02-21 05:00:00

¡Llegó la vejez!

¡Llegó la vejez!

Estudié ingeniería civil y luego de ciertas dificultades logré iniciar mi carrera laboral con mucho éxito. Allí fue donde conocí a mi esposa con quien tuve tres maravillosos hijos, dos mujeres y un hombre. Luego de muchas experiencias laborales monté mi propia empresa que gerencia mi hijo menor, quien también es ingeniero. Tengo una familia unida, con mis hijos casados y una relación matrimonial estable.

Es parte de la historia de mi vida, una vida como la de muchos de ustedes que sin darse cuenta envejecen silenciosamente. Ha sido duro aceptar esta realidad porque ya no soy el de ayer. Empezaron los achaques, la diabetes, la hipertensión, el decaimiento, etc.  Sin embargo, sigo adelante cuidando lo poco que me queda de aquella juventud que disfrute plenamente. Gracias por permitirme contar lo que siento.


RESPUESTA

Distinguido señor: su vida ha sido exitosa, porque supo desde un principio dar prioridad a las cosas que valían la pena. Terminó una carrera, consiguió una gran mujer para iniciar su proyecto de vida matrimonial, ganó un reconocimiento profesional y consolidó una linda familia.

Los años no pasan en vano. Envejecemos con el paso del tiempo sin detener ese proceso que por naturaleza ¡no se detiene! Es allí donde se deben tomar medidas conscientes para evitar enfrentar serias complicaciones sobre todo cuando engañosamente nos creemos los jóvenes de ayer, rehusando ver una realidad que nadie puede cambiar: ¡Llegamos a la vejez!.

Ha plasmado en estas líneas su obra majestuosa con la cual deja una huella indeleble en los seres que ama. ¡Felicitaciones!


REFLEXIÓN

La vejez es sinónimo de sabiduría, del entendimiento realista y objetivo que con sentido común visualiza lo que ha sido, es y debe ser en su paso por la vida. Reconocer esta verdad no es fácil, porque muchos siendo viejos se creen jóvenes y actúan como tal, irradiando la imagen de una persona inmadura y necia, que hace lo que quiere sin medir las consecuencias, porque sienten que su cuerpo y mente responden como ayer a sus exigencias, exageraciones y actuaciones sin límite. Meditando ante los ojos de Dios, reconozca que ¡ya llegó a la vejez! Disfrute sanamente esta etapa fundamental de su existencia.

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