La idea es que la obra esté concluida a más tardar en tres meses, aunque hasta el momento, no se ha adjudicado el contrato de remodelación, dijo Raúl Millán, administrador del inmueble.Por su parte los locatarios se comprometieron a instalar mesas de acero inoxidable a cambio de las de madera, aunque algunos plantearon la posibilidad de construir mesones enchapados.Sobre el particular, el administrador de la plaza de mercado dijo que se adelantará un estudio de suelo en el área, debido al peligro que representaría una carga tan pesada en ese sector.Durante la reunión, la buena nueva estuvo a cargo del alcalde Ricardo Durán Barrera, quien se comprometió con todos los comerciantes a realizar un convenio con el mercado cubierto para apropiar recursos con el fin de adecuar un cuarto frío.Lo anterior será posible, aclaró el Mandatario, si se tiene en cuenta que el Mercado Cubierto es propiedad de la Gobernación de Santander, y por ello el municipio no puede invertir en él.Para el próximo martes está prevista una nueva reunión donde se establecerá cómo serán reubicados los vendedores de cárnicos, mientras se adelantan las obras.Una posibilidad, que ya se ha barajado en ocasiones anteriores, es que los expendedores de pollo y pescado pasen al denominado planchón, opción que estará sujeta a discusión.