Auto-oposición | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-02-25 05:00:00

Auto-oposición

Se nos ocurre que durante su gobierno el presidente Uribe permitió, sin sospecharlo, que la oposición infiltrara a dos de sus miembros más sobresalientes y no precisamente en cualquier cargo. Andrés Uriel Gallego y Diego Palacio, ministros de Obras y Transportes y de Protección Social respectivamente, han sido en nuestro lego conocimiento, tales exponentes.
Auto-oposición

Ni por ejecutorias positivas, ni por aportes valiosos, ni por aciertos en soluciones oportunas de problemas inherentes a sus carteras, se han destacado. Al contrario, han sido los ministros cuyos despachos mayores problemas han consentido en el transcurrir de la vida del pa√≠s y los que por sus estudios y normas originadas en sus decisiones y proyectos, mayores traumas le han causado a la vida colombiana. Las obras p√ļblicas, especialmente carreteras y puentes y en trasporte, de manera sobresaliente los masivos, se han constituido en el azote para el normal desarrollo y en el principal obst√°culo para el crecimiento nacional. El pa√≠s padece un verdadero desastre en materia de v√≠as y transporte, culpa exclusiva de la mediocridad de un ministro que se ha dedicado a vegetar en la silla de su despacho. Y si analizamos las ejecutorias del ministro de la Protecci√≥n Social, podemos registrar que sus yerros y necedades han maltratado sensiblemente a nuestro pa√≠s y han llevado pr√°cticamente al rid√≠culo el ejercicio de su ministerio. Es tal la magnitud de sus inconsecuencias, que se les ve hoy con l√°stima antes que con ira, pero en el fondo con repudio y menosprecio. Ambos, pol√≠ticamente, han lapidado mortalmente al presidente.

Y en su permanencia tiene un alto grado de culpabilidad el primer mandatario, porque el doctor Uribe es de aquellas personas que acompa√Īa al cementerio a sus amigos y se entierra con ellos. Una ¬ďvirtud¬Ē que raya en el masoquismo, pero que en el fondo no es m√°s que un excesivo orgullo mal fundamentado, desprestigiado e injustificado. Por supuesto, es humano y no puede ser perfecto.

Un dilecto amigo nos record√≥ un pasaje b√≠blico, tra√≠do como anillo al dedo: Dice Jes√ļs: ¬ď¬°Ala Piter, tras de que estamos en la pitadora y tu cortando orejas, carachas!¬Ē.¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† Escritor¬† Ito

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad