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Mandamientos de un perdedor | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-03-03 05:00:00

Mandamientos de un perdedor

Mientras todos escalan ellos suelen estancarse. Ya no pueden bajar más su nivel, porque están en el punto cero. Son las personas consideradas por la sociedad como “perdedoras”, un adjetivo que nadie quisiera llevar.
Mandamientos de un perdedor

¿Se imagina usted elaborando un perfil de su hoja de vida y no tener nada qué decir?

 

¿Se imagina llegar a los 70 o más años y decirse en qué momento se me fue la vida?

Algunas personas no viven su vida, sólo dejan que ésta las arrastre.

Pero, ¿por qué permiten que esto pase?

Existen algunos ítems que usted podrá notar en ellas y que suelen ser muy frecuentes.

Para detectar un ‘perdedor’, conozca las reglas que los rigen en sus vidas y evite caer en ellas.

Primera regla: Aplace todo

Aplica muy bien el conocido refrán “no dejes para mañana lo que puedes hacer pasado mañana”. Son personas que esperan que el tiempo los presione, pero aún así, tienen la excusa perfecta para decir “no puedo entregarlo a tiempo”. Este tipo de personas han perdido hasta la vergüenza, pues no se sonrojan así dependa de ellos un informe final, un trabajo para la universidad, el pago de las pensiones de sus hijos.

Segunda regla: Quéjese de todo

“Es que no me siento a gusto con la empresa”. “Este trabajo es absorbente”. “Con este sol cómo se trabaja”. “Con lluvia no puedo ir a visitar a mis clientes”. “Qué trancón, mejor me quedo en casa”. Este discurso suele ser constante en este tipo de personas. Ante tanta queja todos se alejan de ellos y no sólo eso, contagian de pesimismo a los que se quedan.

Tercera regla: Los otros son los culpables

Algo así como “yo no tengo velas en ese entierro”. Los perdedores suelen descargar sus responsabilidades en otros, siempre tendrán la respuesta para salir bien librados, aunque todo el mundo sepa que de ellos dependía determinado resultado.

Desde el plano personal, viven echándoles la culpa a sus padres, a sus hermanos, al desempleo, por no haber logrado nada en la vida.

Cuarta regla: Me voy, aquí no encajo

Por lo general suelen aislarse cuando ven que los demás no les creen sus mentiras, sus aplazamientos, sus evasivas, su falta de responsabilidad. Hacen lo imposible para permanecer con un bajo perfil en las instituciones, pero al final, cuando ya nadie les cree, prefieren aislarse, huir y empezar con su repertorio y estilo de vida en otro lugar.


Quinta regla: Dejar que otros decidan por usted

En palabras coloquiales “tirarle la bola al otro”. Algunas personas dejan que las decisiones tanto simples como trascendentales, sean tomadas por terceros. Detrás de esta reacción puede estar el miedo a asumir responsabilidades.

Sexta regla: No se actualice

“No sabe ni donde están parados”. Suelen estar desconectados de la realidad mundial, no escuchan noticias, poco se informan, nada les interesa y se escudan en frases como “todo me resbala”. A ese tipo de personas seguro les resbalará un buen puesto, una buena oportunidad en la vida.


Séptima regla: Darse todo el crédito de lo bueno

Existe una señal bastante particular en una persona perdedora. Suele estar ufanándose a los cuatro vientos cuántas cosas sabe. Él mismo es capaz de hacerse campaña para no terminar relegado. Por eso intenta contra capa y espada que todos admiren sus pocos logros, incluso esos que se quedaron en el pasado.

Octava regla: Improvisar

Son personas que todo el tiempo viven improvisando porque nunca tienen una respuesta argumentada, en sus proyectos laborales, en su vida personal. Van con rienda suelta por la vida.


Novena regla: No corren riesgos

“Para dónde va Vicente, pa’ donde va la gente”. No hay nada más que decir al respecto, son personas tan planas que temen asumir riesgos, le temen a lo desconocido y son tan negativas que desde antes están pensando en su fracaso.

Décima regla: Sentarse a esperar que todo salga bien

Son personas que todo el tiempo viven improvisando porque nunca tienen una respuesta argumentada, en sus proyectos laborales, en su vida personal. Van con rienda suelta por la vida.

Novena regla: No corren riesgos

“Para dónde va Vicente, pa’ donde va la gente”. No hay nada más que decir al respecto, son personas tan planas que temen asumir riesgos, le temen a lo desconocido y son tan negativas que desde antes están pensando en su fracaso.

Señales de perdedores

1. Son personas que trabajan y el fruto de su trabajo nunca se ve.

2. Trabaja y siempre vive sin dinero.

3. Son personas con planes prospectivos muy pobres.

5. El lenguaje es un indicador de que tiene sistemas perspectivos dañados.

6. Viven en un montón de creencias irracionales que no coinciden con la realidad.

4. Viven utilizando frases como “Nadie me ayuda” o “es que a usted si le va bien”.

 

preguntas y respuestas

Eduardo Navas

Psicólogo

¿Cómo pueden cambiar algunas personas esa mentalidad de perdedoras?

“Las personas que piensan así deben entender que fueron ganadores desde el mismo momento en que le ganaron a 300 millones de espermatozoides.

Algo importante es entender que nadie viene con rótulos de fracasado o triunfador en la frente.

Debemos considerarnos triunfadores porque fuimos hechos a la imagen y semejanza de Dios, por lo tanto tenemos todo el potencial interno para lograr lo que nos proponemos.

¿Qué pasa con las personas que se quedan esperando a que todo resulte bien?

Algunas personas se quedan pensando que con decir “todo me va a llegar como yo quiero” así va a ser. Eso se dio un poco con el libro de El Secreto; pero más allá de pensarlo es ejecutarlo y para eso es importante la acción. Esa acción convierte la ilusión en una meta y no se queda en un sueño.

Pensar que todo va a salir bien es un buen camino a seguir, pero se necesita aplicar el verbo ‘to expect’ y es estar con expectativa, sin olvidar que tenemos todo el potencial interno.

¿Qué pasa cuando una persona se escuda durante toda su vida en echarle la culpa a los demás por su fracaso? A sus padres, a sus hermanos, compañeros de trabajo.

Esa es la reacción típica de cualquier mediocre. En lugar de aceptar responsabilidades señala con un dedo al otro. Una persona madura analizaría qué le hace falta, antes de recargarse en el otro.

preguntas y respuestas

Víctor Pedroza

Psicólogo

¿Por qué algunos adultos viven con un pensamiento de perdedores tanto en su vida personal como profesional?

Son características que se adquieren desde la infancia y permanecen a lo largo de la vida; los miedos, angustias, desesperaciones, represiones. Esas conductas llegan a la vida adulta y por eso suelen ser personas que constantemente dicen que nadie los quiere, que se molestan si no hacen lo que ellos dicen.

¿Cómo salir de ese estado de ‘perdedor’ y vencer esos miedos de la infancia?

Hay varias maneras. Mucha gente empieza a comprar libros de autoayuda, y eso puede funcionar, pero en ocasiones se necesita algo más como un proceso de acompañamiento, psicoterapia en algunos casos.

Sin embargo también hay técnicas sencillas como buscar dentro del grupo de amigos o familiares una persona que asuma el papel de ‘exigir’. Se debe confiar en alguien para que le diga “cuando me veas hablando en estos términos dime algo, hazme una seña”, o “pregúntame de manera permanente cómo me siento”.

Si durante 21 días esa persona cumple su trabajo, seguramente la persona conseguirá las bases para un cambio, tanto cualitativo como cuantitativo.

Otras personas necesitarán ayuda psicológica o psiquiátrica.

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