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Masones, ¿predestinados al infierno? | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-08-30 01:21:09

Masones, ¿predestinados al infierno?

Se cumplen 159 años de la muerte del general José de San Martín, libertador de Argentina, Chile y Perú, hombre con grandeza tal que luego de liberar a este último país, desde Lima le escribe a O´Higgins:
Masones, ¿predestinados al infierno?

“Al fin, con paciencia y movimientos, hemos reducido a los enemigos a que abandonen la capital de los Pizarros, al fin nuestros desvelos han sido recompensados con los santos fines de ver asegurada la independencia de la América del Sud.

El Perú es libre. En conclusión, ya yo preveo el término de mi vida pública, y voy á tratar de entregar esta pesada carga a manos seguras, y retirarme á un rincón a vivir como hombre.”

Dice Ricardo Brizuela que “la fuerza de San Martín era el respaldo masón y que fue esa misma potencia la que también respaldó a O´Higgins, a Miranda y al mismo Simón Bolívar. San Martín cumplió una misión y, como todo masón, llevó hasta su tumba los secretos que lo impulsaron y sus hermanos masones respaldaron este silencio”.

San Martín fue iniciado en la Logia Integridad de Cádiz y, luego, pasó a “Caballeros Racionales” donde conoció a la mayoría de los patriotas que lucharon a su lado en América. Se traslada a Londres, donde otro masón, el conde de Fife, arregló su viaje a Buenos Aires y allí funda la Logia “Lautaro”.
Posteriormente, en Mendoza, crea la “Logia del Ejército de los Andes” y asume como Venerable Maestro y en el Perú establece la Logia “Paz y Perfecta Unión”.
San Martín murió en París en agosto de 1850 y solo desde 1880 sus restos descansan en la Capilla Nuestra Señora de la Paz, de la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, custodiado siempre por dos granaderos. Cuando sus restos llegaron a la Argentina la iglesia se opuso a depositarlos en la Catedral, “avalada en los cánones apostólicos romanos: San Martín era masón, y como tal no podía estar en un lugar consagrado”

Finalmente se llegó a un acuerdo y el mausoleo se construyó al lado de la Catedral. El monumento que contiene al Libertador está hecho en mármol rosado, el sarcófago es color negro belga. A los restos de San Martín lo rodean tres esculturas femeninas, que representan a los países que liberó: Argentina, Chile y Perú.

Por último, como pidió la iglesia, la cabeza del cajón se construyó inclinada como símbolo de la predestinación al infierno con la que cargan los masones. ¿A dónde irán a parar curas tan obtusos?

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