Publicidad
Publicidad
Dom Dic 4 2016
24ºC
Actualizado 02:12 pm

Delincuentes sexuales de menores acechan en la red | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-03-04 05:00:00

Delincuentes sexuales de menores acechan en la red

Lo que empez√≥ como una conversaci√≥n casual y un coqueteo virtual para Sara*, de 13 a√Īos, transform√≥ su vida y la de su familia en un infierno. Fingiendo ser un muchacho de 16 a√Īos, un acosador sexual se gan√≥ la confianza de la menor. ¬†
Delincuentes sexuales de menores acechan en la red

Le hizo creer que le gustaba mucho y la convenci√≥ para que le suministrara su cuenta de Messenger y le enviara por Internet una foto en actitud sugestiva, mostrando alguna parte de su cuerpo. Incluso, aprovechando que sus padres trabajaban todo el d√≠a, la adolescente posaba semidesnuda ante la c√°mara web, persuadida por su ¬Ďnovio virtual¬í.

Al cabo de tres meses de ¬Ďrelaci√≥n online¬í, los padres descubrieron horrorizados lo que estaba ocurriendo. Intentaron confrontar al ¬Ďciber-acosador¬í quien, gracias al anonimato que ofrece este medio de contacto, se escabull√≥ en la red. Como si fuera poco, la familia decidi√≥ cambiar de domicilio en vista de que la joven le hab√≠a entregado mucha informaci√≥n personal al desconocido, que result√≥ ser un estadounidense.

Este caso, que se conoce como grooming (ciber acoso infantil) no ocurrió en Norteamérica o Europa, pasó en Bucaramanga, y es sólo la punta de iceberg de una nueva modalidad de delitos sexuales ejercidos contra menores de edad, que no se limitan en el tiempo y el espacio.

El peligro, muchas veces, est√° a un simple click del mouse: en la red pululan serios riesgos para ni√Īos y j√≥venes, como pornograf√≠a, acoso sexual, chantaje, enga√Īo, coacci√≥n, presencia de pederastas y hasta explotaci√≥n sexual infantil.

Amenaza ¬Ďen l√≠nea¬í

Los delitos sexuales infantiles más comunes son la pornografía infantil y el abuso sexual abusivo, de acuerdo con datos entregados por un integrante de la Unidad de Investigación de Delitos Informáticos del DAS con sede en Bogotá.

De hecho, en Santander el a√Īo anterior se conden√≥ a ocho a√Īos de c√°rcel a una persona que promov√≠a por una p√°gina de Internet la comercializaci√≥n de videos pornogr√°ficos con participaci√≥n de menores de edad, declara el director de la Seccional DAS Santander, Glodualdo Troncoso Mojica.

Lo cierto es que los delincuentes, en las citas concertadas por la red, suelen ocultar su verdadera identidad, aparentando ser menores, como fue el caso de Sara*, explica por su parte el investigador del DAS.

Y agrega: ¬ďson muchas las p√°ginas en las cuales cuelgan fotograf√≠as de ni√Īas menores de 10 a√Īos, en vestido de ba√Īo y en poses de mujeres adultas. Estas p√°ginas a su vez tienen enlaces para adquirir videos, supuestamente de esas ni√Īas como futuras modelos, pero en realidad son fotograf√≠as y videos de menores realizando actos sexuales con otros ni√Īos o con adultos; y otros videos de aberraciones de adultos sosteniendo relaciones sexuales con beb√©s¬Ē.

*Nombre modificado por tratarse de una menor de edad.

síntesis

Algunos ejemplos

¬ē Recientemente un hecho que tuvo eco medi√°tico en la ciudad fue la de-sarticulaci√≥n de una red dedicada a la venta de pornograf√≠a infantil, tras una investigaci√≥n de varios meses efectuada por investigadores de la Sij√≠n.

¬ē A los seis capturados se les hallaron m√°s de cinco mil videos en allanamientos a dos locales de un centro comercial en pleno coraz√≥n de Bucaramanga, material que se vend√≠a a trav√©s de ¬ďc√≥digos secretos¬Ē. Las pel√≠culas caseras fueron realizadas clandestinamente en la capital santandereana y C√ļcuta.

¬ē Ya en 2007, el DAS hab√≠a capturado en el barrio El Reposo, de Floridablanca, a un estudiante de ingenier√≠a de sistemas que comercializaba a domicilio pel√≠culas de pornograf√≠a infantil a otros pa√≠ses, seg√ļn las autoridades.

¬ē En opini√≥n del comandante de la Polic√≠a Metropolitana de Bucaramanga, brigadier general Yesid V√°squez Prada, este tipo de capturas es un indicativo de que la denuncia y la labor de seguimiento por parte de las autoridades est√°n dando frutos con el fin de judicializar a los responsables de estos delitos.

¬ē Si bien el alto oficial destaca que en el departamento las denuncias concernientes a delitos contra menores como el incesto han cobrado auge, estima que no se puede desconocer que la Internet est√° potenciando otras actividades il√≠citas que involucran a ni√Īos y j√≥venes.¬† Por ello, anota que el grupo especializado de la Sij√≠n viene trabajando para detectar a estos delincuentes que est√°n incursionando en el terreno de la web para cometer sus fechor√≠as.


LA VOZ DEL EXPERTO

El peligro está también dentro de casa

Frente a este panorama, lo m√°s preocupante, considera Saida Roc√≠o Merch√°n Melo, directora de la Fundaci√≥n Esperanza, que brinda atenci√≥n a v√≠ctimas de explotaci√≥n sexual infantil, es que los padres insisten a los hijos en que ¬ďno hablen con desconocidos¬Ē a la hora de salir de la casa, pero resulta que ahora el peligro est√° dentro de ella, en el computador.

En ese contexto, subraya que la red social es el lugar ideal para que un pederasta, un proxeneta y un explotador sexual, busque potenciales víctimas y de hecho lo hacen.

Con tono de alarma pero tambi√©n de denuncia, la especialista en el tema se refiere a que muchos muchachos, sin querer queriendo, est√°n colgando fotograf√≠as en Internet que luego son agregadas a p√°ginas pornogr√°ficas, caus√°ndoles un grave da√Īo social, sicol√≥gico y familiar.

Pero tambi√©n tiene conocimiento de menores que est√°n ofertando sus ¬Ďservicios¬í sexuales a cambio de una retribuci√≥n econ√≥mica, lo cual es un delito pese a que exista el consentimiento: ¬ďest√°n ofreci√©ndose para encuentros sexuales, dejan escrito el celular y su direcci√≥n, algo parecido a un servicio prepago¬Ē.

Igualmente la directora de la Fundaci√≥n Esperanza se√Īala que merece especial atenci√≥n un nuevo tipo de pornograf√≠a en distintas p√°ginas web con contenidos expl√≠citos sexuales que se da, a trav√©s de dibujos animados, caricaturas y juegos aparentemente infantiles, para atraer a los ni√Īos que f√°cilmente las pueden consultar.


LISTA

¬ŅC√≥mo protegerse?

1 Los adultos pueden utilizar un software de bloqueo de p√°ginas, que es comercializado por los proveedores de Internet, y esto ayuda a que los menores no ingresen a p√°ginas pornogr√°ficas.

2 Los padres deben estar enterados de los amigos virtuales de sus hijos, ya sean del colegio o de otros que se agregan en chat; orientándolos a evitar cumplir citas concertadas por Internet, con personas conocidas a través de la red.

3 Los menores no deben dar a conocer sus fotografías o datos reales, en las páginas como Facebook, a personas que no conozcan físicamente o de su confianza.

4 Los hijos deben comentar a sus padres cuando en charlas de chat, les hablen de obscenidades o le muestren fotos o videos pornográficos, ya que estas son las personas delincuentes en cacería de sus víctimas.

se especializan en no ser detectados

El investigador del Grupo de Delitos Informáticos del DAS explica a Vanguardia Liberal que es difícil decir con certeza cuántas páginas de estas existen actualmente o establecer cuántas cierran las autoridades, debido a que sus propietarios cambian permanentemente de enlaces y de servidores, para evitar su localización y judicialización, pero informan a sus usuarios, a través de correos electrónicos su nueva dirección.

Estos delincuentes se vuelven tan expertos para mantenerse en la clandestinidad, que es bastante difícil su detección.

En Colombia, el encargado del cierre de estas páginas, es el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, quien realiza este procedimiento por orden de una Fiscalía, después de un proceso judicial.

Aunque no hay datos concretos, de acuerdo con estimaciones del programa ¬ďInternet Sano¬Ē de ese Ministerio, en los √ļltimos cuatro a√Īos se han bloqueado cerca de 1.500 p√°ginas relacionadas con abuso infantil y que promov√≠an pornograf√≠a en el pa√≠s.

 

Publicada por
Contactar al periodista
Ahora en Whatsapp
Publicidad
Publicidad
Publicidad