El inolvidable 26-f | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-03-07 05:00:00

El inolvidable 26-f

El 26 de febrero de 2010 pasará a la historia como el día en que la Corte Constitucional de Colombia frenó las aspiraciones autocráticas de un mandatario que quería poner la ley al servicio de su desmedida ambición personal. Sin lugar a dudas, este 26-F es una fecha memorable, tanto para quienes creen que Uribe es el mejor Presidente que ha tenido Colombia, como para los que pensamos lo contrario.
El inolvidable 26-f

La iniciativa con la cual las hordas furibistas quer√≠an convocar un referendo para promover una nueva reelecci√≥n estaba plagada de vicios de principio a fin, tal y como lo confirm√≥ el alto tribunal. Sin embargo, para los seguidores del ¬ĎMes√≠as del Ub√©rrimo¬í, empezando por el Procurador General de la Naci√≥n, todas esas anomal√≠as eran una tonter√≠a, porque supuestamente lo importante era la intenci√≥n de permitir que el pueblo pudiera decidir libremente sobre la permanencia de Uribe en la Presidencia, en lo que daban en llamar la prevalencia del estado de opini√≥n sobre el estado de derecho, tesis avalada por el propio Mandatario.

Afortunadamente los magistrados, como máximos guardianes de la Carta del 91, detectaron las negras y descaradas intenciones de los legisladores y les pusieron un fulminante tatequieto, aclarando además que así el trámite de la ley se hubiera ajustado a los requisitos, de todas formas habría sido declarada inexequible, pues en la práctica era un torpedo contra la Constitución, la cual pretendieron sustituir.

Por su parte, en una impostada y sospechosa actitud de resignaci√≥n, Uribe (al menos p√ļblicamente), ha acatado mansamente la decisi√≥n de la Corte y hasta dijo que su famoso estado de opini√≥n deb√≠a sujetarse a la Constituci√≥n y las leyes, conducta aplaudida por sus huestes que lo exaltan como un dem√≥crata ejemplar, olvidando las oscuras maniobras urdidas para aferrarse al poder ¬Ėsin medirse en consideraciones de ninguna √≠ndole¬Ė, tanto en su primera reelecci√≥n como en la intentona que, para el bien de este pa√≠s, acaba de fracasar.

En un típico acto de oportunismo, los furibistas aducen que su proceloso líder acogió el fallo con el respeto por la ley que siempre lo ha caracterizado. ¡Pamplinas! Uribe no sólo le torció el pescuezo a la Constitución para hacerse reelegir en 2006, sino que además ha proferido toda clase de insultos contra las Cortes cuando no le han acolitado sus desafueros. Y ni hablar de la criminal persecución que el DAS (su policía secreta) les ha hecho a varios magistrados de esos tribunales.

Para quienes estamos al otro lado del espectro, el del viernes 26 fue un anochecer jubiloso, que empezó con la explosión de regocijo que se desató en el Palacio de Justicia y retumbó en el alma de millones de ciudadanos que no figuramos en las encuestas. Con la sentencia del 26-F, la Corte Constitucional disipó las dudas acerca de su independencia, calló a los escépticos y blindó al país contra las veleidades mesiánicas de impostores como Uribe. Por ahora.

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