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HAGASE OIR | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-03-08 05:00:00

HAGASE OIR

HAGASE OIR

Quienes lo defienden expresan que el Parlamento es el símbolo de la democracia, el acelerador del progreso nacional, una de las tres ramas del poder público en que según Montesquieu se divide y equilibran las funciones de un estado ecuánime. ¿Cuál de las dos partes tiene la razón? Vamos a resolver el problema de manera rápida y con apoyo en la historia.

El parlamento nació durante el imperio de la monarquía. En un principio no era otra cosa que una especie de asamblea feudal que se reunía una vez por año y que estaba compuesta por los representantes de los grandes señores laicos y eclesiásticos. La monarquía se apoyaba en la nobleza y en la aristocracia, pero a partir del siglo XVII los reyes empezaron sistemáticamente a separar a los grandes señores del poder político para rodearse en cambio de representantes de la burguesía. Esto se debió a las rivalidades entre las dos clases, al hecho de que tanto la nobleza como la aristocracia comenzaron a sublevarse contra el Rey, y a la circunstancia de que el monarca necesitaba que esa especie de parlamento votara lo que actualmente se llaman impuestos, pero que entonces se denominaba la ayuda feudal. Del siglo XVII en adelante, en una lucha que dura dos siglos, la burguesía logra derrotar a la aristocracia. Esta derrota se logró por dos caminos: en Inglaterra por medio de la reforma, y en Francia por medio de la revolución.

Estamos a una semana de elecciones para renovar el Parlamento. Abran bien los ojos.

Guillermo Reyes Jurado


A renovar la clase política

Ya se cayó el arbolito donde dormía a pierna suelta el uribismo con su jefe Álvaro Uribe Vélez, vestido con plumaje de pavo real, ahora dormirán en el suelo como cualquier animal, consecuencia evidente de su catastrófica y fatal política gubernamental en contra de los conciudadanos más pobres de Colombia. Por eso en las próximas elecciones para presidente de la República no votaré por candidatos politiqueros con olor fétido y maloliente de uribismo, ni tampoco por politiqueros, ni por familiares ni amigos untados de uribismo que son avivatos portadores de falsas promesas. Quiera Dios que el pueblo que se encuentra en total desamparo por un mal gobierno, tome conciencia de sus responsabilidades personales y obligaciones familiares, rechazando a politiqueros portadores de falsas promesas. ¡El pueblo tiene la palabra para renovar la clase política!.

Rito A. Gil Valenzuela

“Los esclavos de la ignorancia”

La aparición y multiplicación de iglesias de garaje y la gran cantidad de sectas religiosas que se crean todos los días, en toda Colombia, son un veneno peor que la coca y la marihuana porque le están matando el alma al pueblo colombiano. Estos falsos  sacan un garaje en arriendo, compran una Biblia y se la aprenden de memoria y empiezan a reclutar idiotas e ignorantes, diciéndoles que ellos se comunican diariamente con Dios y con Jesucristo por teléfono y celular, que Jesucristo ya viene, que ya compró el tiquete. Y este pueblo ya no tiene tiempo de pensar en cosas tan graves como percatarse de la crisis climática, ecológica, del agua. Ellos no saben que estas iglesias de garaje son financiadas por potencias extranjeras para mantener el pueblo en la completa ignorancia.

Juan Afanador A.

El Maestro Villamil

En San Gil no deben estar llorando ‘Los Guaduales’ sino el musgo que cuelga de los centenarios árboles del Parque Gallineral con el que juguetea el aire en las tardes de ventisco. El río Fonce en su recorrido suspira ante la infausta noticia.

El maestro Villamil ha muerto y no volverá a pasar por San Gil para dejar sus recuerdos poéticos convertidos en versos que como un Himno a la ciudad tarareamos con nostalgia.

No mirará desde el Cerro de la Cruz, la empinada ciudad de nobles y escuderos.

El corazón del maestro ha dejado de latir pero seguirá vigente en nuestras almas y corazones en agradecimiento eterno.

Luis Martín Parra Carreño

La nueva EPS

La nueva EPS está perdiendo clientela. Su sala de recibo permanece vacía. Ya no hay que hacer cola para exámenes de laboratorio en la Foscal. Posiblemente este fenómeno se debe a la competencia, sin embargo las citas las dan para dentro de ocho días. Lo que no se ha acabado es la tramitología.

Para un simple examen de laboratorio el médico da la orden para que en otra oficina la transcriban y otro empleado cobre la cuota moderadora, es decir, cero y van tres.

Esto no es culpa de la EPS sino del palacio de corrupción social; lo bueno que tiene la tramitología es que con ella generan empleo y lo malo es que sea a sus costillas, a su salud.

Graciela de Salcedo.

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