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Siempre prometo y nunca cumplo | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-03-11 05:00:00

Siempre prometo y nunca cumplo

Si alguien le preguntara cuántas veces ha prometido dejar de fumar, se asombraría. La respuesta sería “infinidades”. Usted ya está convencido de que fumar no le calma ni el frío ni la ansiedad, como se justificaba anteriormente. También sabe que detesta ese molesto olor en su ropa y más, cuando llega a cualquier lugar y todos sus amigos notan su presencia, no por su perfume, sino por el olor a nicotina que usted deja.
Siempre prometo y nunca cumplo

Lo mismo pasa cuando se mira al espejo y dice “creo que es hora de hacer ejercicio”. Es posible que programe el despertador a las 5:30 a.m., que deje junto a su cama los tenis y las prendas de vestir, pero cuando llega la hora de salir a trotar la pereza lo invade por completo.

Así pasa cuando promete dejar de tomar pero llega uno de sus amigos y hasta ahí le llega la voluntad.

¿Qué pasa? ¿Cómo hacer para cumplir esas pequeñas metas sin dejarlas en un buen intento?


preguntas y respuestas

Felipe Andrés Moreno S.

Psicólogo

¿Por qué puede costar tanto trabajo las anteriores situaciones? Las personas carecen de algo vital para realizar cualquier actividad que no esté en sus acciones comunes y acostumbradas. Es falta de voluntad y constancia.

Tenemos una gran tendencia a poner obstáculos y dificultadas en actividades que pueden ser nuevas en nuestra vida o que generan grandes cambios en nuestra rutina diaria y a la que estamos muy acostumbrados.

¿Qué hace que una persona desista de su compromiso?  Tenemos el paradigma de que si algo requiere esfuerzo mental y físico es muy tedioso y aburrido. Poco a poco nos volvemos perezosos tanto física como mentalmente, nunca vemos soluciones más allá de las que siempre hemos vistos y cualquier cosa que necesite esfuerzo y dedicación ya nos deja de agradar.

¿Cómo lograr esas metas? ¿Qué técnicas se pueden aplicar para que tengamos fuerza de voluntad? Para cumplir esta metas debemos tener la clara decisión de cambio, debemos ser conscientes de que si no nos esforzamos jamás llegaremos a esa anhelada meta con la que tanto soñamos, llámense tener un bonito cuerpo, mejorar  en nuestros estudios, lograr una buena relación de pareja o tener una mejor salud. Es importante estar convencidos de que las consecuencias pueden ser nefastas con el tiempo.

Una técnica es apoyarse de esa persona que quiere y valora para que le haga caer en cuenta de lo importante del cambio. Todo lo que toque nuestros sentimientos nos hace tener una tendencia al cambio.

LISTA

Pregúntese, ¿Cuál es la más difícil para usted?

1. Ahorrar: ¿Más de una vez, por no decir todas las quincenas dice que empezará a ahorrar pero todo queda en el intento? Seguramente no estará tan convencida o convencido de hacerlo, es probable que no haya cancelado deudas y eso le esté impidiendo iniciar un ahorro. Por lo general ese dinero que siempre establece termina en uno que otro capricho o en esa deuda que llega en el momento menos oportuno a cobrarle.

2. Madrugar: Usted tiene claro que “al que madruga Dios le ayuda”. Además sería una gran decisión pues es usted una de las personas que manifiesta en toda oportunidad que el tiempo no alcanza. Pero cómo le va a alcanzar si se levanta a las 10:00 de la mañana. Es importante que se esfuerce y sea disciplinado. De lo contrario dejará pasar grandes oportunidades.

3. A ejercitarse: Por lo menos ya aprendió que no debe cancelar el gimnasio con anterioridad ni comprar prendas deportivas costosas si no tiene esa constancia para el ejercicio. Más de una vez le ha pasado, su espíritu deportista se queda en el intento. Salvo los primeros días va porque está entusiasmado en estrenar, conocer personas y lograr esa anhelada figura. Pero después de los tres días empiezan las fallas. Por ahí empieza a escucharse “esa platica se perdió”. Lo mismo pasa cuando programa las famosas caminatas, pero en el momento en que debe despertarse encuentra respuestas más poderosas como “la cama está deliciosa”, “hoy el día está frío y prefiero quedarme viendo una película en casa” o “he trabajado y madrugado tanto toda la semana que merezco dormir todo el sábado y domingo”.

4. La dieta la empiezo mañana. Tal y como le sucede a Garfield, usted puede estar pasando por las mismas. Se compromete a dejar de comer después de las 7:00 de la noche, a dejar de consumir dulces y chocolates, a sacar la mayor fuerza de voluntad para decirle adiós a los postres. Pero contrario a eso empieza a comer más de lo acordado. ¿Será ansiedad por dejar de comer?

5. Dejar de fumar. Su compromiso puede llegar hasta el medio día. Después del almuerzo considera que no hay nada mejor que un cigarrillo y un café. Otras personas pueden superar la meta y dejar de fumar dos, tres y hasta cuatro días, pero cuando ya llega el fin de semana terminan fumándose todos los que no consumió de lunes a jueves. En balde resultó su esfuerzo.

6. Dejar de tomar. Después de una noche intensa y de un dolor de cabeza que no soporta, producto del guayabo, usted hace la famosa promesa “no voy a volver a tomar”. Algunos están convencidos de que no podrán y la promesa llega a “por lo menos en menos de un mes no vuelvo a salir”. Pero todo termina con una llamada de su mejor amigo que le dice “Y hoy, ¿qué vamos a hacer?”.

7. Decir “no” a las deudas. Usted se siente casi ahorcada con tantas deudas. Por eso promete por cielo y tierra que no volverá a caer en ellas. Incluso más de una vez ha dicho “termino de pagar la tarjeta de crédito y no vuelvo a usarla”. Pero algo en el fondo le impide partirla o devolverla al banco. Su compromiso le llega ante una vitrina impactante, ante una posible oferta imposible de desaprovechar o ante una tarde aburrida y deprimida.

 

preguntas y respuestas

Maritza Otero

Psicóloga

¿Cómo tener voluntad para lograr esas promesas que siempre nos hacemos? Se debe empezar por establecer una diferencia entre lo que nos proponemos y lo que realmente podemos hacer.

Es muy diferente decir “yo quisiera” a “yo realmente quiero”.

Una persona  puede decir “quisiera dejar de fumar y por eso lo voy a hacer el año entrante, después del 31 de diciembre”.

En su inconciente sabe que está lejos esa fecha y cree que nunca va a llegar.

Lo mismo ocurre con frases como “mañana me despierto a trotar, entonces se levantan y les da pereza y lo que hacen es comer más y más porque mañana irán a trotar”.

Incluso hay gente que paga terapias para dejar de fumar pero en el fondo lo que buscan es darse cuenta a sí mismos que ni con terapia lo harán. Ese es el propósito de su inconsciente.

¿Qué pasa cuando la persona dice que no cumplen sus promesas porque en su círculo de amigos fuman o porque nadie los acompaña a hacer ejercicio? Ellos ponen las promesas en otros. El inconsciente es obediente y hace caso omiso a la promesa, porque la persona no cree en sí misma y en que podrá cumplirlo.

Incluso en el caso de fumar algunas personas no lo  logran por miedo a la no aceptación y eso se desencadena en baja autoestima. Cuando hay un problema de voluntad también hay que mirar la autoestima.

¿Qué hacer para cumplir esas metas y no seguir postergándolas? Es más el dejar de pensarlas y pasar a hacerlas, ejecutarlas. Cuando la persona se queda pensando lo que hace es encontrar excusas como ‘voy a trotar pero está haciendo frío’. Cuando se piensa tanto ese pensamiento genera emociones y lo que hace es que se generen neurotransmisores como el cortisol que generan pereza, apatía o predisponen al organismo.

opine

¿Qué es lo que siempre se promete a sí mismo y jamás cumple?

Eduardo Andrés Camacho

“Mañana me fumo el último cigarrillo, pero la rumba y mi grupo de amigos me impiden dejarlo. Unos tragos también lo incitan a uno a volver al cigarrillo. También me prometo ir al médico y lo dejo para después por  miedo a que encuentre una enfermedad incurable”.

Giovanny Hernández

“Ahorrar para comprarme una moto pero termino gastándome la plata en otras cosas como en ropa, invitaciones a comer y demás lujos que no son importantes en ese momento”.

Guadalupe Merchán

“Las más frecuentes, bajar de peso, otra que también me digo siempre es no enamorarme otra vez  y la más común ahorrar”.

Andrea Becerra

“Dejar de comprar cosas que no necesito o que compro sólo porque me parecen bonitas como aretes, cajitas para guardar cosas o bolsos”.

Diana de la Rosa

“Siempre me prometo no dejarme entristecer por banalidades ni cosas que no valen la pena. Pero cuando pasa no puedo evitarlo así lo prometa una y otra vez. También ser muy puntual, pero creo que el reloj y yo no tenemos una buena relación, no somos compatibles”.

 

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