
El informe, titulado La era de la productividad. Cómo transformar las economías desde sus cimientos, subraya que la baja productividad es la principal causa por la que la mayoría de los países de América Latina y el Caribe han crecido menos que los países avanzados y los del este asiático.
El análisis menciona, en ese sentido, que Chile fue el único país de la región que logró tener unas ganancias en la productividad superiores a las de EU entre 1960 y el 2005.
Por el contrario, Brasil perdió un 2,5% de productividad frente a Estados Unidos en el periodo mencionado, Uruguay un 14% y Bolivia y Colombia un 17%, por citar sólo algunos ejemplos.
El estudio indica que esa baja productividad tiene un elevado coste y apunta que un país latinoamericano típico podría haber aumentado su ingreso per cápita en un 54% desde 1960 si su productividad hubiera crecido como la del resto del mundo.
Como resultado, la baja productividad ha obstaculizado los esfuerzos por sacar a millones de personas de la pobreza, afirman los autores del informe.
Hay rezago
El problema, según el BID, radica en el hecho de que el crecimiento de la productividad laboral está muy rezagado en el sector manufacturero y, especialmente, en el sector de servicios.
Así, el promedio anual de crecimiento en el sector de servicios de América Latina ha sido del 0,1% entre 1990 y el 2005, frente al 2,5% de Asia Oriental y el 1,4% de los países de ingresos altos.
En el sector manufacturero el incremento ha sido del 2%, frente al 3,5% de Asia Oriental y el 2,2% de los países ricos.