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HAGASE OIR | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-03-23 05:00:00

HAGASE OIR

HAGASE OIR

de todas las ideologías, de todas las condiciones humanas, formando el más democrático conjunto representativo de una fuerza progresista que avanza en la construcción de un departamento dinámico y seguro de su futuro.

Esta labor, casi quijotesca y silenciosa, la ha llevado desde sus ancestros el periodista, investigador, catedrático e historiador, don Edmundo Gavassa Villamizar, ciudadano de méritos y ejecutorias reconocidas más allá de las fronteras patrias.

Esta vigencia santandereana actualizada y palpitante, ya llega a su tercera edición con un notable acopio de personajes de la vida comarcana y nacional, tanto de esta tierra, como de aquellos venidos y afincados aquí y que han contribuido con su tesón y buena voluntad al progreso regional.

Para este gran libro, cuyas ediciones anteriores han sido pulcramente editadas, necesitamos de usted amigo lector, porque su trayectoria merece el honor de figurar en los anales del presente para regocijo familiar en el futuro. Una hoja de vida limpia con sus méritos cívicos, sociales y/o personales y una foto reciente, son los requisitos para que usted entre en la historia de Santander, gracias al empeño de Edmundo Gavassa, columnista de Vanguardia Liberal.

Hernando Loayza Gamargo

La mujer del año

Tener la oportunidad de servir es una bendición del cielo. Así lo expresó la galardonada Cecilia Valdivieso de Umaña, cuando leyó su elocuente discurso de agradecimiento que en palabra diserta contó su vida, desde los años procelosos de su remota infancia cuando su padre, con la disciplina de los ancestros y tradiciones, formó a la niña para las más recias batallas. Cecilia no se le ha escondido a las dificultades y cuando la muerte le arrebató a su marido, de cara al infortunio enfrentó la vida con el coraje de un espartano. Así lo demuestra su temperamento fuerte, capaz de asumir en el barrio Mutis de la ciudad, tareas jamás interrumpidas, como que, en treinta y siete años solo ha faltado una vez por cumplir una cita médica. Sus hijos y su entorno reflejan la capacidad formadora que esta mujer valerosa comunica con el brío de sus palabras y la fortaleza de su ánimo jamás vencido y siempre triunfante como los soldados de Cristo lo hicieron en los primeros días del Evangelio. Así camina los años que no han sido capaces de restar fuerza a sus ejecutorias, sino que al contrario dinamiza con su experiencia la realidad creadora de su caridad cristiana humanizada en una persona inmaculada, fervorosa y confiada en su propio destino, para el cual el señor la puso en este planeta con los propósitos gigantes reservados para los elegidos. La distinción con que han la honrado las directivas del Womans Clubs, es la manifestación clara de la gratitud que una sociedad entrega a voluntades como la de la ilustre santandereana que nos hace recordad la frase de John Kennedy cuando apuntaba certeramente “el que no vive para servir, no sirve para vivir”. Ver estas acciones en pro de la comunidad, nos hace confiar en los seres y nos augura que todavía no todo está perdido y que las pequeñas cosas testifican las grandes acciones.

Julio Valdivieso Torres

La riqueza de Colombia

Nuestro país Colombia unos de los más ricos por su fauna, su petróleo, oro, esmeraldas, hierro y un número indeterminados de diferentes variedades productivas, nos obliga a hacernos una pregunta ¿Quién se queda con estos recursos? ¿Por qué no se reparte el producto de estas explotaciones a la población que nos pertenece? Será que en pleno siglo XXI todavía los colombianos no somos capaces de explotar nuestros recursos para no dejarlos en las manos de las multinacionales, pues bien es sabido que estas multinacionales se llevan el 90% del producto, mientras que el país recibe el 10% de una mínima parte y casi siempre lo más malo. Nos preguntamos nuevamente ¿será que todavía estamos en la época de la colonia?

Se escuchaba hace unos meses que en el departamento de Santander se había encontrado la más grande mina de oro, pero no se volvió hablar de esta, y eso que se dio a conocer y con propaganda, como serán las otras cosas que se encuentran y de las que no se dice nada.

Por ejemplo el petróleo, que produce miles de millones de dólares, pero a pesar de eso se convocó a la ciudadanía a comprar acciones de la petrolera estatal con el fin de hacer más explotaciones con la plata del ciudadano o sea que no les alcanzan los millones que obtienen de ganancias, sino que hay que hacerlo con la plata del pobre colombiano incauto, quien invierte por  ganarse una mísera pichurria. La electrificadora de Santander fue un regalo que se le dio a los paisas. Por qué los santandereanos tenemos que regalar nuestras empresas a otros, teniendo más de quinientos mil usuarios que “habíamos podido comprarla e hipotecar” para hacerla producir/ ¿no vayan a regalar el acueducto de Bucaramanga, no va y se lleven el agua para venderla en otras partes del país.

Qué pasa en este país del Sagrado Corazón de Jesús que cada día se crea un nuevo impuesto para financiar los malos manejos de las empresas del Estado, para quitarnos unos beneficios que por ley nos pertenecen, si con todas las riquezas que explotan unos pocos ricos en Colombia el derecho sería no pagar impuestos, pues sólo con la mina de oro supuestamente encontrada en este departamento todos los santandereanos seríamos ricos y bañados por oro.

Luis francisco Silva Pérez.

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