Fernando Vallejo presenta su nueva novela, 'El don de la vida' | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-03-24 19:35:19

Fernando Vallejo presenta su nueva novela, "El don de la vida"

El escritor colombiano Fernando Vallejo se siente ya "medio muerto" y cree que escribir en ese estado "es la √ļnica forma de renovar la literatura". Por eso habla de su "muerte inminente" en su nueva novela, "El don de la vida", una reflexi√≥n sobre la vejez y "una burla a muchas cosas, ante todo a la muerte".
Fernando Vallejo presenta su nueva novela, 'El don de la vida'

 

"No le veo ninguna raz√≥n a la vida y por eso no la puedo defender", dec√≠a hoy mi√©rcoles Vallejo, en v√≠deoconferencia desde Bogot√°, al presentar en la Casa de Am√©rica la novela que Alfaguara acaba de publicar en Espa√Īa y que tambi√©n ha llegado a las librer√≠as de Argentina, Colombia y M√©xico, pa√≠s este √ļltimo donde el escritor reside desde hace casi cuarenta a√Īos.

El propio Vallejo (Medellín, 1942) ha dicho en alguna ocasión que esta novela es su "testamento literario", pero hoy reconocía que quizá "viole" su propia palabra y vuelva a escribir otro libro sobre su muerte, un tema al que ya ha dedicado también las obras "Entre fantasmas" y "La rambla paralela".

"Lo √ļnico que me interesa es mi muerte. No estoy seguro de que est√© muy vivo porque uno se muere de a poquito. Tal vez sea la √ļnica forma de renovar la literatura. Juan Rulfo puso a hablar a los muertos en 'Pedro P√°ramo' y aqu√≠ en Colombia queremos ir m√°s all√° que en M√©xico: escribimos libros los escritores muertos. Yo estoy medio muerto", asegur√≥ Vallejo, siempre pol√©mico y transgresor.

Vallejo intent√≥ escribir su nueva novela "sin insultos, sin ira y sin escenas violentas de sexo", pero lo que result√≥ es muy distinto. El libro es "un cat√°logo de injurias" que √©l ha formulado "a la aventura" y como ha podido, pero "no es un testamento literario", porque, cuando se muera, no va a "dejar nada, sino viento, como el com√ļn de los mortales".

El autor de "La Virgen de los sicarios" echa la culpa a la Iglesia de casi todos los males que padece la humanidad, pero no comparte del todo las críticas que se oyen estos días hacia los sacerdotes pederastas.

"Este asunto lo veo muy distinto de c√≥mo lo est√° viendo el com√ļn de la gente, porque se ha creado una histeria en Europa y en Occidente buscando chivos expiatorios", se√Īal√≥.

"Est√°n poniendo el grito en el cielo porque unos pobres curitas, a los que les han arruinado la vida, masturban a un muchachito de doce o quince a√Īos", dec√≠a el escritor, poco despu√©s de haber contado que, en su caso, "el problemita" de la sexualidad lo resolvi√≥ acost√°ndose "con los dos sexos". "Y me ha ido muy bien", apostill√≥.

"La pederastia es inocente siempre y cuando no vaya destinada a la reproducci√≥n, en cuyo caso es el crimen m√°ximo, y siempre y cuando no medie la violencia f√≠sica y la coacci√≥n moral", a√Īadi√≥ Vallejo, quien no se suma "a la campa√Īa de satanizaci√≥n de la Iglesia por la pederastia".

Hace tres a√Īos, Vallejo dijo que renunciaba a la nacionalidad colombiana, pero no lo dec√≠a "en sentido literal" por m√°s que algunos lo han querido interpretar as√≠. "Yo sigo cargando con Colombia hasta que me muera, o sea, hasta que me acabe de morir", afirm√≥ el autor de "El desbarrancadero" y "Mi hermano el alcalde".

En su opini√≥n, los males de Colombia se deben "s√≥lo a la clase pol√≠tica y a la Iglesia", que ha dirigido los destinos de los colombianos desde que se independizaron de Espa√Īa, hace 200 a√Īos. "Seguimos cargando con el burocratismo, heredado de Espa√Īa, y con esa plaga de la Iglesia", se√Īal√≥.

La Iglesia, dice en la novela y repitió hoy en su encuentro con la prensa, padece "el mal de Alzheimer" porque se olvida siempre de "los incontables crímenes cometidos a lo largo de veinte siglos". Aunque, eso sí, "es muy buena para enterrar, y para cobrar hasta por los entierros".

Como le sucede al protagonista de la novela, "alter ego" de Vallejo, el escritor tiene una libreta en la que va anotando los nombres de las personas que ha visto y tratado alguna vez en la vida y que han muerto.

Lleva anotados casi 700, y hoy no quiso dar los nombres de colombianos de cuya muerte se alegra. "Los muertos ya tienen saldadas sus cuentas conmigo. No les tengo odio sino m√°s bien envidia".

En el libro arremete contra numerosos personajes p√ļblicos de reconocido prestigio, como Albert Einstein, Jorge Luis Borges, Federico Garc√≠a Lorca, Octavio Paz, Gabriel Garc√≠a M√°rquez o Ghandi.

"Borges es un 'g√ľev√≥n' y todos lo saben. ¬°Pero qui√©n le da patadas a un ciego!", escribe Fernando Vallejo en su novela.

Sin embargo, aclar√≥ hoy, √©sa es la opini√≥n del narrador del libro, no la suya. √Čl cree que Borges "es un buen prosista, pero no es el m√°s grande. Para ser un gran escritor hay que tener un alma grande y Borges no la ten√≠a, al contrario que Cervantes, que s√≠ la ten√≠a y por eso pudo escribir El Quijote".

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