Y comenzamos¬Ö ¬Ņotra Semana Santa? | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-03-25 05:00:00

Y comenzamos¬Ö ¬Ņotra Semana Santa?

Todo comienza con una gran fiesta. Y hemos de poner en juego toda la alegr√≠a que seamos capaces. El domingo Jes√ļs hace la entrada en Jerusal√©n. Algunos abren los ojos, se mueven, les salen al encuentro, lo aclaman, lo reconocen como Mes√≠as, le reservan una acogida calurosa, se dejan contagiar por el entusiasmo.
Y comenzamos¬Ö ¬Ņotra Semana Santa?

Ser√° un triunfo modesto, pero aunque limitado, se trata siempre de un triunfo. Una fiesta bajo el signo de la espontaneidad, de la simplicidad. Ning√ļn comit√© donde est√°n los nombres de todas las personas importantes; aqu√≠, por el contrario est√°n todos los que no cuentan, los que no tienen nombre, nada de preparativos colosales. Sin embargo esto no tendr√° una continuaci√≥n. Ma√Īana ser√° dif√≠cil especialmente para encontrar qui√©n est√© dispuesto a librarse del miedo, a decir no a la conjura, a vigilar durante la noche.

Cristo sabe muy bien que no nos mantenemos por mucho tiempo en la fiesta y el jolgorio. Sabe perfectamente que a pesar de la ramita que se lleva a casa, ma√Īana encontraremos la manera de irritarnos por tonter√≠as.

El jueves santo es como un bálsamo en medio de la agitación que hemos de encontrar el viernes santo. Es el jueves un día para celebrar el amor, amor sin condiciones, amor total, amor que es signo de presencia divina. Esta presencia la encontramos inmersa profundamente en el ministerio que se le concede a los sacerdotes, servidores de un pueblo que en muchas ocasiones reclama de ellos un mayor testimonio claro y concreto y una entrega más decorosa libre de escondidas ansias de poder y riqueza.

El culmen de este d√≠a es la instituci√≥n de la Eucarist√≠a, encuentro maravilloso de quienes han aceptado a Jes√ļs como el Se√Īor de sus vidas. La eucarist√≠a no es una simple comida, una cena pasajera es vivir ya en el aqu√≠ y el ahora el banquete celestial de los salvados en Cristo.

El Viernes Santo, en el que surge un traidor que representa las ansias de riqueza y la traici√≥n infame del ser humano y unos sumos sacerdotes que no se averg√ľenzan de condenar al justo e ir en contra del mismo pueblo a quien supuestamente sirven, llevan a Jes√ļs a la cruz lugar desde donde no disminuye su amor, aun cuando est√° reducido a la impotencia. Al final morir√° dando un gran grito que expresa la indignaci√≥n de las v√≠ctimas de la violencia.

El S√°bado Santo anuncia expl√≠citamente la resurrecci√≥n y aunque parezca incre√≠ble de la boca de los responsables de la muerte de Jes√ļs sale este anuncio y as√≠ la muerte se ha convertido en una pascua.

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