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Las ciudades sin vías | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-03-26 05:00:00

Las ciudades sin vías

Las principales ciudades de Colombia padecen hoy un escenario caótico en sus vías, debido a la falta de planeación y a la ausencia de sentido común de los mandatarios para invertir en programas audaces y de gran alcance, acordes con la problemática que sobrellevan.
Las ciudades sin vías

En principio se trabajaba sobre vías mínimas, apenas para cubrir las necesidades del momento y además no se preservaban áreas de reserva para futuras ampliaciones. Después se impuso la tesis de que lo que primaba era el peatón y la solución que se encontró fue la de ampliar las zonas para el tránsito de las personas, reduciendo aún más las franjas para los vehículos; y ahora los sistemas de trasporte público imponen otro recorte a esas áreas fomentando el caos, mientras cada vez más personas tienen acceso al automotor y las ciudades incrementan su población dramáticamente por el efecto de la tasa de crecimiento poblacional y por las migraciones.

Dentro de lo que debe ser un escenario futurista y encaminado a producir soluciones reales al problema, se requiere trabajar sobre dos aspectos fundamentales: Uno, el de trazar desde ya las vías del futuro para que se congelen las tierras de lo que debe ser su estructura y se puedan acometer las grandes avenidas en el momento en que se requieran, sin que implique traumatismo alguno. Y dos, decidirse de una vez por todas a comprar predios para ampliar las actuales vías.

Sabemos que esta última alternativa es bastante costosa, pero hay que pagar el error de no haber hecho las cosas a tiempo, pues el problema no se puede dejar ahí latente de manera indefinida. Hay muchos sectores en donde todavía están habitados por predios no muy costosos que se deben aprovechar en este sentido, y en otros se deben congelar áreas para evitar desarrollos que eleven los costos de lo que en el futuro se debe hacer.

Sabemos que a la hora de aplicar restricciones al uso del suelo los callos que se pisan son muchos, pero si no se tiene el carácter para imponer las medidas que se requieren, el problema en vez de solucionarse, se agravará todos los días.

Esas ciudades caóticas que padecemos hoy, hacen la vida imposible y generan traumatismos que repercuten en todo el discurrir de los ciudadanos, que impotentes presencian el deterioro acelerado de su hábitat. Los pobladores siempre recordarán a sus dirigentes por lo que fueron capaces de hacer, y no por lo que dejaron de cumplir dentro del esquema de sus responsabilidades.

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