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Se las tragó la tierra | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-03-27 05:00:00

Se las tragó la tierra

El barrio Nariño se hunde. El ‘cáncer’ de la erosión, que había permanecido dormido durante los últimos 21 años en esta parte occidental de la meseta, despertó. ¡Y en menos de dos semanas, ya ha sepultado a 45 casas!
Se las tragó la tierra

Las demás viviendas de la comunidad, de manera literal, hoy están ‘en el aire’. Nada más ayer, siete de ellas se ‘cuartearon’ ante la mirada estupefacta de propios y extraños. Lo más grave del caso es que no se descartan más deslizamientos.

Los terrenos más neurálgicos son los que corresponden a las calles 19 y 20, entre carreras 1, 2 y 3. Sobre estos puntos se han registrado reiterados deslizamientos.

Es tan preocupante la situación que la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, CDMB, advierte que será preciso reubicar tres cuadras de la zona. Es decir, 112 familias deberán ser evacuadas cuanto antes.

A pesar del inminente riesgo de erosión en el que se encuentra el lugar, los vecinos se niegan a evacuar sus moradas. La difícil situación económica por la que atraviesan y el temor a perder los únicos pedazos de tierra que poseen, los mantienen aferrados a viviendas que ‘penden de un hilo’.

Ni siquiera la voz de alerta, emitida ayer por la CDMB, ha hecho desistir al vecindario de la idea de seguir alojados sobre esta peligrosa ladera.

Uno de los damnificados, quien se niega a evacuar, es Juan Carlos Díaz. Él es propietario de la vivienda situada en la calle 19 Nº 7-03, del citado barrio Nariño.

Pese a que su predio  se encuentra totalmente agrietado, afirma que no va a salir de allí, “hasta tanto el Gobierno Local me garantice un sitio digno en dónde reubicarme”.

Díaz, quien se gana la vida como zapatero, reside en este barrio desde hace más de 15 años. Vive junto a su esposa y sus tres hijos: “somos conscientes del peligro que corremos; pero cuando no se tiene otra posibilidad de vivienda, uno termina colocando las cosas en las manos de Dios”.

Tremendo drama

“El piso de mi casa se hundió; los techos y las paredes se cayeron de un momento a otro, como si se tratara de un ‘castillo de naipes’. La tierra se tragó mi casa. Hoy estoy en la calle, desesperada, sin saber qué rumbo tomar”.

Así describe  María Dominga Torres, la tragedia que vive desde que su morada, que estaba situada en la carrera 2 con calle 19,  se destruyó como consecuencia  de un gigantesco deslizamiento de tierra.

“Mi casa se fue al precipicio. Por fortuna, ya habíamos evacuado el predio; de lo contrario aquí podría estar parado sobre la tumba de mi propia familia”, añadió esta humilde mujer, quien se gana la vida como vendedora ambulante.

La tragedia no sólo golpeó a su hogar. La casa de Agustín Ayala, también colapsó: “Es como si hubiera ocurrido un terremoto. Lo peor es que nos va a tocar vivir de arrimados, esperando la ayuda oficial”.

Martha Isabel Ramírez, otra de las personas afectadas, lanzó una voz de auxilio: “Esto es aterrador. El mundo se nos vino encima. Aquí no hubo muertos, porque nos habíamos preparado para enfrentar el derrumbe. Sin embargo, nunca nos imaginamos que fuera tan terrible”.

LISTA

Parte técnico

Según la inspección hecha por la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, CDMB, el fenómeno natural que se registra en el Nariño obedece a dos causas:

1 La erosión que ataca a la zona.

2 Los daños en las redes públicas que, de alguna manera, aceleraron el proceso de desestabilización de la escarpa.

El parte técnico lo entregó Germán Cobos Miranda, funcionario de esta entidad, quien se apersonó de esta grave problemática.

Según dijo, “será preciso destinar al menos $6.500 millones para ejecutar las obras de mitigación requeridas”.

Dinero que, por supuesto, deberá gestionarse cuanto antes para frenar la erosión del Nariño.

voz oficial

El alcalde de Bucaramanga, Fernando Vargas Mendoza dijo que, “las familias que perdieron sus viviendas recibirán subsidios de arriendo. La idea es que mientras se define la reubicación definitiva de estos hogares, la comunidad pueda alojarse en viviendas en calidad de inquilina. A cada hogar se le subsidiará este arriendo, al menos durante los próximos 6 meses”.

Además, dijo que a través del Instituto de Vivienda de Bucaramanga, Invisbu, se comenzarán las gestiones para garantizarles a los damnifi cados la entrega de futuros subsidios habitacionales.

 

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