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Nos divorciamos y ahora queremos volver | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-03-28 05:00:00

Nos divorciamos y ahora queremos volver

Así como los cangrejos caminan hacia atrás, de la misma forma usted puede hacerlo con sus relaciones sentimentales. Por lo general suele ser más común en parejas de novios, quienes después de largos años de relación terminan y al poco tiempo deciden volver. Por eso es que escucha a muchas mamás decirles a sus amigas, “definitivamente vas como los cangrejos”.
Nos divorciamos y ahora queremos volver

El término ‘cangrejear’ también llega a los matrimonios. Algunas parejas que están en crisis deciden cortar de raíz eso que ven como ‘problemas’ mediante el divorcio. Después del trámite legal, de decir a los cuatro vientos que lo mejor era estar sin esa persona, se dan cuenta que en realidad amaban a su ex pareja y que la separación no fue la mejor decisión.

A partir de ese momento empiezan las conversaciones cada vez más cálidas entre los dos, la remembranza de momentos especiales que vivieron juntos y un gran acercamiento.

Pero también llegan los grandes interrogantes, ¿Será que si es conveniente volver? ¿Será sólo pasión, costumbre o miedo a estar solo? ¿Cómo enfrentar ahora el qué dirán de mi familia, mis amigos, mis compañeros de trabajo? Los expertos le explican qué pasa cuando usted decide ‘cangrejear’.

LISTA

¿Cómo hablarlo?

Las psicólogas consultadas le entregan las pautas para asumir ese paso: volver con su ex pareja.

1 Debe elaborar un buen proceso, en lo posible con acompañamiento profesional, pues está comprobado que una segunda oportunidad basada en diálogo abierto, sincero y verdadero amor puede ser muy productivo.

2 Es importante barrer todo lo que pudo haber de malo en la relación y sacar todas las cosas que hacen que los sentimientos se mantengan para generar un proceso de mejoramiento que permita la verdadera complementariedad en la relación de pareja.

3 Para cumplir el anterior punto es necesario mantener los principios de personalidad que los enamoró y mejorar las falencias bajo la negociación, es decir democracia en el matrimonio.   

4 Posibilite el reencuentro y anímese a transitar un nuevo terreno. Aproveche la crisis como una posibilidad de cambio y crecimiento.

5 Ponga las cartas sobre la mesa bajo una apuesta clara y objetiva por la defensa del bienestar común. Tenga en cuenta qué efectos positivos o negativos causa usted en la otra persona.

6 Comprenda las diferencias conductuales que existen entre el hombre y la mujer, pues precisamente esas diferencias de género pueden ser la clave para que el amor perdure toda la vida.

Preguntas y respuestas

Luz Elena de la Rosa Puello
Psicóloga especialista en Psicoterapia de pareja y trastornos afectivos

¿En ese tipo de cosas qué puede estar pasando? ¿El hecho de haberse separado le muestra los verdaderos sentimientos que tenía por el otro o por la otra?
Con la ruptura es posible que se haya generado una apertura donde cada uno muestre sus necesidades y, sobre todo, tome conciencia de su parte en el conflicto saliendo del rol de víctima “pobrecito yo”. Con disposición abierta y positiva en aras de lograr el verdadero y trascendental cambio, esto se logra siempre y cuando los elementos importantes en una funcional relación de pareja estén presentes: Afecto- Pasión y Compromiso.

¿Cómo aprovechar esa segunda oportunidad para no caer en un juego de me voy y regreso?  
En el reencuentro ambos deben mostrarse conscientes de que necesitan reeducación en la forma de percibir y manejar las situaciones de pareja; fundamentarse en el hecho de que la relación dual atraviesa etapas empezando por el “enamoramiento” y que al final de ésta la pasión disminuye y la relación pasa a otra etapa “el desencanto” seguida por la de “lucha de poder”, etapas críticas de la relación que pueden desencadenarse en ruptura. Posterior a estas fases empieza el “despertar”, se cobra conciencia de que la estrecha cercanía en que han vivido no es tan saludable y que ahora deben separarse en un sentido psicológico.

Esta separación no implica divorciarse: significa comprensión recíproca para dar paso a la etapa de la “consolidación” en la que los esposos conviven, dan y reciben amor, pero no porque se hayan vuelto iguales, sino porque han aprendido a ser felizmente distintos. Bajo estas pautas de aprendizaje, aceptación, compromiso y respeto por el otro, difícilmente se cae en el juego de me voy y regreso.

Preguntas y respuestas

Ruth  Carmenza Ramírez Sequeda
Psicóloga, Especialista en Neuropsicología, Pedagogía y Salud Ocupacional  

¿Qué puede estar pasando? ¿El hecho de haberse separado, le muestra los verdaderos sentimientos que tenía por el otro o por la otra?  Un alto porcentaje de parejas se separa sin dejar claro cuáles son los verdaderos sentimientos y se dejan llevar por las emociones del momento. Cuando hay desavenencias conyugales se maximizan los defectos y eso trae como consecuencia una mirada sesgada de la realidad. Es por esto que se puede afirmar que la pareja es insoportable, que la situación es invivible. Pero al alejarse la pareja, cada uno empieza a ver los verdaderos faltantes, aparecen las cualidades y es ahí donde se hacen explícitos sentimientos que se tenían enmascarados por la ira o el dolor. Las emociones son circunstanciales y temporales, por tanto tienen altos márgenes de variación.

¿Cómo aprovechar esa segunda oportunidad para no caer en un juego de me voy y regreso?   Cuando hay una ruptura con la relación de pareja por desacuerdos personales y no por desamor, es muy probable que se pueda reanudar y mejorar. Todo está en tener claridad en los sentimientos que los unen para reconformar la familia, pero ante todo para reconformar la pareja. Es necesario hacer un balance que permita evidenciar si son más las cosas que los unen que las que los separan. La complementariedad que puede existir entre los dos pero ante todo mirando los sentimientos, si ese amor que se dicen tener está amparado por algunos ingredientes indispensables como alegría, admiración, ternura, compañía, compromiso y pasión. Si  esto se hace explícito, el amor se racionaliza, entonces adquiere sentido, se hace horizonte y se ancla en el proyecto de vida, desde ahí se convierte en un deber en cuanto a mantenerlo para aumentar la felicidad.

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