Este proceso judicial se abrió en octubre pasado. Ocho años después de iniciada su dura batalla legal, el Tribunal Supremo italiano aceptó el recurso del padre de Englaro contra la decisión del Tribunal de Apelación de Milán de mantener la alimentación forzosa a Eluana, la misma corte que ahora ha dictaminado que se retire la alimentación a la mujer. Los jueces sostienen que la decisión de interrumpir el tratamiento era inevitable, dada la extraordinaria duración de su estado vegetativo permanente. La decisión de la justicia italiana generó una dura condena del Vaticano.