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C贸mo querer hijos ajenos | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-04-03 21:31:57

C贸mo querer hijos ajenos

Las madrastras no siempre son las malas del paseo. Un nuevo libro revela que sufren de ansiedad y depresi贸n mientras tratan de asumir bien su dif铆cil papel.
C贸mo querer hijos ajenos

Tradicionalmente la palabra 聭madrastra聮 ha sido sin贸nimo de maldad. Algunos cuentos infantiles, como La Cenicienta o Blancanieves, han alimentado la idea de que son una especie de brujas, hasta el punto de que en el imaginario com煤n se asocia a estas mujeres con personas manipuladoras y ego铆stas, que les hacen la vida imposible a sus hijastros.

Sin embargo, esta percepci贸n no refleja la realidad. Lisa Doodson, profesora de Sicolog铆a de la Universidad de Thames Valley, en Inglaterra, public贸 el libro 聭C贸mo ser una madrastra feliz聮, en el que muestra que las mujeres que asumen este papel son tambi茅n v铆ctimas de la situaci贸n y por ello ofrece una serie de consejos sobre c贸mo afrontarla.

Doodson ha vivido esta experiencia en carne propia como madre de dos hijos biol贸gicos y de un hijastro de 11 a帽os, lo que la anim贸 a indagar m谩s sobre el tema para cambiar estos estereotipos. Durante cuatro a帽os entrevist贸 a 250 madrastras y 80 madres biol贸gicas y encontr贸 que las primeras experimentan mayor estr茅s que las segundas. Seg煤n la experta, el estudio se centr贸 en las mujeres porque, a diferencia de los padrastros, son ellas 聯quienes durante mucho tiempo han tenido que luchar con la mala imagen聰.

En la investigaci贸n se identificaron cuatro grupos de madrastras y cada uno ten铆a niveles distintos de ansiedad. El primero es el de las mujeres que dedican todo su tiempo a cuidar a los hijastros y a sus hijos biol贸gicos. El segundo es el de aquellas que no tienen hijos pero est谩n a cargo de sus hijastros. En el tercero est谩n las que no tienen hijos pero dedican la mitad del tiempo a sus hijastros, y en el 煤ltimo grupo est谩n las madres con hijos biol贸gicos que pasan s贸lo parte de su tiempo con los de su pareja.

La experta encontr贸 que las mujeres del segundo grupo, que se convert铆an en madrastras sin tener hijos, experimentaban m谩s ansiedad debido a que no sab铆an c贸mo cuidarlos. Las mujeres con hijos propios se mostraron m谩s relajadas sobre su papel en casa, pero experimentaron m谩s dificultades porque repart铆an su tiempo entre sus hijos biol贸gicos y los hijastros. Esto les generaba m谩s depresi贸n debido a las responsabilidades que asum铆an.

La sic贸loga Doodson le dijo a SEMANA que uno de los principales problemas es definir el papel que estas mujeres van a jugar en la nueva familia. 聯Muchas veces la mujer no sabe si convertirse en un amigo o en un padre adicional, y si deber铆a involucrarse en su disciplina o dar un paso atr谩s聰, dijo Doodson.

Pese a que la investigaci贸n fue hecha en Inglaterra, la problem谩tica de las madrastras est谩 generalizada. La sic贸loga Nancy Mart铆nez, de la Universidad del Bosque, cuenta que en Colombia cada vez m谩s mujeres deben asumir este papel. La experta ha visto que las madrastras con hijos biol贸gicos tienen ya un terreno ganado porque saben c贸mo criar, pero esto puede generar dificultades cuando se llega a un hogar que tiene otra disciplina. 聯Ellas ya tienen su propio mundo de normas y reglas, y van a querer imponerlas en sus hijastros, lo que puede hacer que las rechacen聰, dice Mart铆nez.

Para que la experiencia con los hijos de matrimonios anteriores sea menos traum谩tica, la experta recomienda a estas mam谩s empezar a acercarse paulatinamente a los ni帽os y construir una relaci贸n basada en la confianza y el respeto mutuo. Seg煤n Mart铆nez, las familias de segundos enlaces, sobre todo en las que ambos aportan hijos, pueden tomar a帽os en convertirse en un n煤cleo familiar s贸lido. Por eso, en este proceso es indispensable la comunicaci贸n permanente con la pareja, para que el padre se entere de las preocupaciones de la mujer y puedan resolver cualquier inconveniente.

Seg煤n Wednesday Martin, experta en el tema, las madrastras enfrentan una carrera de obst谩culos cuando quieren forjar una relaci贸n con los hijastros. Uno de los m谩s frecuentes se da cuando el padre divorciado recibe la custodia de sus hijos, y asume una actitud permisiva porque se siente culpable de que ellos pasen por esta situaci贸n. As铆, cualquier comentario de la madrastra para imponer reglas, as铆 sean normales, puede convertirla en la 聯bruja聰. 聯Yo quedo como la superestricta si les pido a los ni帽os que no coman con las manos聰, dijo una de las mujeres entrevistadas por Martin para un art铆culo en Psychology Today.

Aparte de la frecuente sensaci贸n de ser una extra帽a y de tener poco poder de decisi贸n en el hogar, muchas mujeres entrevistadas por Martin dijeron que hab铆an tenido que soportar comentarios irrespetuosos, actitudes hostiles y hasta maltrato f铆sico de sus hijastros. El problema es peor cuando la mujer asume una posici贸n sumisa a petici贸n del esposo, quien le pide aguantar estos agravios pensando que as铆 protege su relaci贸n de pareja.

La disciplina es todav铆a m谩s complicada cuando los hijastros son adolescentes. 聯En esta edad la autoridad de por s铆 es dif铆cil, y mucho m谩s si la imparte un extra帽o聰, dice Mart铆nez. Por eso lo aconsejable es que el padre de los hijos asuma el control para evitar que se desequilibre la relaci贸n entre los hijos y tambi茅n entre la pareja. Un estudio realizado en Virginia, Estados Unidos, con personas divorciadas que luego contrajeron segundas nupcias, encontr贸 que los ni帽os adolescentes describen a su madrastra como una intrusa.

Otra de las dificultades surge por lo que los expertos llaman 聭v铆nculos de lealtad聮. Muchos hijastros creen que tener una relaci贸n arm贸nica con la madrastra es una traici贸n a su mam谩, y por eso prefieren mantenerla a distancia o a veces ignorarla. 聯S贸lo la madre puede liberar del todo a su hijo para permitirle tener una relaci贸n saludable con la persona que ahora hace parte de la vida de su pap谩聰, dice Martin. Pero no s贸lo se trata de un permiso sino de que ella asuma el divorcio y la nueva relaci贸n de su ex marido. Este sentimiento de deslealtad est谩 muy ligado a los celos que siente un hijo cuando ve que su padre comparte su vida con una persona que no es su mam谩.

La sic贸loga Silvia Lema explica que los hijos cuyas mam谩s mueren o se separan deben hacer un proceso de duelo, y los padres tienen que proporcionarles espacios para que ellos asuman esa p茅rdida. Pero aclara que todo tiene sus l铆mites y por eso insiste en la comunicaci贸n del padre con los hijos desde el inicio de una nueva relaci贸n. Otros expertos sugieren que en caso de divorcio los pap谩s les expliquen lo que ocurri贸 para que los ni帽os no se sientan culpables. Lo ideal ser铆a que la relaci贸n termine en buenos t茅rminos para evitar resentimientos. Mart铆nez agrega que las madrastras deben tener claro que su papel no es reemplazar a la mam谩 sino ser un aliado en el proceso de formaci贸n de los hijos de su esposo.

Lo que est谩 claro en todo esto es que las madrastras est谩n muy lejos de ser las villanas de la historia. 聯La investigaci贸n nos est谩 diciendo que para esta mujer asumir la crianza de los hijos de su pareja es un trabajo dif铆cil que puede conducir a situaciones de ansiedad y depresi贸n con graves consecuencias f铆sicas y sicol贸gicas聰, concluye Doodson. Entender los retos y asumir las dificultades puede ser la llave, no s贸lo para que esos efectos no se produzcan, sino para desarrollar un nuevo hogar feliz.

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