Núñez y los partidos | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-04-09 05:00:00

Núñez y los partidos

Algunos comentaristas consideran que el desmoronamiento de los partidos en Colombia es una señal de progreso político y creen que las pequeñas colectividades, sin ninguna clase de ideología, conforman una verdadera democracia.
Núñez y los partidos

Es así como le hacen loas al transfuguismo, nombre moderno del antiguo “voltearepismo”. Se solazan porque algunos conservadores se están acercando al candidato más próximo al uribismo, Juan Manuel Santos y creen que es bueno que algunos liberales se vinculen al movimiento liderado por Mockus. Esta situación es el resultado de la política hábil del presidente Uribe, quien maquiavélicamente dividió y subdividió todas las colectividades. Así como con gran simpleza Mockus dice que la unión hace la fuerza, podremos exclamar que el señor Presidente ha actuado según el viejo adagio de divide y reinarás.

No nos cansaremos de recordar que Rafael Núñez obró en una forma parecida. Primero dividió al liberalismo entre radicales e independientes, más tarde organizó los nacionalistas y los históricos, todo manejado desde el Palacio de Gobierno. Para quienes se solazan por las dificultades electorales del partido liberal, debemos recordar que durante la regeneración, liderada por el inefable Núñez y varios años después, el liberalismo sufrió el ostracismo del gobierno y fue lanzado a convertirse en minoría. En esa época como ahora, algunos creían que el partido de Murillo Toro y Aquileo Parra estaba a punto de desaparecer.

Ahora bien, esos alegres politólogos que aspiran a un gobierno dirigido por La U sin Uribe, pueden recibir un duro golpe si llegare a ganar la candidata conservadora. Porque ahí sí se repetiría la historia. Después de Núñez y la regeneración el conservatismo se enseñoreó en el país y quienes pertenecían al liberalismo no tenían derecho a ningún cargo en la administración pública, por más elemental que fuera. Pero los tiempos son otros y estamos seguros de que esta Colombia del siglo XXI no resiste otra hegemonía tan retardataria.

Por otro lado, nos ha llamado mucho la atención la interpretación que hace el señor Presidente de la historia de Colombia, cuando afirma que solamente con la regeneración empezó la economía en Colombia. Lo que ocurre es que el eje cafetero pasó de Santander al occidente colombiano y las vías de comunicación proliferaron en Antioquía y el Valle del Cauca. Somos partidarios de la paz pero no podemos pensar que durante las guerras la economía se paraliza. En consecuencia, dividir los partidos y decir que solamente los gobiernos autoritarios han hecho posible el desarrollo económico, es una doctrina peligrosa. Sin partidos no funciona el régimen presidencial y mucho menos el sistema parlamentario propuesto por el ministro Valencia Cossio.

 

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