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Un libro para 聯Pecar como Dios manda聰 | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-04-11 05:00:00

Un libro para 聯Pecar como Dios manda聰

Si se ha preguntado alguna vez c贸mo era la sexualidad de los ind铆genas o de los conquistadores de Am茅rica, o si 茅sta era muy diferente a lo que es hoy, Roberto Palacio, autor de una investigaci贸n sobre dichas costumbres, se lo cuenta en su obra. Palacio escribi贸 el libro Para Pecar como dios manda: historia sexual de los colombianos, donde podr谩 responder todas estas preguntas.
Un libro para 聯Pecar como Dios manda聰

Roberto Palacio es un fil贸sofo e investigador bogotano que, de la mano con un proyecto pensado para el continente, indag贸 acerca de las costumbres sexuales de los colombianos: desde la 茅poca de los ind铆genas, la Conquista y La Colonia. Lo sorprendente, adem谩s de las crueles an茅cdotas de aquellos tiempos, es que no hemos cambiado mucho nuestras costumbres sexuales.

Sexualmente, 驴qu茅 hac铆an los colombianos que a煤n conserven en sus costumbres?
聯Los primeros cronistas espa帽oles que se adentraron en territorio de lo que hoy en d铆a es Santa Marta, se quedan asombrados con el meneo de la mujer coste帽a al caminar, tal como hoy en d铆a los cachacos nos disfrutamos el 聭tumbaito聮 de las coste帽as. Los primeros espa帽oles que conocen a las indias muiscas se asombran de su belleza, pero se quedan aterrados de que son poco dadas a las palabras, como a煤n lo son hoy en d铆a las personas del altiplano cundi-boyacense聰.

Como ejemplo, el autor afirma que un matrimonio muisca podr铆a concertarse sin que los novios cruzaran una palabra.

Algunas costumbres eran las mismas que ahora tenemos, pero la forma en la que los ind铆genas asum铆an estas instituciones deleit贸 a Palacio.

聯Por ejemplo, con la prostituci贸n el caso es incre铆ble. Los primeros cronistas descubren en estas tierras prostitutas, pero para su felicidad 聳y la desgracia de ellas- descubren que cobraban por sus amorosos servicios en crispetas. No exagero, cobraban en crispetas. Otras muchachas que se ofrecen como prostitutas para poder pagar los costos de sus bodas.

聯No imagino a una novia neur贸tica actual teniendo que prostituirse para casarse, ni a una fina prepago contempor谩nea cobrando a sus clientes en crispetas聰.

Roberto Palacio encontr贸 m谩s: cuando las mujeres se pon铆an luci茅rnagas vivas en el pelo para atraer a los visitantes en las noches sin luna de este tr贸pico er贸tico o los blanqueamientos c谩usticos y muri谩ticos que se aplicaron las indias para gustar m谩s a los espa帽oles (los cuales, por cierto, fueron de su gusto) en el cual algunas resultaban asadas vivas聰.

Sexualidad anecd贸tica

La idea de 聯Pecar como Dios manda聰 naci贸 de la iniciativa del argentino Federico Andahazi, autor de El Anatomista, quien not贸 que no se ha escrito la historia sexual del continente. Propuso su idea a varios pa铆ses y para Colombia escogi贸 a Palacio, seguramente animado por el libro anterior del bogotano.

Palacio vio que de lo que est谩 llena la sexualidad es de an茅cdotas graciosas, crueles e incre铆bles.

聯En Bogot谩, luego de su fundaci贸n, Gonzalo Jim茅nez de Quesada deja la ciudad a cargo de su hermano Hern谩n P茅rez de Quesada. Por esos tiempos llegan a la ciudad los hombres de Belalc谩zar que ven铆an de la conquista del Per煤. Cuentan cronistas tan ilustres como Juan de Castellanos que cada hombre ven铆a hasta con cien 聭damas de juegos聮, nombre que se ganaban no precisamente en virtud de su amor a los casinos聰.

Pero entre las historias tambi茅n hay espacio para el erotismo melanc贸lico.

聯Sin duda uno de los relatos m谩s er贸ticos que se pueda uno encontrar en la historia de Colombia es el de los amores 聭lesbianos聮 que surgieron en la Colonia y quiz谩 incluso antes. Abundan las historias聽 -yo relato la que m谩s voluptuosa me pareci贸- de se帽oras que ya viudas y olvidadas por la sociedad de los hombres se acostaban con sus criadas聰.

En el libro se cuenta que la homosexualidad masculina se penalizaba, contario a la femenina. Pero cuando dejaron de hacerse la vista gorda, 聯decidieron que las mujeres eran un peligro p煤blico y propusieron mandar a todas las solteronas y 聭arrepentidas聮 al tap贸n del Darien, quiz谩 con la esperanza de que desarrollaran su propio 聭tap贸n聮聰.

Fue costumbre en Bogot谩, entonces, que los hombres se pagaran favores y deudas con sus damas, las cuales se mandaban a domicilio聰.

En Colombia, evidentemente, eso no ha cambiado. Como fil贸sofo, el bogotano se lamenta 聯porque hay quienes viven su sexualidad como en 1970, otros como en el siglo XIX y otros viven en la Colonia. Todas estas sexualidades coexisten. Estamos marcados por un pasado que no conocemos y que aunque terrible, siempre a帽oramos. 隆Ah, las 茅pocas en que hab铆a respeto, en que se ense帽aba la urbanidad de Carre帽o! se oye exclamar a la gente. Lo que la gente ignora es que la mayor铆a de ellos ya no podr铆an vivir seg煤n estas reglas聰.

驴C贸mo se peca como Dios manda?
聯Hay una historia bell铆sima sacada de los primeros confesionarios y gram谩ticas que hicieran en Colombia los Dominicos en lengua muisca para convertir a los indios al catolicismo. Las preguntas que los sacerdotes formulaban a los indios deb铆an hacer confesar este pecado: 聯驴Has tenido poluciones (eyaculaciones) estando dormido? 驴Sucediote esto porque so帽abas con una mujer?聰 Si se puede pecar estando dormido, so帽ando el m谩s delicioso de los sue帽os con una mujer, y se peca en virtud de un instinto como el sexual que el mismo Dios nos dio, parece que lejos de rezar como Dios manda, no nos queda m谩s que pecar como Dios manda聰.

UN OBSERVADOR OBSECADO

El libro anterior de Roberto Palacio, 聯Sin pene no hay gloria聰, tuvo buena recepci贸n entre el p煤blico. Sin embargo, asegura que lo que聽 m谩s lo satisfizo del texto fue que puso a la gente a hablar un poco m谩s desparpajadamente sobre sexo.

驴C贸mo le fue con 聯Sin Pene no hay gloria聰?
聯Desde el punto de vista de un escritor, ha sido una experiencia muy satisfactoria. Fue un libro que abri贸 caminos en materia del lenguaje sobre lo sexual Normalmente hemos abordado el tema con mucha solemnidad, como cuando hablamos de creencias religiosas. Pero sin duda el sexo es un asunto muy abarcante como para ser dejado s贸lo en manos de algunos sex贸logos que lo abordan con una reverencia pasmosa y aburrida聰.

Palacio considera que el mayor logro del libro se concentra en que su texto le quit贸 lo sacro al tema sexual. Con el t铆tulo, sin embargo, le surgi贸 la duda. Pero por la 茅poca estaba de moda 聯Sin Tetas no hay Para铆so聰 y eso en parte cal贸 entre la gente.

驴Por qu茅 sigui贸 investigando sobre temas sexuales? 驴Cu谩nto dur贸 su investigaci贸n?
聯Una de las cosas que m谩s me han interesado en la vida son las motivaciones humanas a la luz de nuestra naturaleza biol贸gica, siendo la sexualidad uno de los interfaces m谩s transparentes de nuestra verdadera vida interior. En lo sexual no hay un f谩cil ocultamiento de nuestras intenciones; tarde o temprano nos revelamos como somos.

聯Hay que ser cuidadoso, sin embargo. En nuestra sociedad hablar de sexo se ha convertido en un estigma para aparentar posiciones pol铆ticas y morales abiertas, incluyentes. En el sexo no hay nada que no se muestre en otros 谩mbitos de nuestras vidas, s贸lo que all铆 se revela con claridad brutal, a veces c贸mica聰.

Tan importante es el sexo, afirma palacio, que nuestras motivaciones est谩n en gran parte motivadas por 茅l.

Asegura que los astronautas se sintieron bastante impelidos al pensar que ser铆an los 聯h茅roes sexuales聰 para las mujeres de los 60.

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