El más relegado tema en la campaña electoral | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-04-12 05:00:00

El más relegado tema en la campaña electoral

Colombia, en materia de medio ambiente, ha actuado a lo largo de los siglos como aquel irresponsable heredero que, creyendo que la inmensa fortuna que le dejaron sus mayores no tiene fin, se dedica a malbaratarla sin medida, derroche que logra que en poco tiempo de ella no quede nada.
El más relegado tema en la campaña electoral

Entre 1900 y 1962, desforestamos 6 millones de hectáreas; luego, en solo 35 años, entre 1963 y 1998, el país desforestó cerca de 11 millones 500 mil hectáreas. Eso, desafortunadamente, a muy pocos les importa y generación tras generación hemos considerado, como una verdad irrebatible, que el interés económico y comercial es lo sustancial y prima sobre cualquier intento de protección del medio ambiente.

Cuando alguien trata de que se preserve la biodiversidad y el medio ambiente, en su contra se lanza una sentencia irrebatible: ¡Es que no dejan trabajar!

Colombia vive una contradicción. Se argumenta que es necesario propiciar el enriquecimiento para luchar contra la pobreza y en aras de ello, se permite que se destruyan los ecosistemas, la extinción de especies animales, se agoten los recursos naturales, se contamine el agua, el suelo y el aire, es decir, propiciamos un desastre natural. Y tal hecatombe logra que nuestra economía sea cada vez más frágil y las inequidades sociales aumenten geométricamente.

Colombia no tiene una verdadera política de defensa del medio ambiente. Se propicia el que periódicamente se haga alboroto en los medios de comunicación a favor suyo, pero nada más. En tanto, nuestra cotidiana conducta altera los hábitats, desforestamos, contaminamos, destruimos humedales y zonas de páramo, causamos la erosión del suelo y en aras del crecimiento económico, se permite la pesca comercial sin control, la pesquería industrial en altamar, la explotación maderera descontrolada, la desordenada ampliación de la frontera agrícola, la urbanización de zonas que deberían preservarse, etc.

La mitad de los páramos del mundo están en Colombia y corresponden al 1,7% del territorio nacional; ellos surten de agua al 70% de los colombianos. Pero nuestro comportamiento frente a esta riqueza alarma. Destruimos la vegetación de los páramos, contaminamos las quebradas, los ríos y el mar, desforestamos las riberas. ¿Resultado? Estamos acabando con el agua. Ello se puso en evidencia en el primer trimestre de este año, cuando hubo una sequía más prolongada de lo habitual.

Pese a un panorama tan preocupante, la protección del medio ambiente, la defensa de los ecosistemas y de la ecología, es tal vez, el tema más relegado o evitado por los candidatos a la Presidencia de la República. Pareciera que quisieran no tocarlo por alguna razón especial. Así, el país seguirá derrochando la inmensa riqueza que nos dio la naturaleza, aquella que es el activo patrimonial más grande que tenemos.

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad