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A Hernando Mondrag贸n el arbitraje s铆 le importa un pito | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-04-25 05:00:00

A Hernando Mondrag贸n el arbitraje s铆 le importa un pito

Cuarenta y cuatro a帽os de soles y tormentas de los 60 que va a cumplir el 11 de noviembre pr贸ximo , lleva Hernando Mondrag贸n Rojas pitando en las canchas locales.
A Hernando Mondrag贸n el arbitraje s铆 le importa un pito

聯Mondrag贸n, pitaste 65 minutos del segundo tiempo聰, le reproch贸 el t茅cnico peruano Enrique Augurto. 聯Qu茅 pena, Augurto, -le replic贸 atormentado Hernando Mondrag贸n- pero no me di cuenta ni a qu茅 horas arranqu茅聰.

Eran las 茅pocas del jur谩sico cuando no se pitaba con cron贸metros sino con pesados relojes de pulsera que se activaban d谩ndoles cuerda manualmente o con los reconocidos Ferrocarriles de Antioquia con cadena de leontina que m谩s parec铆an una lata de Vick Vaporub light. Si no se hab铆a cargado con suficiente provisi贸n de cuerda, se paralizaba sin avisar y se quedaban el juez y los espectadores al vaiv茅n del caprichoso tiempo que avanzaba irremediable.

Desde el 16 de septiembre de 1967 a sus 16 a帽os que pit贸 su primer juego en primera categor铆a 聳 UIS vs. Forz谩n - han transcurrido 44 a帽os de recorrer campos dis铆miles, disparejos, ocres o bermejos, con sus lagunas de invierno y sus pedregales de verano. Canchas que limitan con quebradas, con peque帽os precipicios donde los ni帽os corren presurosos a traer el bal贸n y lo encuentran coqueteando con un gallinazo o apoltronado c贸modamente en un destripado sof谩-cama en las aguas oscuras de Aranzoque.

A帽os viendo indiferente al infaltable perro dominical que atraviesa en diagonal la cancha pero tambi茅n sintiendo la gramilla infernal de las tres y media de la tarde en el 聭General Santander聮 de C煤cuta y el 聭Eduardo Santos聮 de Santa Marta.

Y a帽os soportando, ya con callo en el coraz贸n y un impermeable en los o铆dos, los escupitajos verbales de quienes no soportan, en la tribuna, una decisi贸n instant谩nea que adem谩s es inapelable e irreversible.

En honor a la verdad, pocos quejidos oye Mondrag贸n. Es un Salom贸n en pantaloneta que el pasado domingo 18 en tres partidos continuos de 70 minutos cada uno 聳 categor铆a sub 15- s贸lo escuch贸 un llamado a medio voz que sali贸 de la sombra de los arbustos en Lagos III: 聯隆Jueeez聟 mire c贸mo le atraves贸 la pierna..!聰: El juego contin煤a imperturbable y Hernando con su paso firme y sus medios giros en un solo pie de soldado del batall贸n Guardia Presidencial, no oye a los necios.

Las jugadas complejas

Si un portero al tratar de hacer un saque con la mano toma tanto impulso que su cuerpo hace un escorzo con giro hacia atr谩s, suelta el bal贸n y lo mete en su propio arco, 驴es gol? 聯S铆, - responde - 聯a m铆 me toc贸. La pelota est谩 viva聰.

En un partido del a帽o 83 entre camisas Stewart e Independiente, en el cobro de un tiro penalti el portero atrap贸 la pelota. Sus compa帽eros, de tanto entusiasmo, entre abrazos y jolgorio, le hicieron soltar su trofeo cazado y el jugador adversario que hab铆a fallado aprovech贸 el festejo para robarse el vino: de una patadita se lo bebi贸. 驴Fue v谩lida la anotaci贸n? 聯S铆, la jugada estaba viva聰.

En Puente Nacional ocurri贸 algo parecido, me cuenta Wilson Mateus, el anfitri贸n de nuestra charla vespertina en su tienda de bolsas de agua y cervezas verdes. All铆 el bal贸n no cay贸. Los jugadores lo tocaron y el juez repiti贸 el penalti. 驴Es un acierto la repetici贸n de la pena? 聯S铆, el bal贸n est谩 en juego聰, reitera Mondrag贸n.

Esas jugadas que cualquier aficionado no conoce 聭in profundis聮, pueden armar la tercera guerra mundial en la tribuna norte del Maracan谩 o en la acera occidental de la cancha del barrio Campohermoso, pues el pobre 谩rbitro no puede deambular por entre una polvareda hirviente con la incomodidad del reglamento amarrado en la pretina para justificarle a los enardecidos sus razones.

Eso hace m谩s admirable sus 44 a帽os de soles y tormentas de los 60 que va a cumplir el 11 de noviembre pr贸ximo Hernando Mondrag贸n Rojas. Y adem谩s la de sus colegas que persisten en ese dulce martirio de malvivir con un 聭pasatiempo聮 entre desconocimientos, incomprensiones e ingratitudes.

Sus admiraciones

El pereirano聽 Guillermo 聯Chato聰 Vel谩squez que expuls贸 a Pel茅 en El Camp铆n y tuvo que reintegrarlo al juego porque la afici贸n que pag贸 para ir a verlo no iba a perder su plata y lo 煤nico que hubiesen admitido con normalidad habr铆a sido聽 que Pel茅 expulsara al 聭Chato聮, y el chileno Mario Canessa Garc铆a, con su caballerosidad y finura de Lord ingl茅s y modelo de camisas Arrow, son sus maestros favoritos. Los adora y se le nota en sus ojos, que son unos peque帽os pozos amarillos con una piedrecilla negra en el fondo, una sinceridad que alcanza a destellar en los p谩rpados.

Sus amigos de jornadas profesionales como asistente o 谩rbitro de reservas entre 1978 y 1983 son los legendarios Gilberto Aristiz谩bal, Octavio Sierra y el fallecido Omar Delgado con quienes comparti贸 l铆neas, est谩n grabados en su memoria festiva como gratas vivencias. Sus otros admirados: los peruanos C茅sar Orozco y Arturo Yamazaki, el argentino Omar Pastoriza y Miguel Comesa帽a porque manejaban muy bien la sicolog铆a del campo de juego, est谩n tambi茅n en su libro dorado de preferencias hist贸ricas.

F煤tbol y su an谩lisis

Su campe贸n mundial es Espa帽a porque cree en su 煤ltimo gran palmar茅s en la Eurocopa y en el arma-todo veterano Vicente del Bosque, que tiene un bosque de 谩rboles bien plantados en su sitio.

Se le nota una indignaci贸n bien manejada cuando le pregunto por su preferencia como t茅cnico nacional. Le preocupa m谩s que 聯siempre sacamos una selecci贸n como definitiva cuatro meses antes de las eliminatorias y si el t茅cnico no gan贸 dos o tres partidos lo van cambiando hasta que terminamos las eliminatorias en fuera de lugar y todav铆a no sabemos cu谩l es la selecci贸n Colombia聰.

聯Va progresando m谩s Honduras con Reinaldo Rueda que juega con cambios de frente y de velocidad y Venezuela con Far铆as jugando r谩pido. Aqu铆, si los futbolistas no se comprometen, si no sienten la camiseta estamos muy lejos de volver a un mundial.聰

No sabe cu谩ndo ser谩 su retiro pero lo presiente muy cercano aunque no se retira del f煤tbol. Quiere intentar ser t茅cnico o instructor de jueces.

El que vio y asimil贸 tanto f煤tbol desde la 茅poca de los legendarios campos Tebas 1 y Tebas 2, cuando el f煤tbol de primera era, en verdad, de primera, mucho ha asimilado de estructuras t谩cticas y m贸dulos de juego. Forz谩n, Droguer铆a Argentina, Independiente, el Emelec de Carlos Bianchi, Camisas Stewart de Nelson Porras de donde salieron las inolvidables y a煤n vigentes nuevas generaciones de los 聯Paquetico聰 Riveros y C茅sar Koop y 聭Carellanto聮 Ardila, arquero de la UIS, era mucha maestr铆a aficionada. Y Mario Cogollo que 茅l considera que hubiera sido mejor lanzador de balones que Carlos Valderrama y quien viv铆a en el barrio Santander,聽 jug贸 en el C煤cuta Deportivo con 聭Pancho聮 Villegas hasta que quiz谩 el an铆s de la perdici贸n lo ech贸 a rodar hasta el estanco.

Su vida familiar

Su abuela, Victoria Rojas que muri贸 en 1982 con tan solo 66 de edad fue su gran apoyo: 聯Much铆simo, much铆simo, much铆simo, much铆simo聰 lo repite con un fervor febril que le hace escurrir un sudor dulce sienes abajo.

Era fan谩tica del Atl茅tico Bucaramanga y muchas veces los acompa帽aba a otros estadios de visitante. 聯Cuando llegaba cansado me dec铆a pa聮lante porque usted se meti贸 en esto y no puede quedarse en la mitad; demu茅strele a la gente que tiene condiciones聰.

No coron贸 el arbitraje profesional integralmente porque hubo unos conflictos entre el colegio de 谩rbitros que presid铆a Alfonso 聭Pipo聮 Arenas y el nuevo colegio de la Liga Santandereana de F煤tbol, sobre todo por pujas de tarifas de arbitraje o algo as铆. Parece un intr铆ngulis bien laber铆ntico que no pude asimilar muy bien.

Su hija Jennifer Paola hizo curso de arbitraje con el desaparecido Jorge Villamizar 聭Terr贸n de mugre聮 y con Carlos Anaya, hoy 谩rbitro profesional, pero decidieron que era mejor continuar sus estudios de tecnolog铆a ambiental. Sin embargo hoy es una analista sesuda del arbitraje nacional y le pega rega帽os melcochudos a su padre cuando considera que se equivoc贸. Trata de acertar con sus apreciaciones pero s贸lo para uso dom茅stico: 聯Es la 聭Rafael Sanabria聮 de la casa聰, comenta Hernando con un gesto tan risue帽o que le cubre media cara.

Este param茅dico, que entre semana se vest铆a de blanco y al final de negro tiene otra hija, Rosilyn Ivonne que es profesora, su esposa Maribela Pach贸n y tres nietos de seis a帽os, seis y cuatro meses. Con ellos disfruta su tiempo libre, que lo comparte haciendo crucigramas deportivos y comiendo pescado, su plato favorito como que ya le van a salir escamas.

Sus padres Juan de la Cruz y Fidelia Rojas son esos seres hechos de roble natural que siguen firmes por la vida hasta que la savia les alcance.

Hernando Mondrag贸n, que pit贸 210 minutos seguidos en el arenal de Lagos III, desde la 1:15 pm, de lo cual fui testigo desde un balc贸n privilegiado, que expuls贸 con roja directa a un sublevado contra las normas y con el que las aplic贸, a las 2.45 se fue para el rinc贸n noroccidental de la cancha a tomar del pelo a su ex colega y compadre m铆o Jaime Quijano que vende aguas y limonadas de panela refugiado en una sombrilla de bazar. All铆 se quit贸 las medias casi petrificadas de cansancio, dej贸 ver sus pies perfectos de ap贸stol de jueves santo, ech贸 unos gracejos nuevos de su repertorio y se enfund贸 en su traje de paisano com煤n y corriente.

El mismo domingo, este incansable e implacable juez ya estaba en el centro de la cancha Marte con su pito estridente sacudiendo el aire atolondrado de las siete de la noche. 脡l sabr谩 hasta que hora; si no tiene reloj de cuerda.

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