Los liberales ingleses | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-04-27 05:00:00

Los liberales ingleses

Por muchos a√Īos y desde hace bastant√≠simo tiempo el Partido Liberal ingl√©s hab√≠a desaparecido del mapa pol√≠tico brit√°nico. Los laboristas y los conservadores se adue√Īaron de la opini√≥n y los votos, aun con los cambios en sus ideas y en su estrategia a medida que la din√°mica de la sociedad global los determinaba. En los dominios de Su Majestad, en consecuencia, los liberales se resignaron a ser una minor√≠a rid√≠cula con una participaci√≥n m√≠nima, que ni pon√≠a ni quitaba en la representaci√≥n parlamentaria.
Los liberales ingleses

Pero la resignaci√≥n no agot√≥ la esperanza de resucitar en una actividad donde los L√°zaros abundan. Conservadores y laboristas empezaron a declinar, poco a poco, en el sentir popular. Ganaban elecciones, s√≠, dos y tres veces consecutivas, como la se√Īora Tatcher y Tony Blair, y se alternaban democr√°ticamente el poder sin la preocupaci√≥n de que se rompiera el bipartidismo que los manten√≠a vivos. Sin embargo, hasta los ingleses se atoran con los errores y los abusos de sus dirigentes.

En ese fluir irreductible de la alternación los herederos de Aneurin Bevan y los de sir Winston Churchill gobernaban con sus respectivas mayorías, sin apuros ni sobresaltos, seguros de que pueblo y rey o reina continuaban firmes entre sus dos fuertes columnas políticas, y el liberalismo apenas si chapaleaba como segunda minoría. Sus jefes, como Gilberto Vieira, morían en la silla del mando partidista.

Los nuevos siglos no llegan en vano, ni las sorpresas pol√≠ticas tampoco. La larga siesta del liberalismo ingl√©s termin√≥. El 11 de septiembre y las pifiadas del primer ministro Blair le abrieron campo a las ideas renovadas de Nick Clegg, el jefe, coadyuvadas¬† por los despistes norteamericano, brit√°nico y espa√Īol con Iraq y Afganist√°n.

En dos debates televisivos, Clegg ha dado buena cuenta de Gordon Brown y David Cameron. El √ļltimo, sobre pol√≠tica exterior, lo perfil√≥ como el candidato mejor preparado para dirigir el Reino Unido luego de las elecciones del 6 de mayo, pero sin mayor√≠a suficiente para gobernar. De ganar, tendr√≠a que hacer coalici√≥n con uno de los partidos rivales. Podr√≠a ser el Laborismo

¬ŅRomper√°n los ingleses los moldes tradicionales de su pol√≠tica interna? ¬ŅCeder√°n a la quilla del fen√≥meno electoral desatado, entre otras cosas, por la difusi√≥n favorable que los medios tories y laboristas han hecho de las habilidades de Clegg en una campa√Īa inusitada?

Este muchacho, sobrino nieto de una rusa perseguida que fue amante de M√°ximo Gorky y H. G. Wells, y casado con la hija de un ex alcalde de Olmedo y senador del P. P. espa√Īol, se convirti√≥ en una torna para sus √©mulos. Los ingleses tambi√©n quieren respirar otro aire, y han visto, en una imagen atractiva con un cerebro bien nutrido, la pista para cambiar de territorio pol√≠tico. Por obra de ese giro renovador y s√ļbito, tanto los laboristas como los conservadores tratan de desinflar la burbuja liberal-dem√≥crata de Clegg inflando la valoraci√≥n de sus propuestas de gobierno.

Será clave el papel que la juventud inglesa juegue el próximo 6 de mayo.

 

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad