No soy un niño…, pero tampoco un adulto | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-04-28 05:00:00

No soy un niño…, pero tampoco un adulto

Cuando se llega a la etapa de la adolescencia, entran en conflicto pensamientos, situaciones y experiencias. Las ganas de descubrir lo que aún no se conoce y de hablar con propiedad de la vida, hace que los jóvenes se aventuren a conocer las otras caras del mundo sin tener precauciones y únicamente llevados por su curiosidad.
No soy un niño…, pero tampoco un adulto

Y es que la transformación que ellos viven en esta etapa, en la que ya no son niños, pero tampoco adultos, hace que entren en crisis, pues se encuentran en la búsqueda de su propia identidad y en el proceso de configurar su personalidad.

Esta situación en ocasiones es difícil de manejar tanto para los jóvenes como para  la familia, que ante los constantes desacuerdos, cambios de ánimo repentinos por parte de sus hijos y crecientes rasgos de rebeldía, no saben como actuar.

La psicóloga Ana Juliana Becerra explica que, “la rebeldía se da como manifestación de las ganas que tienen los adolescentes de diferenciarse de sus familiares y en general del entorno que los rodeó durante su niñez. En esta etapa ellos inician la búsqueda de su identidad mientras comparten con jóvenes de la misma edad de ellos, cosa que a los padres no les genera tanta simpatía pero que deben aceptar como parte del crecimiento normal de sus hijos”.

Sin embargo, el hecho de ser adolescente lleva consigo el descubrimiento de un mundo que no es color de rosa y que contiene drogas, alcohol, relaciones sexuales prematuras, tribus urbanas, la circulación desmedida de la información, entre otros factores, que hacen que pasar por esa etapa sea el equivalente a llevar un auto a 300 kilómetros por hora sin frenos en una autopista de alta circulación.

Por eso, es necesario que los padres más que emprender una lucha contra la sociedad y los problemas que circundan en ella, les brinden a sus hijos las herramientas necesarias para poder enfrentarse a esas realidades sin perderse en ellas.

Al respecto el sexólogo Agustín Herrera señala que “es de vital importancia que los padres les den acompañamiento a sus hijos mientras están en ese proceso de descubrimiento personal. La labor de ellos es enseñarles a transitar por la ‘autopista de la vida’ sin que se desboquen, deben entablar una comunicación sincera con ellos y no taparles la realidad, todo lo contrario, mostrársela tal cual es y a partir de ahí decirle cómo son las cosas y la manera en que debe actuar si no se quiere caer mientras descubre el mundo”.

No obstante, además del posible consumo de drogas y alcohol, existen los problemas psicológicos a los que se enfrentan los adolescentes, que pueden ir desde un trastorno alimenticio a una depresión de grandes proporciones.

La psicóloga Fabiola Zúñiga recomienda que, “en esos casos es necesario que de inmediato los padres les recuerden a sus hijos lo importantes que son y que trabajen en su autoestima, que les muestren que más que lo físico está lo intelectual y sentimental y que incentiven en ellos la práctica de algún deporte, para que así puedan trabajar por su imagen, si eso es lo que les preocupa de una manera sana”.

Por lo tanto, se debe ser conciente que durante la etapa de la adolescencia será necesario el acompañamiento y apoyo de los padres, para evitar que los jóvenes pasen por problemas innecesarios mientras se aventuran a descubrir el mundo.


LISTA

Los diez problemas más frecuentes en la adolescencia

1Consumo de alcohol.

2 Iniciación en las drogas

3 Embarazos no deseados.

4 Acoso escolar o ‘bullying’.

5 Trastornos de la imagen y la alimentación.

6 Malos tratos.

7 La adicción a Internet.

8 Sectas y socio - adicciones.

9 Depresión y trastornos emocionales.

10 Accidentes de tráfico

 

Mecanismos de defensa de los adolescentes

Los mecanismos de defensa más frecuentes utilizados por el adolescente y que explican alguna de las conductas que observamos en ellos, son:

1. La fantasía: el soñar despierto imaginándose grandes, queridos, admirados.

2. La sublimación: no saben cómo enfrentarse con situaciones concretas.

3. La intelectualización: se sumergen en divagaciones y explicaciones para todo.

4. El ascetismo: deseo de poder y así sentirse controladores de lo que les desconcierta.

 

1 Su hijo tenga modelos. Descubra por qué personas famosas siente admiración su hijo, cualquiera de ellos tendrá una apretada agenda, con eso él adquirá un visión más realista.

2 Sea usted mismo un modelo. Su hijo hará lo que usted haga. Los adolescentes se sienten atraídos por los adultos coherentes, de modo que sirve de poco predicar y no aplicar.

3 No pierda el tiempo con largos sermones esporádicos. Un seguimiento cercano, aunque no agobiante, es más eficaz que una buena reprimenda cada vez que incumplen con sus deberes

4 Evite comparaciones. Hay que desterrar las comparaciones. Cada uno es cada uno, y en el preadolescente lo único que provocan las comparaciones es rebeldía y mal humor.

5 Asegúrese de que su hijo sabe que usted le entiende.  Una actitud más conciliadora y abierta resulta más provechosa. Si notan que les comprenden, aumentará su confianza.

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