Aunque ¬Ďles cost√≥ trabajo¬í, ellos no se quedaron varados | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-05-01 05:00:00

Aunque ¬Ďles cost√≥ trabajo¬í, ellos no se quedaron varados

De los 7 mil 210 taxistas que recorren el √°rea metropolitana de Bucaramanga, 892 han estudiado alguna vez una carrera profesional; es decir, el 12.37% de este tipo de conductores del servicio p√ļblico.
Aunque ¬Ďles cost√≥ trabajo¬í, ellos no se quedaron varados

Un porcentaje similar se refleja entre los due√Īos de los peque√Īos negocios de nuestro Municipio. En la lista de 23 mil 154 personas que han tomado la iniciativa de armar micorempresas, hay 2 mil 847 que han cursado estudios de pregrado; o sea el 12.29%

Uno de ellos es Carlos Alberto Trujillo Alvernia, de 32 a√Īos. A pesar de ser egresado de universidades de Colombia y de Espa√Īa, √©l jam√°s logr√≥ ubicarse en una empresa.

Despu√©s de pasar docenas de hojas de vida y de hacer antesalas para mil entrevistas, opt√≥ por armar una singular ¬Ďminiempresa¬í de ponqu√©s.

Carlos Alberto fue el profesional que obtuvo las mejores calificaciones de la promoción de 2002 de la Facultad de Mercadeo de la Universidad Cooperativa de Colombia, UCC.

Además fue el más destacado alumno del énfasis de Negocios Internacionales de ese mismo centro de educación superior. Sin embargo,  terminó siendo un desempleado más de Colombia.

Ni siquiera el hecho de ser el mejor alumno extranjero de la Universidad de Santiago de Compostela, de la Comunidad de Galicia, Espa√Īa, fue suficiente para que alguien lo contratara. Sus hojas vida terminaron reposando en los archivadores de varias oficinas.

¬ďMe sent√≠a mal. ¬°C√≥mo era posible que yo, teniendo un mar de conocimientos, me estuviera ahogando en las olas de la desocupaci√≥n labora!¬Ē.

Un d√≠a cualquiera, despu√©s de sus especializaciones y maestr√≠as, y de cansarse de pedir trabajo ¬Ďaqu√≠ y all√°¬í, quiso ¬Ďmatar el tiempo¬í haciendo un curso de panader√≠a en el Sena.

¬ďNo me pregunten c√≥mo lo hice, pero aprend√≠ a elaborar las mejores mantecadas de la ciudad. Y me fue tambi√©n, que opt√© por abrir un negocio en mi casa¬Ē, relat√≥.

En una estufa desvencijada preparó sus mejores recetas y empezó a comercializar sus tortas.

Hoy su negocio tiene nombre propio: ¬ĎKremor¬í. Por supuesto que dicha empresa est√° registrada en la C√°mara de Comercio: ¬ďcon ella me gan√≥ la vida. ¬°Qu√© iron√≠a! un sencillo curso en Bucaramanga fue la clave para salir adelante¬Ē.


Una ¬Ďcarrera¬í distinta

Pedro Ch√°vez, de 49 a√Īos, confes√≥ que no cambia su trabajo de taxista; ni siquiera por el t√≠tulo que recibiera hace a√Īos y que lo calificara como el alumno m√°s destacado de la Facultad de Administraci√≥n P√ļblica.

Seg√ļn afirm√≥, ¬ďmi carrera al volante me da m√°s plata que un puesto en una empresa. Desde que me gradu√© no he conseguido un camello dingo; cuando hab√≠a uno que otro chance, se trataba de un cargo muy mal remunerado¬Ē.

Por eso, prefiri√≥ asumir lo que √©l llama ¬ďla mejor carrera de mi vida: soy taxista y me siento orgulloso de ello. El cart√≥n lo colgu√© en la sala y prend√≠ motores para ganarme la vida¬Ē.

¬ďSoy muy feliz al lado de mis colegas, los conductores de la empresa m√≥vil de las frecuencias 1, 2, 3 y 4¬Ö Lo bueno es que a pesar de que me cost√≥ mucho trabajo, al final no me qued√© varado¬Ē.

Mucho estudio, poca oferta

Seg√ļn Luis Alfredo Moreno, abogado experto en el √°rea laboral, ¬ďla oferta que existe en las universidades es muy diferente a las verdaderas necesidades del pa√≠s. Adem√°s, los profesores les ense√Īan a sus alumnos a elaborar documentos filos√≥ficos, ensayos tontos e insulsos; pero nunca les dicen c√≥mo es la vida real. Lo peor es que rajan a los estudiantes con previos te√≥ricos, y se olvidan de ense√Īar cosas pr√°cticas y √ļtiles¬Ē.

Seg√ļn √©l, cada a√Īo las instituciones promueven programas acad√©micos que obedecen m√°s a situaciones propias de otros pa√≠ses y que, al ponerlas en pr√°ctica en Bucaramanga, resultan descontextualizadas y sin un campo de acci√≥n apropiado.

Explic√≥ que, ¬ďotro de los problemas es que los bachilleres se inscriben a carreras que tienen pocas plazas y que no tienen buenas remuneraciones.

Quienes estudian hoy, deber√≠an analizar otras posibilidades acad√©micas, con tal de visualizar un mejor futuro profesional¬Ē, a√Īadi√≥.

Las mejores oportunidades de empleo se pueden dar en las Tecnologías, el Trabajo Social e incluso en la creación de empresas.

más allá de los títulos

Mario Alberto Ord√≥√Īez Mutis se gradu√≥ en Bucaramanga, en 1982, como Administrador de Empresas.

Seg√ļn record√≥, ¬ďel diploma s√≥lo me sirvi√≥ para sacar pecho y decir que era profesional¬Ē.

La verdad fue que, desde que sali√≥ de la ¬ĎU¬í le toc√≥ cumplir un largo periplo de oficios que, por fortuna, termin√≥ cuando arm√≥ su propio taller de electromec√°nica. Agradeci√≥ el hecho de saber que m√°s all√° de los t√≠tulos universitarios, ¬ďme gano la vida con honestidad, entrega y honradez¬Ē.

Y así se siente un desempleado

El des√°nimo para salir a buscar trabajo se hace m√°s fuerte, a medida que una persona va acumulando d√≠as, meses y a√Īos enteros sin encontrar empleo.

La seguridad frente a la propia imagen y la que tienen de él los demás, termina por desdibujarse ante la incertidumbre de no conseguir una ocupación estable.

Al principio el afectado reconoce sus valores y trata de idealizarlos para darse √°nimos y no perder la esperanza de encontrar en qu√© emplearse. Despu√©s culpa a los dem√°s por no conseguir oficio y considera que su situaci√≥n es cosa de ¬ďmala suerte¬Ē o una ¬ďjugada del destino¬Ē.

Más tarde pierde confianza en sí mismo y termina por sentirse rechazado por los que le rodean.

Luego decide no continuar en la lucha y se abandona al desaliento. Se vuelve una persona sin entusiasmo y que acepta con facilidad el fracaso, para quedarse sumido en él.

La inseguridad en las personas reci√©n egresadas y que tienen cualquier tipo de formaci√≥n profesional, es uno de los principales traumas, ya que piensan que no son capaces de desempe√Īarse, debido a su inexperiencia.

Este concepto se ha afianzado entre quienes buscan un trabajo, porque los empresarios tienden a buscar personas con un mínimo de experiencia laboral.

Es por esto que hay varios bachilleres acad√©micos ocupando puestos como el de oficios varios; y profesionales que ya no buscan desempe√Īar la labor para la cual se capacitaron, sino que ahora se ofrecen como t√©cnicos.

El sentimiento de fracaso también se fortalece con la baja remuneración de la mano de obra en cualquiera de los campos laborales.

El estrés y la ansiedad por emplearse también se convierten en factores de conflicto para quienes buscan trabajo y no lo encuentran pronto.

Enfermedades psicosom√°ticas, p√©rdida temporal de habilidades para labores manuales delicadas y hasta depresi√≥n y otros trastornos s√≠quicos, hacen parte del ¬ďcuadro cl√≠nico¬Ē que llega a acompa√Īar a quien lleva dos o tres a√Īos buscando emplearse en su profesi√≥n, seg√ļn se√Īalan los sic√≥logos que estudian el tema.


SE QUED√ď SIN EMPLEO, PERO¬Ö.

Luis perdi√≥ su empleo hace cinco a√Īos. En ese entonces, seg√ļn record√≥, pens√≥ que era el fin de su vida profesional. Nunca se hab√≠a quedado ¬Ďvarado¬í y para √©l, a sus 32 a√Īos, era algo as√≠ como caer al vac√≠o.

Cumplido el mes de desocupado, sus amigos, al contrario de otras ocasiones, no le habían ayudado a conseguir empleo, obligándolo entonces a recurrir a los avisos clasificados de la prensa local.

Tres meses más tarde, él contabilizó que ya había enviado 28 hojas de vida y, además, se había presentado para seis entrevistas fallidas.

Tuvo que entregar el apartamento a la inmobiliaria. Luego, tras haberse instalado en la casa paterna, soport√≥ con la humildad que es natural en todo buen cristiano, las bromas que el bueno del Padre Jacinto, le hizo al verlo entrar a la iglesia para pagar una promesa, ¬ďcon tal de conseguir camello¬í.

Despu√©s de haber perdido un poco la fe e incluso de olvidar ya el n√ļmero hojas de vida enviadas, oy√≥ el consejo de un amigo que le propuso armar un taller de venta de ropa.

El tema, al principio le produjo escozor. Sin embargo, después de mucho analizarlo, se decidió al comercio. Le fue tan bien, que hoy tiene ocho puntos de expendio: tres en Bucaramanga, tres más en Bogotá y otros dos en Medellín.

¬ďMe d√≠ cuenta de que as√≠ no haya empleo, uno s√≠ puede salir adelante. Es cuesti√≥n de atreverse a volar¬Ē, puntualiz√≥.

 

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