Publicidad
Publicidad
Vie Dic 9 2016
20ºC
Actualizado 09:18 pm

La confianza es la madre del orden | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-05-11 05:00:00

La confianza es la madre del orden

Algunos se preguntan,  porqué candidatos que tienen buenos programas, no logran el favor de las mayorías con intención de voto.  La respuesta es: Desconfianza.
La confianza es la madre del orden

Los colombianos desconfían de la izquierda democrática porque se han comido el cuento  de que toda izquierda es guerrillera, y peor aún, si el candidato, como en el caso de Petro, tuvo militancia en alguna guerrilla. No importa que Petro no haya disparado un tiro, ni que el M19 haya sido una guerrilla de derecha (conservadores, falangistas y peronistas), que surgió como Rojaspinillista, ni que en las posteriores barbaridades protagonizadas por el eme, Petro no haya tenido nada qué ver, ni que liberales y conservadores también patrocinaron guerrillas.

No importa, en el imaginario de polarización de buenos y malos, de uribistas y terroristas, Petro salió desacreditado y aunque le reconocen su inteligencia, su capacidad y la bondad de sus programas, la gente le dice no.

Los colombianos con razón,  aprendieron a desconfiar de los discursos y de los programas, pues rojos y azules han estructurado con diferentes estilos, profundos programas, hermosas consignas e impactantes discursos que nunca cumplieron. Ni siquiera el “adorado” Uribe, quien prometió erradicar la corrupción y la politiquería, que escribió 100 puntos de compromiso, que por supuesto tampoco cumplió.  Entonces, no resulta extraño que Vargas Lleras y Pardo, con buenos programas y buenos discursos, no cautiven, pues simplemente generan desconfianza en el cumplimiento de sus ofrecimientos programáticos.

Santos recoge al 35% de una población que obedece al interés personal o al miedo inducido, o simplemente a la inercia del régimen. No crece,  porque  desconfían de él.  Los uribistas lo consideran un oligarca de poco confiar, la gente del común lo asocia con los fracasos del uribismo y los  reconocimientos por los aciertos  solo alcanzan  para el Presidente, con quien muchísimos colombianos generaron una relación de complicidad.

Noemí mantendrá lo que alcance con la disciplina conservadora, pero su vida, al servicio de los últimos cinco gobiernos, genera desconfianza.

Por el contrario, Mockus y Fajardo irradian confianza, como consecuencia de sus exitosas administraciones, por su capacidad para conformar equipo, por sintonizar una manera moderna de comunicación, por su imagen de honradez y sapiencia. Hoy nadie les exige un programa, tampoco un discurso, porque simplemente confiamos en ellos. Por eso seguirán creciendo, alimentando la esperanza de todos por vivir en una sociedad ordenada, educada, pacífica y respetuosa de la ley en un marco de convivencia.

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad