Publicidad
Sáb Mayo 27 2017
20ºC
Actualizado 07:52 pm

Así se pinta de color el desarrollo santandereano | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-05-16 05:00:00

Así se pinta de color el desarrollo santandereano

Desde hace 40 años Alfonso Tarazona Moreno se levanta para vivir entre impresiones. Impresiones de todo tipo han pasado por sus manos, desde las que se hacían con tipos móviles hasta las más modernas que se imprimen a toda velocidad y en máquinas de cuatro colores.
Así se pinta de color el desarrollo santandereano

Pero cada día de estos 40 años ha sido un sacrificio para mantener la empresa dentro de un oficio del que se enamoró desde los 15 años.

Sin embargo, desde los 13 las venas se le llenaron de ese espíritu empresarial, del que muchos no han salido bien librados.

De cajas de tomate a tipos

Desde Santa Bárbara, municipio de Santander del que es oriundo, se dedicaba a un negocio pequeño de carpintería, en donde le fabricaba las cajas de madera para la producción de tomate de Floridablanca. “El negocio no era muy bueno, no le funcionó a San José que era carpintero, mucho menos a mí”, dice entre risas.

En eso duró dos años hasta que se vino con su familia a vivir a Bucaramanga.

Para los 15 años ya estaba untado de tinta ‘hasta la coronilla’.

“Inicié como ayudante en el año 70 en una empresa que quedaba frente a Vanguardia Liberal, y me apasionó este arte que era muy lindo y de ahí empecé a trabajar en los mejores talleres”, cuenta Tarazona.

De recordar todo ese esfuerzo es que no se cansa de repetir que la juventud de hoy no es igual a la que era antes. “Muchos quieren ser doctores y ganar plata sin aprender, pero ya hay muchos. Lo que no saben es que hay que empezar de abajo y escalar poco a poco”, asegura.

Lo que primero aprendió fue a armar planchas con tipos móviles, “estaba muy enamorado de esto, veía los impresos y me daba una gran alegría, ahora es fácil, en esa época era muy difícil”, comenta el gerente.

Después pasaron por sus manos todas las técnicas de la industria, desde los tipos móviles, la impresión con sacapruebas, la impresión en offset, hasta máquinas de cuatro tintas de alta velocidad y última tecnología en preprensa digital e impresión digital.

A pedal

Después de trabajar en los mejores talleres de Bucaramanga como la Tipografía Ideal, Editorial la Cabaña, Imprecol de Vanguardia Liberal y Reyplat, Alfonso decidió marchar, pero sobre su propia máquina.

No era tan buena como con las que había trabajado, pero le daba para ganar algunos centavos y pagar el arriendo donde montó su negocio.

Él pedaleaba de día en una bicicleta que le había regalado su hermana, llevando los pedidos de talonarios y tarjetas en la tarde y hasta la madrugada le daba pedal a la máquina chander de un octavo que había comprado. “Nos tocó trabajar duro para poder comprar un motor de un cuarto de caballo, de segunda y que no lo fiaran”, relata Tarazona.

Pero él tenía su ángel guardián, el dueño del negocio de la Flecha Blanca, Luis J. Pabón, (Qepd). “Fue una persona que creyó en mí y que me dio las bases para crecer. Pese a que él tenía el negocio de papelería los contratos que negociaba me los dejaba a mí”, asegura el empresario.

Así nació finalmente Gráficas Tamoreno, un negocio que duró desde el año 76 hasta el 81.

Sin embargo Tarazona quería probar el sueño americano. Vendió todo y se fue a vivir dos meses a Estados Unidos, tiempo que le sirvió para pensar que en Colombia él iba a ser más exitoso, por lo que terminó de vuelta en Bucaramanga con más convicción que nunca de sacar su propia empresa adelante.

Finalmente de una sociedad nació Iris Impresores hace 25 años. Ahora el  futuro de la empresa está en manos de sus dos hijas que ya se han enrrutado en la industria gráfica.

Ideas gráficas, la vecina

Simultáneamente a esta empresa, su esposa Luz Estella Martínez, también vio en el mercado una necesidad, y creo la que ahora es la empresa vecina de Iris Impresores.

Se llama Ideas Gráficas y nació de la necesidad de prestar servicios a otras empresas del sector.

“Lo que hacen en Alemania y en Japón lo estamos haciendo aquí simultáneamente, hemos contado con clientes que han creído en nosotros toda la vida”, resaltó Tarazona.

Hacer de todo para sostenerse

Para la industria gráfica santandereana la especialización es un aspecto que no resulta rentable, según explica Tarazona. “Tenemos que hacer de todo; revistas, etiquetas, catálogos, periódicos, libros, brochures, tenemos que hacer de todo y bien hecho, porque la plaza no da para especializarse.

Para este empresario también es preocupante que las empresas organizadas se han ido acabando por el tema informal, “es delicado porque la informalidad conlleva a un deterioro de las empresas organizadas. Falta más regionalismo para consumir lo que se hace aquí porque a veces,
Prefieren mandarlo a hacer a otro lado y eso perjudica toda la industria, hay pocas empresas organizadas que se sostienen”, dijo Tarazona.

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad