Publicidad
Publicidad
Jue Dic 8 2016
20ºC
Actualizado 09:18 pm

La discriminaci贸n | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-05-27 05:00:00

La discriminaci贸n

El dar trato de inferioridad a una persona o a un grupo invocando cualquier motivo, muestra como inferior al que promueve tal comportamiento. Esa desigual actitud en cuanto a derecho y consideraci贸n social es un complejo que arrastra nuestra comunidad desde la 茅poca colonial y aun no lo supera.
La discriminaci贸n

Nuestra sociedad no ha estado ausente de esta conducta, que para la hora de ahora no tiene ninguna justificaci贸n. El que una persona sea de diferente raza a la nuestra, profese un credo religioso que no se identifique con nuestras convicciones, defienda unos ideales pol铆ticos contrarios etc, no la hace menos que los dem谩s y por supuesto, nunca debe ser objeto de discriminaci贸n.

Desde 茅pocas inmemoriales tales acciones han gestado las peores tragedias de la humanidad, traducidas en guerras, persecuciones, desplazamientos, genocidios, que nos presenta al hombre en su estado animal m谩s primitivo y oscuro. En el campo de las ideas, quien discrimina al otro sin argumentos inteligentes, ponderados y lo descalifica a priori, est谩 mostrando una arrogancia que se identifica con la bajeza, bajeza del alma y del esp铆ritu que es la peor.聽 Por ello alguien dec铆a con raz贸n: 聯...desconfiad del hombre que tiene una idea fija...聰

Algunos de los grandes l铆deres que han pasado en la historia por su negro periplo vital, que le cost贸 al mundo ingentes sufrimientos, se identificaban con ese aforismo: Stalin, Hitler, Mussolini. Todos idolatraban el poder, estaban obsesionados con 茅l y para mantenerlo a cualquier costo, condujeron a la humanidad a una de las m谩s crueles guerras. Quienes estaban contra sus ideas eran sus enemigos, no eran sus contradictores como la civilizaci贸n ense帽a. Es decir, eran unos abominables discriminadores.

Algo o mucho de ello se vive en estas 茅pocas, porque el hombre sigue discriminando o atacando con armas innobles a quien difiere de su pensamiento. Esto encierra un gran peligro, en particular a quienes quieren oficiar de gobernantes y dan muestras recurrentes de intolerancia. A esas personas hay que recordarles que solo quien respeta el pensamiento ajeno, merece que el suyo sea respetado. Hay que desconfiar del que siente odio hacia el que no piensa como 茅l, en especial se desea asumir posiciones de poder.

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad