Vanguardia Liberal estuvo presente en una de las sesiones de la psíquica y astróloga colombiana Gloria Díaz Salom, en la que afirma que establece comunicación con los muertos, en este caso, una mujer que murió en 2008.
Publicado por: Jineth Prieto
-¿Quién se quiere contactar en este momento con alguien?, pregunta Gloria Díaz Salom a las tres mujeres que se encuentran en la sala. -Yo, dice Sofía con más expectativa que miedo, mientras se cruza de brazos y se acomoda en la silla de cuero que combina perfectamente con la habitación en la que está. Es un cuarto grande, tiene una enorme mesa rectangular con 14 sillas, que elaboradas en madera y forradas en cuero le dan un aire de elegancia y distinción.- ¿Con quién se quiere contactar?, le pregunta. ¿Un hermano, un primo tal vez?- Con mi mamá, dice Sofía muy segura. - ¿Su mamá de cuál mes era?, pregunta mientras extiende los brazos sobre la mesa y abre las palmas de sus manos para establecer unas líneas imaginarias de energía que la llevarán, dice, a una conexión paranormal y la apartarán del resto de energías que circulan en la habitación.- De julio, responde mientras se endereza en la silla.- Del 2005 al 2007 ¿qué le pasó? Fue algo doloroso-No no recuerdo, dice Sofía en voz alta, aunque en su interior sabe que se trata de la muerte de su padre, suceso que la marcó en el 2006.- ¡Sí está aquí!, exclamó la psíquica. - Está la partícula de ella aquí agrega mientras recupera el aliento.- ¿Cómo se llama?, continúa.- Sofía.El nombre se le escapa de sus labios con desconfianza, ya no sabe si quiere seguir. No quiere caer en juegos, no quiere jugar con la memoria de su mamá. Está confundida.- ¿Quién en su familia tiene la letra L en el nombre?, insiste.- Los dos, mi mamá y mi papá, dice Sofía mientras asiente.Su cara cambia de expresión. Deja la posición que había creído cómoda, pone los codos sobre la mesa que también tiene cuero, se coge las manos y recuesta su quijada sobre ellas.Gloria comienza a tocarse la nariz, se la acaricia, es como si tratara de arreglársela. - Hay alguien que se afina la nariz - afirma cuando nota la cara de desconcierto de las tres espectadoras.Sofía se apresura a responder que no recuerda nada de eso; pero luego, mucho después de la sesión paranormal, descubriría que efectivamente sí, ese gesto lo conocía.- ¡Su mamá!, ¡Su mamá, ¡Es su mamá!, exclama Gloria con júbilo. Yo ya sé que es su mamá porque tiene mucha calidez, siento mucha calma.Vamos a hablar de tres personas muy importantes para ella, ustedMi hija y mi hermano, Sofía continúa la frase.La mentalista olfatea el ambiente, mira a los lados y al frente, no se molesta en mirar atrás. - Me huele a remedio, por fin habla, estoy en un sitio donde huele a eso, estoy en un hospital. Ella murió en una clínica y es una cosa que le duele, dice la mentalista, mientras agacha la cabeza y se le escapa un gesto de tristeza. A ella le disgusta su nariz prosigue inmediatamente-. Le estoy preguntando ¿por qué se la toca tanto?Ella sólo me dice que se la quiere afinar, que su nariz tiene algo particular que no le gusta. Inclusive mis facciones tienen algo de ella, ¿Se acuerda bien cómo era?A Sofía se le quiebra la voz y responde: Sí.Están entre nosotrosGloria continúa con los brazos en su posición inicial, parece que esa es la postura exacta para no perder la señal con el más allá. Sus dedos aún están en posición de meditación. Todo sigue igual.Lo único que ha cambiado es que Gloria sigue escarbando en la vida de Sofía y que ahora su mamá, aparentemente, está en la misma sala.¿Quiere saber en dónde está en este momento? Gloria dice haberla ubicado.Por primera vez se atreve a romper las líneas imaginarias que tendían el portal hacia lo desconocido, y señala que a 10 centímetros de Sofía se encuentra el punto exacto en donde está su mamá.Ella continúa atenta.- Me habla de Luis, asegura Gloria En ese preciso momento su cara adopta un gesto diferente, entrecierra los ojos e infla las mejillas'Estoy muy descorazonada porque ¿cómo le parece que yo estando por acá él no me ha reconocido?', dijo.Pero su voz no es la misma, el tono es más suave, el ritmo es pausado y la entonación es tranquila.¿En realidad la mamá de Sofía está ahí? Se pregunta no sólo ella, sino Martha otra de las espectadoras quien ante su habitual escepticismo decidió asistir a esta reunión con lo desconocido, para comprobar -según lo creía- que todo no era más que producto del deseo por querer reencontrarse con los que se han ido.- ¿Quién es Luis?, continúa Gloria con su voz de siempre.- Mi papá. Sofía no entiende qué está pasando.Inesperadamente Gloria vuelve a ser la mamá de Sofía y le dice, '¿y cómo le parece que este viejo no me ha reconocido?'- Ella está muy molesta por eso, aclara la psíquica.- Aquí hay una persona muy importante de su corazón y su vida ¿qué piensa de ella?Al modo de cualquier traductor, se dispone a decir lo que comunica la mamá de Sofía.- Dice que se siente triste por no haber sido tan condescendiente con usted, ella siempre supo que era muy fuerte y que confió en que iba a ser una gran mujer, está orgullosa. A Sofía se le escapan unas lágrimas, su fragilidad empieza a aflorar ante los ojos incrédulos de Martha, la expectación de Gloria y la mirada atónita de Jenny, la tercera espectadora.- ¿Se humedece los labios, se acuerda?- Sí, responde Sofía mientras se limpia los ojos.¡Ella está más cercana a nosotros, entró en confianza!, exclama Gloria con una leve sonrisa que deja ver su satisfacción al comprobar que nuevamente logró poner en su 'máxima expresión' la misteriosa conexión con el más allá.- Su mamá se está sentando en un sitio, se frota los pies, le molesta mucho la planta de los pies, relata Gloria, quien minutos antes había explicado que no existe ni cielo ni infierno, simplemente otro plano en el que no se distinguen ni buenos ni malos, porque lo que se fue en la vida ya estaba previsto por Dios. Aquí aclara que sí, que cree en Dios.- Ahora se está asomando a un segundo piso y mira como si estuviera esperando a que llegara alguien. Yo le estoy hablando de usted y ella me dice que el año pasado la acompañó cuando la necesitó. Ella quiere saber si la sintióSofía simplemente se limita a responder afirmativamente, pero por su mente pasan los amargos recuerdos de una crisis que en esa fecha tuvo con su esposo. Se alegra de que su mamá la hubiera acompañado. Más aciertosGloria agacha la cabeza y con las yemas de sus dedos empieza a escribir sobre la mesa. ¡Hay un círculo de energía, estamos en el mejor momento!, exclama.Entonces abre su mano y la estira como si le estuviera dando la mano a alguien. Todos los que se encuentran se miran desconcertados, pero Gloria sabe que ahí, en ese punto donde ella abrió la mano, está la mamá de Sofía.- Ella me dice que cuando ve a su papá, él se coge la cintura y camina con dificultad, que él cojea.Sofía sólo asiente y mira el lugar en donde está la mano de Gloria, después de unos segundos dice, mi papá cojeaba del lado- derecho. Gloria finaliza la frase con una convicción tal que parece que lo hubiera visto.- ¿Le hicieron una cirugía en la zona abdominal?, señala.- Sí, responde Sofía. La psíquica ha acertado nuevamente y en señal de reconocimiento gira su cabeza hacia la mano en la que está la mamá y le dice gracias.Martha sigue a la expectativa, no sabe qué pensar, y aunque Gloria ha acertado en muchas cosas, cree que todo ha sido producto de coincidencias.Martha está a punto de quedarse dormida y Sofía sigue con miedo, ansiedad y mucha curiosidad, suda, está acalorada y no quiere encontrarle una explicación a lo que está sucediendo en ese momento, sólo quiere saber más. Gloria sigue haciendo su trabajo, ella también suda, sus dedos se ven tensos y trata de mantener la sonrisa que la caracteriza. Después de unos segundos de silencio la psíquica vuelve a hablar.- Valen - Sofía completa la frase, Valentina, mi hija.- Ella dice que la quiere mucho.Sofía sonríe.Martha se despierta, la certeza con la que intentó decir el nombre de la hija de Sofía a la que conoce, le hizo contemplar la idea de que hay más.- Yo tengo algo muy bonito que se desapareció, quiero que lo busques- era la mamá yo siempre conservaba las cosas.Sofía no dice nada en ese momento, pero después piensa en la bandera de la Virgen, esa que su mamá ponía en la ventana todos los 8 de diciembre y que guardaba con mucho cariño y la misma que desapareció hace un año.Ella ya se tiene que ir, estoy agotada- era otra vez Gloria- Le deja mucho amor y dice que no se preocupe, que está bien.Caja biográficaNombre: Gloria Díaz SalomProfesión: Periodista, psíquica, astróloga y poeta.Curriculum: Ha trabajado en El Tiempo y El Nuevo Día de Ibagué y entre sus publicaciones se encuentran tres libros de poesía, Cuestión de piel (1997), Rituales de la sangre (1999) y Para los ausentes (2005).Logros: Dice que es la única psíquica en Latinoamérica que por medio de la literatura traduce las emociones de los muertos. Utiliza la física cuántica para alterar estados y comunicarse telepáticamente con personas fallecidas, pero en este proceso no hay una posesión de su cuerpo por parte de la entidad. Es experta en psicometría, facultad psíquica que por medio del contacto con objetos, permite captar información sobre la energía de personas y lugares.














