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Contacto con el m√°s all√° | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-06-06 20:30:46

Contacto con el m√°s all√°

Vanguardia Liberal estuvo presente en una de las sesiones de la psíquica y astróloga colombiana Gloria Díaz Salom, en la que afirma que establece comunicación con los muertos, en este caso, una mujer que murió en 2008.
Contacto con el m√°s all√°

-¬ŅQui√©n se quiere contactar en este momento con alguien?, pregunta Gloria D√≠az Salom a las tres mujeres que se encuentran en la sala.
-Yo, dice Sofía con más expectativa que miedo, mientras se cruza de brazos y se acomoda en la silla de cuero que combina perfectamente con la habitación en la que está.

Es un cuarto grande, tiene una enorme mesa rectangular con 14 sillas, que elaboradas en madera y forradas en cuero le dan un aire de elegancia y distinción.

- ¬ŅCon qui√©n se quiere contactar?, le pregunta. ¬ŅUn hermano, un primo tal vez?
- Con mi mamá, dice Sofía muy segura.
- ¬ŅSu mam√° de cu√°l mes era?, pregunta mientras extiende los brazos sobre la mesa y abre las palmas de sus manos para establecer unas l√≠neas imaginarias de energ√≠a que la llevar√°n, dice, a una conexi√≥n paranormal y la apartar√°n del resto de energ√≠as que circulan en la habitaci√≥n.
- De julio, responde mientras se endereza en la silla.
- Del 2005 al 2007 ¬Ņqu√© le pas√≥? Fue algo doloroso¬Ö
-…No… no recuerdo, dice Sofía en voz alta, aunque en su interior sabe que se trata de la muerte de su padre, suceso que la marcó en el 2006.
- ¡Sí está aquí!, exclamó la psíquica.
- Está la partícula de ella aquí… agrega mientras recupera el aliento.
- ¬ŅC√≥mo se llama?, contin√ļa.
- Sofía.

El nombre se le escapa de sus labios con desconfianza, ya no sabe si quiere seguir. No quiere caer en juegos, no quiere jugar con la memoria de su mam√°. Est√° confundida.

- ¬ŅQui√©n en su familia tiene la letra L en el nombre?, insiste.
- Los dos, mi mamá y mi papá, dice Sofía mientras asiente.

Su cara cambia de expresión. Deja la posición que había creído cómoda, pone los codos sobre la mesa que también tiene cuero, se coge las manos y recuesta su quijada sobre ellas.

Gloria comienza a tocarse la nariz, se la acaricia, es como si tratara de arregl√°rsela.

- Hay alguien que se afina la nariz - afirma cuando nota la cara de desconcierto de las tres espectadoras.
Sofía se apresura a responder que no recuerda nada de eso; pero luego, mucho después de la sesión paranormal, descubriría que efectivamente sí, ese gesto lo conocía.
- ¬°Su mam√°!, ¬°Su mam√°, ¬°Es su mam√°!, exclama Gloria con j√ļbilo. Yo ya s√© que es su mam√° porque tiene mucha calidez, siento mucha calma.
Vamos a hablar de tres personas muy importantes para ella, usted¬Ö
¬ÖMi hija y mi hermano, Sof√≠a contin√ļa la frase.
La mentalista olfatea el ambiente, mira a los lados y al frente, no se molesta en mirar atr√°s.
- Me huele a remedio, por fin habla, estoy en un sitio donde huele a eso, estoy en un hospital.
Ella murió en una clínica y es una cosa que le duele, dice la mentalista, mientras agacha la cabeza y se le escapa un gesto de tristeza.
A ella le disgusta su nariz ¬Ė prosigue inmediatamente-. Le estoy preguntando ¬Ņpor qu√© se la toca tanto?
Ella s√≥lo me dice que se la quiere afinar, que su nariz tiene algo particular que no le gusta. Inclusive mis facciones tienen algo de ella, ¬ŅSe acuerda bien c√≥mo era?
A Sofía se le quiebra la voz y responde: Sí.

Est√°n entre nosotros

Gloria contin√ļa con los brazos en su posici√≥n inicial, parece que esa es la postura exacta para no perder la se√Īal con el m√°s all√°. Sus dedos a√ļn est√°n en posici√≥n de meditaci√≥n.
Todo sigue igual.

Lo √ļnico que ha cambiado es que Gloria sigue escarbando en la vida de Sof√≠a y que ahora su mam√°, aparentemente, est√° en la misma sala.
¬ŅQuiere saber en d√≥nde est√° en este momento? Gloria dice haberla ubicado.

Por primera vez se atreve a romper las l√≠neas imaginarias que tend√≠an el portal hacia lo desconocido, y se√Īala que a 10 cent√≠metros de Sof√≠a se encuentra el punto exacto en donde est√° su mam√°.

Ella contin√ļa atenta.
- Me habla de Luis, asegura Gloria

En ese preciso momento su cara adopta un gesto diferente, entrecierra los ojos e infla las mejillas
¬ďEstoy muy descorazonada porque ¬Ņc√≥mo le parece que yo estando por ac√° √©l no me ha reconocido?¬Ē, dijo.

Pero su voz no es la misma, el tono es más suave, el ritmo es pausado y la entonación es tranquila.
¬ŅEn realidad la mam√° de Sof√≠a est√° ah√≠?
Se pregunta no s√≥lo ella, sino Martha otra de las¬† espectadoras quien ante su habitual escepticismo decidi√≥ asistir a esta reuni√≥n con lo desconocido, para comprobar -seg√ļn lo cre√≠a- que todo no era m√°s que producto del deseo por querer reencontrarse con los que se han ido.

- ¬ŅQui√©n es Luis?, contin√ļa Gloria con su voz de siempre.
- Mi pap√°.
Sofía no entiende qué está pasando.
Inesperadamente Gloria vuelve a ser la mam√° de Sof√≠a y le dice, ¬ď¬Ņy c√≥mo le parece que este viejo no me ha reconocido?¬Ē
- Ella está muy molesta por eso, aclara la psíquica.
- Aqu√≠ hay una persona muy importante de su coraz√≥n y su vida ¬Ņqu√© piensa de ella?
Al modo de cualquier traductor, se dispone a decir lo que comunica la mamá de Sofía.
- Dice que se siente triste por no haber sido tan condescendiente con usted, ella siempre supo que era muy fuerte y que confió en que iba a ser una gran mujer, está orgullosa.    
A Sofía se le escapan unas lágrimas, su fragilidad empieza a aflorar ante los ojos incrédulos de Martha, la expectación de Gloria y la mirada atónita de Jenny, la tercera espectadora.
- ¬ŅSe humedece los labios, se acuerda?
- Sí, responde Sofía mientras se limpia los ojos.
¬°Ella est√° m√°s cercana a nosotros, entr√≥ en confianza!, exclama Gloria con una leve sonrisa que deja ver su satisfacci√≥n al comprobar que¬† nuevamente logr√≥ poner en su ¬ďm√°xima expresi√≥n¬Ē la misteriosa conexi√≥n con el m√°s all√°.
- Su mamá se está sentando en un sitio, se frota los pies, le molesta mucho la planta de los pies, relata Gloria, quien minutos antes había explicado que no existe ni cielo ni infierno, simplemente otro plano en el que no se distinguen ni buenos ni malos, porque lo que se fue en la vida ya estaba previsto por Dios. Aquí aclara que sí, que cree en Dios.
- Ahora se est√° asomando a un segundo piso y mira como si estuviera esperando a que llegara alguien. Yo le estoy hablando de usted y ella me dice que el a√Īo pasado la acompa√Ī√≥ cuando la necesit√≥. Ella quiere saber si la sinti√≥
Sofía simplemente se limita a responder afirmativamente, pero por su mente pasan los amargos recuerdos de una crisis que en esa fecha tuvo con su esposo.
Se alegra de que su mam√° la hubiera acompa√Īado.

M√°s aciertos

Gloria agacha la cabeza y con las yemas de sus dedos empieza a escribir sobre la mesa. ¡Hay un círculo de energía, estamos en el mejor momento!, exclama.
Entonces abre su mano y la estira como si le estuviera dando la mano a alguien. Todos los que se encuentran se miran desconcertados, pero Gloria sabe que ahí, en ese punto donde ella abrió la mano, está la mamá de Sofía.

- Ella me dice que cuando ve a su papá, él se coge la cintura y camina con dificultad, que él cojea.
Sofía sólo asiente y mira el lugar en donde está la mano de Gloria, después de unos segundos dice, mi papá cojeaba del lado…
- …derecho. Gloria finaliza la frase con una convicción tal que parece que lo hubiera visto.
- ¬ŅLe hicieron una cirug√≠a en la zona abdominal?, se√Īala.
- Sí, responde Sofía.
La ps√≠quica ha acertado nuevamente y en se√Īal de reconocimiento gira su cabeza hacia la mano en la que est√° la mam√° y le dice gracias.
Martha sigue a la expectativa, no sabe qué pensar, y aunque Gloria ha acertado en muchas cosas, cree que todo ha sido producto de coincidencias.
Martha está  a punto de quedarse dormida y Sofía sigue con miedo, ansiedad y mucha curiosidad, suda, está acalorada y no quiere encontrarle una explicación a lo que está sucediendo en ese momento, sólo quiere saber más.
Gloria sigue haciendo su trabajo, ella también suda, sus dedos se ven tensos y trata de mantener la sonrisa que la caracteriza.
Después de unos segundos de silencio la psíquica vuelve a hablar.
- Valen¬Ö
- Sofía completa la frase,  Valentina, mi hija.
- Ella dice que la quiere mucho.
Sofía sonríe.
Martha se despierta, la certeza con la que intentó decir el nombre de la hija de Sofía a la que conoce, le hizo contemplar la idea de que hay más.
- Yo tengo algo muy bonito que se desapareci√≥, quiero que lo busques- era la mam√° ¬Ė yo siempre conservaba las cosas.
Sof√≠a no dice nada en ese momento, pero despu√©s piensa en la bandera de la Virgen, esa que su mam√° pon√≠a en la ventana todos los 8 de diciembre y que guardaba con mucho cari√Īo y la misma que desapareci√≥ hace un a√Īo.
Ella ya se tiene que ir, estoy agotada- era otra vez Gloria- Le deja mucho amor y dice que no se preocupe, que est√° bien.

Caja biogr√°fica

Nombre: Gloria Díaz Salom

Profesión: Periodista, psíquica, astróloga y poeta.
Curriculum: Ha trabajado en El Tiempo y El Nuevo Día de Ibagué y entre sus publicaciones se encuentran tres libros de poesía, Cuestión de piel (1997), Rituales de la sangre (1999) y Para los ausentes (2005).
Logros: Dice que es la √ļnica ps√≠quica en Latinoam√©rica que por medio de la literatura traduce las emociones de los muertos. Utiliza la f√≠sica cu√°ntica para alterar estados y comunicarse telep√°ticamente con personas fallecidas, pero en este proceso no hay una posesi√≥n de su cuerpo por parte de la entidad. Es experta en psicometr√≠a, facultad ps√≠quica que por medio del contacto con objetos, permite captar informaci√≥n sobre la energ√≠a de personas y lugares.

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