Los patios de Tránsito de Bucaramanga se han convertido en un verdadero cementerio de chatarra, donde reposan unos 1.037 vehículos, algunos desde hace 30 años, cuyos deudos decidieron abandonarlos a una muerte lenta.
Publicado por: ÁNGELA CASTRO ARIZA / acastro@vanguardia.com
Apilados unos contra otros, hileras de automotores con acta de defunción de todas las marcas, tamaños y modelos, están prácticamente corroídos por el óxido. Hay otros cuyos armazones se han deteriorado por la exposición al sol y el agua. A muchos, la maleza ya les creció por entre las ventanas, el capó o el motor.
Estos vehículos llegan por múltiples razones. Por multa, porque resultaron involucrados en accidentes de tránsito con víctimas o enfrentan largos procesos judiciales como embargos, secuestros y robos, asegura Fernando Zambrano, jefe de Ejecuciones Fiscales de la Dirección de Tránsito de Bucaramanga.
El funcionario explica que en muchos casos, los carros y las motos se deterioran a tal punto que no queda más remedio que rematarlos como chatarra.
500 remates desde 2007
En los últimos tres años, la dependencia ha rematado, en subasta pública, 500 vehículos al mejor postor.
Es decir, 500 ciudadanos han dejado perder un activo de su patrimonio. Si bien Zambrano señala que la política de la entidad es facilitar que el dueño recupere su vehículo, cuando éste se demora más de un mes en acordar una forma de pago, se le inicia un proceso ejecutivo (creado en el 2001) por jurisdicción coactiva para permitir que el automotor pueda ser embargado y posteriormente rematado.
Entran 60 vehículos diarios
Lo más grave, es que cada día el número de vehículos que entran a los patios aumenta, y en algunos casos, el espacio se acerca a su tope de capacidad, especialmente los días en los cuales se inmovilizan hasta 120 vehículos.
En un recorrido, Vanguardia Liberal constató esta situación de congestión y cómo los vehículos están sumidos en el olvido. Incluso, muchos son modelos recientes que ingresaron en buenas condiciones, y ya están muy deteriorados.
De acuerdo con el comandante Gerardo Hernández Barajas, coordinador del Grupo de Control Vial de la entidad, en promedio diario, 60 vehículos, 40 de ellos motocicletas, entran a los patios por estar mal parqueados o por accidentes de tránsito con lesionados y muertos.
Desde la década de los 70, cuando ingresó el primer vehículo, considerado un modelo célebre de los patios de Tránsito de Bucaramanga, un Studebaker automático que al parecer usó el general Gustavo Rojas Pinilla, la cantidad ha ido en aumento hasta contabilizar hoy 666 motocicletas y 171 carros, sin contar unos 200 vehículos antiguos que permanecen en los parqueaderos de Tránsito a la espera de ser reclamados por sus propietarios (ver gráfico). De éstos, el 65% se encuentra en mal estado.
Al insistir en que se tiene planeada una reorganización de los patios, el funcionario estima que cuando el automotor ha sobrepasado el año de parqueo, la cuenta puede sobrepasar los $3 millones.
Deuda no muere con remate
Actualmente unos 100 mil morosos le deben cerca de $8 mil millones al Municipio, según datos de la oficina de Ejecuciones Fiscales de la Dirección de Tránsito.
En la mayoría de los casos no han asumidos estas obligaciones porque no tienen capacidad de pago o la entidad no ha encontrado bienes a su nombre para efectos de proceder al embargo.
Estos $8 mil millones son recursos que bien podrían reinvertirse en campañas de cultura vial, señalización, semaforización y modernización del parque automotor de las autoridades de Tránsito.
Fernando Zambrano, encargado de la dependencia, advierte que las deudas de tránsito pueden dejar a una persona sin casa, sin finca, sin carro y sin acciones.
Igualmente, es enfático en precisar que la gente cree que una vez rematado el vehículo, el proceso coactivo muere; sin embargo, afirma que 'no se archiva sino que queda como un abono el proceso queda pendiente y se traslada a otros bienes del propietario del vehículo'.
En ese sentido, aludió a que la multa no prescribe después de tres años de producida, porque ello significaría que los funcionarios de la entidad de Tránsito tendrían que responder por daño fiscal de conformidad con la ley.
De hecho, en la capital santandereana se han embargado cuentas corrientes, bienes y hasta otros vehículos de propiedad de los morosos por deudas, a partir de $500 mil.
El dilema de los dueños
Desde hace un año, Alberto* vive un calvario en su intención de retirar su camión, con el cual sobrevivía haciendo acarreos en la ciudad. Un embargo ejecutado por una entidad bancaria, lo dejó de manos cruzadas y sin su medio de trabajo.
Como pudo reunió el dinero para liberarse del embargo, y ahora resulta que adeuda más de $4 millones por tener durante más de 365 días su vehículo parqueado en los patios de la Dirección de Tránsito. Ahora, el problema para este conductor es conseguir la plata para salir de la nueva deuda.
*Nombre modificado a petición del entrevistado.
AHORA DAN FACILIDADES DE PAGO
Si usted es propietario de un vehículo que fue inmovilizado en los parqueaderos de Tránsito, tenga presente que con la entrada en vigencia de la Ley 1383 del 16 de marzo de 2010, puede acceder a un descuento del 50% durante un año, es decir, hasta el 16 de marzo de 2011.
En tanto, los infractores con multas emitidas tras la promulgación de dicha ley, tienen una rebaja del 50% en el pago de la obligación si lo hacen en los cinco días hábiles posteriores y 25% si paga dentro de los 20 días siguientes a la sanción y debe asistir obligatoriamente a un curso sobre normas de tránsito.
Para la oficina de Ejecuciones Fiscales de la Dirección de Tránsito de Bucaramanga, con la Ley 1383 se aspira a reducir en un 80% la cartera vencida y por ello, hace un llamado para que las personas se acerquen a la entidad para facilitar un acuerdo de pago y evitar que sus vehículos u otros bienes sean embargados o rematados.
La legislación no ayuda
En 2002, el Código Nacional de Tránsito le dio un instrumento a los organismos del ramo para evacuar los patios, otorgándoles la posibilidad de disponer de los vehículos que tuvieran más de un año en estos sitios, a través de subasta pública.
En 2005, la sentencia C-474 de la Corte Constitucional declaró inexequible esta norma por cuanto determinó que la omisión del propietario de reclamar un bien aprehendido por las autoridades, no es causal constitucionalmente legítima para despojarlo de su derecho a la propiedad privada.











