La trampa | Noticias de santander, colombia y el Mundo | Vanguardia.com
Publicidad
Vie Dic 15 2017
20ºC
Actualizado 09:47 pm

La trampa | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-06-10 05:00:00

La trampa

Existen en la lengua castellana diferentes acepciones para identificar lo que significa trampa, pero en resumen es una treta para burlar o perjudicar a alguno o varios en cualquier asunto y así lograr provecho indebido. Esta irregular conducta hace parte de nuestra cotidianidad y a fe que ha logrado enquistarse en el medio, derivando su ejercicio no sólo en la simple picardía o travesuras de muchachos, sino en el delito.
La trampa

No es extra√Īo encontrarse de improviso en una tertulia o reuni√≥n social donde como argumento central alguien o m√°s de uno, destaque las ¬ďhaza√Īas o proezas¬í¬í de allegados o familiares que obtuvieron alg√ļn beneficio apelando al trajinado expediente de la trampa o el enga√Īo.¬† M√°s grave se torna esta circunstancia si en medio de ese singular coloquio se encuentran menores de edad a quienes los susodichos individuos trastornan desde del comienzo su destino, al hacerles creer que todo lo que all√≠ se afirma, es de recibo. Cuando se vuelve rutinario considerar como logro el que los individuos en vez de transitar el camino de la rectitud, opten por el sendero espinoso de la bellaquer√≠a, la comunidad va por el despe√Īadero.

Este fen√≥meno tiene sus ra√≠ces adem√°s en la filosof√≠a del ¬ďDo ut des¬Ē, doy y das, que tanto entusiasta seguidor tiene en este pa√≠s. En lenguaje com√ļn podemos traducirlo as√≠: usted me patrocina mi picard√≠a, yo callo su comportamiento y as√≠ en una cadena interminable de complicidad que es uno de los elementos que acompa√Īa lo perverso. En forma permanente, entrat√°ndose de asuntos p√ļblicos y privados, se presentan estos tipos de malsanos comportamientos, ya sea en el manejo de los recursos del Estado o de las entidades particulares, donde avivatos de ciertas condiciones sociales, se alzan con el saco y la limosna sin que sufran ning√ļn escarmiento judicial o personal. Es entonces cuando uno se pregunta: ¬Ņd√≥nde est√°n los organismos de control y dem√°s autoridades que no impidieron tales tropel√≠as?. Y si ya se cometieron ¬Ņpor qu√© no los encausaron y los pusieron a buen recaudo en una c√°rcel?.

Los tristemente célebres protagonistas de estos desafueros, en muchos casos se dan el lujo no sólo de seguir haciendo su vida normal, frecuentar los mismos centros sociales y sus amistades que no los vetan, sino de pavonearse de su vergonzosa conducta. Los timoratos que no los denuncian, son cómplices necesarios de todos los gestores de esas irregularidades, porque la conclusión que se advierte es muy sencilla: el que no descubre al delincuente, patrocina al delincuente.

 

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad