Lo que olvidamos | Noticias de santander, colombia y el Mundo | Vanguardia.com
Publicidad
Lun Dic 18 2017
20ºC
Actualizado 06:25 am

Lo que olvidamos | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-06-11 05:00:00

Lo que olvidamos

Como el maestro está para formar jóvenes, nos abochorna que dé mal ejemplo; como el médico está para sanar enfermos, nos afrenta que deje morir o mate a un paciente; como el cura está para aliviar almas afligidas, nos perturba que ofenda la moral sexual de niños creyentes. Todos ostentan una preeminencia frente a la ignorancia, la enfermedad o la sumisión espiritual. A mayor desigualdad, mayor exigencia para el fuerte y más protección para el débil.
Lo que olvidamos

Entonces ¿por qué nos resulta tan indiferente que la Fuerza Pública que está para cuidar a la gente, incurra en homicidios de inocentes? ¿Por qué no nos horroriza? ¿Por qué se nos olvidó que esos tipos –los militares- están para proteger a la población inerme, pero no para matarla con la excusa de enfrentar a los ilegalmente armados?

Es que portar un arma no es una “supremacía” como el conocimiento del maestro, el médico o el cura; es solo una “ventaja” ocasional y accidental. Esos tipos tienen un uniforme, pero no es para que los demás les hagamos venias, es para que la población los identifique, los señale y les exija un comportamiento ejemplar.

Nos debe horrorizar que la condena a un militar por la desaparición de personas en la tragedia del Palacio de Justicia, o la captura de un funcionario que abusó de su poder para inmiscuirse en la vida de los jueces, desate la ira del Presidente y sus descomedidos insultos a la justicia.

El juez está revestido del poder de administrar justicia. Por eso las decisiones de ellos ni se aplauden ni se mancillan; los interesados pueden cuestionarlas por las vías previstas en la ley. Lo demás es acatar. La majestad del juez no admite manipulaciones. ¿Qué sería de la convivencia civilizada si cada decisión judicial estuviera al vaivén de las satisfacciones del príncipe? Bueno, ya lo sabemos, por eso se tomó la Bastilla y ocurrieron tantos otros hechos históricos que esta joven sociedad insiste en ignorar.

Además, una decisión judicial no es un parto caprichoso del Olimpo, es el producto sesudo de la valoración técnica de la prueba, de la aplicación de las garantías constitucionales, del juicio dialéctico de la ley. Por eso, señor Presidente, respete a los jueces, respete al Estado de Derecho, que el Presidente debe cumplir la Constitución y la ley, no burlarse de ellas.

 

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad