Lo que sería ayer una celebración deportiva y que le daría a la vereda Las Colinas ubicada sobre la vía que comunica a Ruitoque Bajo con el municipio de Piedecuesta un nuevo equipo de fútbol ganador de la temporada, terminó en tragedia la noche del sábado.
Publicado por: Redacción Judicial
Los hechos se registraron en una tienda llamada La Colmena de la vereda ubicada sobre la vía que comunica a Ruitoque Bajo con el municipio de Piedecuesta.
Luego de preparar las últimas jugadas y de terminar un entrenamiento, los miembros de uno de los equipos que disputaría la final del campeonato llegaron hasta el lugar buscando bebidas.
Mientras conversaban y descansaban, fueron sorprendidos por el estruendo de una granada que cayó prácticamente en los pies de todos los jugadores.
La comunidad entró en pánico al ver los cuerpos de 10 jugadores en el piso, quienes fueron auxiliados por las personas que se encontraban en la tienda.
Todos alcanzaron a ser trasladados a distintos centros asistenciales de Floridablanca y Bucaramanga. Sin embargo, Jefferson Javier Changá Almeida, uno de los más jóvenes jugadores del equipo, perdió la vida.
Otros de los heridos fueron Henry Reyes Ayala de 30 años; Héctor Alfonso Palomino Suárez, de 20 años; Juan Carlos Ordóñez, de 33 años, y Luis Antonio Sandoval, de 22 años; Nelson Pinzón Acevedo, de 19 años; Marco Tulio Sandoval y Omar Sandoval Vargas, de 34 años, y un menor de 17 años.
Todos presentaron heridas en los brazos y piernas por las esquirlas de artefacto explosivo.
Un encapuchado, presunto autor
De acuerdo con el testimonio de los vecinos del sector, un hombre fue el que lanzó la granada desde una caseta que se ubica a 50 metros de la tienda La Colmena. Con una capucha que le cubría el rostro, el hombre tuvo tiempo de caminar por la zona y observar al grupo de personas que se encontraba en la tienda.
Sin embargo, nadie sospechó y finalmente, lo vieron correr después del estruendo.
Una de las versiones entregadas por los vecinos, asegura que el hombre estaba armado y que para poder salir del lugar, amenazó a residentes de una finca cercana para que lo dejaran pasar. Otros relatos cuentan que simplemente lo vieron correr.
La vereda Las Colinas es un lugar tranquilo, afirman los residentes. Las discusiones entre residentes o entre las personas que departen los fines de semana en fiestas y tiendas de la zona, son los problemas más grandes que se han presentado.
La comunidad asegura que nunca han recibido amenazas y que no se tienen deudas con nadie.
'Pagó el más inocente de todos'
Los familiares de Jefferson Javier Chanagá Almeida, el joven de 17 años quien falleció por el impacto de la granada, aún no se explican lo ocurrido.
'Era un buen jugador de fútbol, le gustaba estudiar y trabajaba para ayudar a la casa', comentó su abuela mientras esperaba el cuerpo de su nieto en el Instituto Regional de Medicina Legal.
Chanagá Almeida era estudiante de undécimo grado del Colegio Nuestro Señor de la Buena Esperanza de la vereda Las Colinas. Vivía con su abuela y sus dos hermanos menores desde hacía varios años.
El joven presentó heridas producidas por las esquirlas en el abdomen y el pecho. Falleció mientras recibía atención médica en la Clínica Guane de Floridablanca.
'Lo único que escuchamos fue la explosión. Vivimos a 400 metros de la tienda donde pasó todo, pero nunca nos imaginamos que Jefferson estaba allí', aseguró otro familiar del joven.
'Pagó el más inocente de todos', comentó un joven de la vereda, quien se acercó con otros muchachos al lugar de los hechos a mirar cómo el artefacto explosivo había dejado un cráter en la vía y parte del techo de la tienda agujerado por las esquirlas.
Hasta ahora el crimen sigue en investigación por parte de las autoridades.
por arma blanca
En el barrio Café Madrid, ubicado al norte de Bucaramanga, perdió la vida Robinson Beltrán Carrillo, de 26 años, quien trabajaba como ayudante en obras de construcción.
Sus familiares, quienes llegaron ayer en la tarde al Instituto Regional de Medicina Legal a reclamar el cuerpo, comentaron que al parecer por robarle una cachucha, el celular y la billetera, Beltrán Carrillo fue asesinado.
Una herida con arma blanca que le atravesó el pulmón derecho, le quitó la vida a este hombre, quien vivía en el barrio Villa Alegría junto a sus cinco hermanos.
En otro hecho que es materia de investigación por parte de las autoridades, en el barrio Coaviconsa, contiguo a Provenza, fue asesinado Yesid Barco Ortiz, de 47 años, a la 1:17 de la mañana de ayer.
Barco Ortiz quien se encontraba departiendo con un grupo de amigos, fue abordado por un hombre que lo atacó con un arma blanca e hirió en la clavícula del brazo izquierdo.
El hombre fue trasladado hasta una clínica ubicada en el sur de la ciudad, pero falleció mientras recibía atención médica.
El cuerpo de Barco Ortiz fue trasladado al municipio de Vélez, donde sus familiares le darán cristiana sepultura.
Muere hombre en el barrio Porvenir
La familia de Luis Ernesto Neira Camacho de 22 años, no tenían noticias de su paradero desde hacía ocho días.
'La última vez que lo vimos fue cuando estuvo visitando a la mamá en el barrio El Cristal Alto. Nos dijeron que estaba herido y resulta que lo mataron. No entendemos qué pasó', aseguró uno de los familiares.
El asesinato de Neira Camacho se registró el sábado a las 4:50 de la tarde en una zona boscosa del barrio Dangond. Al parecer, dos sujetos de 23 y 28 años quienes fueron capturados por las autoridades en el barrio Toledo Plata minutos después de lo ocurrido, fueron los encargados de propinarle un disparo en el hombro izquierdo con un revólver calibre 38.
Hoy Neira Camacho, quien era conocido como alias El chicle, será enterrado en el Cementerio Central de Bucaramanga.
DOS SUICIDIOS
También se registraron durante el fin de semana dos suicidios. El primero ocurrió en el barrio El Reposo, donde las autoridades encontraron suspendido de una viga el cuerpo de Carlos Ancízar Tabares, de 39 años.
El cuerpo sin vida fue encontrado a las 9:00 de la noche del sábado. De acuerdo con la información que entregaron los testigos, Tabares era oriundo del municipio de San Alberto, sur del departamento del Cesar.
En hechos ocurridos en la finca La Paloma, ubicada a pocos minutos del municipio de Curití, se quitó la vida Rafael Alfonso Aparicio, de 15 años.
Según los testigos, el joven salió a dar un paseo con uno de sus sobrinos en la motocicleta del papá y se estrelló.
Cuando regresó a la casa y el padre vio lo que le ocurrió, tuvieron una discusión, y finalmente, el joven decidió entrar hasta el cuarto de los papás, tomar un arma y dispararse.
Ambos casos siguen siendo materia de investigación por parte de las autoridades.
muerte en accidente
Exceso de velocidad
En la carrera 35 del barrio Zapamanga II Etapa, ubicado en el municipio de Floridablanca, perdió la vida en un accidente de tránsito Fabián Sandoval Villaveces, de 20 años.
Según la información entregada por las autoridades, el joven se movilizaba en una motocicleta de color rojo y sin placas, que colisionó contra un bus de transporte urbano de la empresa Unitransa.
El impacto le causó a Sandoval un trauma craneoencefálico. Fue llevado hasta una clínica del sur de la ciudad y falleció mientras recibía atención médica.















