
Santos abogó porque la Fiscalía General dependa del Gobierno para que efectivamente se haga justicia bajo el argumento de controlar a quien aplica la política criminal para ser más efectivos en combatir el crimen. A eso Mockus le recriminó, al considerar que se rompería el equilibrio a favor del Ejecutivo porque uno de los contrapesos en Colombia es la relativa independencia del fiscal.
Mockus además acusó al presidente Álvaro Uribe de entrometerse en temas judiciales al criticar sentencias emitidas de los altos tribunales, mientras Santos se abstuvo de criticar al Presidente.
Al pedir un debate de altura y sin agravios, Juan Manuel Santos le dijo a su contendor que a partir del 30 de mayo pasó de ser matemático a sofista, un filósofo con mucha agresividad. Mockus le contestó que usted pide que dejemos los agravios, pero se contradice en la solicitud que formula al llamarme sofista y agresivo.
Santos reiteró la necesidad de reformar la Justicia Penal Militar para que los delitos cometidos en ese fuero sean juzgados por militares: Debemos darles a los militares una justicia que ellos consideren justa, dijo. Mockus calificó ese argumento de grave, al considerar que el estándar internacional es que el militar que se sobrepasa va a la justicia corriente, y si no funciona en el país se va a la justicia internacional.
Mockus se mostró reacio a cualquier tipo de ocultamiento de la verdad a los ciudadanos. Si digo una mentira se me nota en la cara, mientras Santos aceptó que hay ciertas situaciones en el Estado en donde es obligatorio decir la verdad a medias.
Ambos coincidieron en que se debe proseguir con los operativos militares para rescatar a los secuestrados por las Farc.