Publicado por: Redacción Vanguardia
Los alimentos funcionales son aquellos que benefician los procesos del organismo, que mejoran la salud y gene-ran bienestar porque sus componentes hacen sentir el cuerpo ligero. También, los alimentos funcionales tienen las propiedades ne-cesarias para reducir el riesgo de una enfermedad.
Entre estos se están la leche, yogur, avena, lácteos infantiles, aceite, mantequilla, jugos y cereales enriquecidos con nutrientes adicionales que contribu-yen a prevenir posibles enfermedades.
Sin embargo, en Colombia no se han reconocido ni implementado en la dieta diaria los alimentos que benefician al organismo, lo que se refleja en la mortandad de los niños por desnutrición.
Los departamentos de Boyacá, Cauca y Nariño son las regiones con las tasas de mortalidad infantil más altas, según la Encuesta Nacional de la Situación Nutricional (Ensin), adelantada por el instituto Colombiano de Bienestar Familiar Icbf, en 2005.
También existe la percepción de que comer más fortalece el organismo, lo cual conduce a altas tasas de obesidad y sobrepeso: 12 millo-nes de personas sufren de obesidad y sobrepeso.
Con la imagen de delgadez que promueven los medios de comunicación en la actualidad, es posible que al llegar a la adolescencia los chicos caigan en las garras de los trastornos alimenticios o de las dietas extremas, sin tener la información que les permitiría crecer sanos y alimentarse mejor.
Un estudio realizado por investigadores de la Universidad del Valle en 2007 señala que existe un grave problema de trastornos alimenticios en los estudiantes universitarios del país.
En los adultos la diabetes, una de las enfermedades relacionadas con la mala alimentación, es la responsa-ble por la mala salud del 7% de la población y sólo hasta que la enfermedad es diagnosticada, las personas asumen la responsabilidad de mejorar su dieta.
En el mercado los alimentos funcionales son promocionados como un alimento normal con un ingrediente adicional que aporta un be-neficio para la salud, y que va más allá de satisfacer los requerimientos nutricionales tradicionales. Algunos ejemplos son los alimentos fortificados con vitaminas o calcio.
ALIMENTOS FUNCIONALES
Leches y yogures enriquecidos con ácidos omega-3, ácido oleico, ácido fólico, calcio, vitaminas A y D, fósforo y zinc.
Leches infantiles enriquecidas con ácidos grasos, vitaminas y minerales.
Leches fermentadas con ácidos omega-3 (EPA y DHA) y bacterias probióticas específicas (incluidos bifidus activos).
Zumos enriquecidos con vitaminas A y D, hierro y calcio.
Cereales y galletas fortificadas con fibra, hierro y ácidos omega-3.
Pan enriquecido con ácido fólico.
Huevos enriquecidos con ácidos omega-3.
Margarinas enriquecidas con fitosteroles.
Sal yodada.















