¬°Comuneros, siempre adelante! | Noticias de santander, colombia y el Mundo | Vanguardia.com
Publicidad
Dom Dic 17 2017
20ºC
Actualizado 09:20 pm

¬°Comuneros, siempre adelante! | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-07-11 05:00:00

¬°Comuneros, siempre adelante!

En la celebraci√≥n del Bicentenario de Independencia muy seguramente usted habr√° o√≠do de la insurrecci√≥n o rebeli√≥n de los Comuneros, ocurrida en 1781, es decir, hace 229 a√Īos. Este movimiento popular abri√≥ el camino de la independencia espa√Īola que hoy conmemoramos.
¬°Comuneros, siempre adelante!

Vanguardia Liberal presenta un recorrido por los hechos y personajes más importantes del movimiento Comunero. Además de narrar los antecedentes que llevaron a esta rebelión popular.

1.
En 1756, Espa√Īa declar√≥ la guerra a Inglaterra, que en aquellos momentos libraba una contienda con sus colonias de Norteam√©ricaw. Carlos III, Rey de Espa√Īa, en busca de recursos decidi√≥ aumentar los tributos en la Nueva Granada para financiar tal conflicto.

2.
El Regente Visitador General, Juan Bautista Guti√©rrez de Pi√Īeres, lleg√≥ a Santa Fe de Bogot√°, en enero de 1778, portando plenos poderes de Carlos III para la reorganizaci√≥n de los impuestos reales.

3.
Entre las medidas que tom√≥ Juan Bautista Guti√©rrez de Pi√Īeres estuvo el duplicar el precio del tabaco y el aguardiente. Cabe advertir que Espa√Īa manejaba los monopolios del aguardiente de ca√Īa y la venta del tabaco. Ahora, ¬ďse aumenta en 2 reales cada libra de tabaco y otros 2 al azumbre (medida de l√≠quidos) de aguardiente¬Ē. Pero faltaban m√°s tributos. Fue resucitado el antiguo impuesto de la Armada de Barlovento, es decir, el destinado para el sostenimiento de la Armada de Barlovento, ubicado en las islas Antillanas. ¬†

4.
Tambi√©n creci√≥ el porcentaje de las alcabalas, una especie de IVA a las transacciones comerciales. Ahora, toda venta quedaba gravada. Tambi√©n se cobraba ¬ďpor todo trueque, labranza, crianza, frutos de granjer√≠a, trabajos u oficios en cualquier forma¬Ē. El pago de la Alcabala afectada a los pobres, que antes no la pagaban.

5.
Desde luego, la reacci√≥n a esta determinaci√≥n no se hizo esperar, y ocurri√≥ as√≠ lo que era de esperarse: la inconformidad y la exaltaci√≥n de √°nimos que llevaron al pueblo a la protesta y, de la mano, a las v√≠as de hecho. Esta expresi√≥n¬† refleja la crueldad del r√©gimen tributario de entonces: ¬ďTodo est√° gravado: el capital y la renta, la industria y el suelo, la vida y la muerte, el pan y el hambre, la alegr√≠a y el duelo¬Ö¬Ē.

6.
Diecisiete d√≠as despu√©s de expedido el decreto de impuesto, el 27 de octubre de 1.780, unos guardas de las rentas, en la Parroquia de Mogotes, Santander, agredieron con l√°tigos a dos muchachos. La gente intervino y sac√≥ a los guardias de forma humillante. El efecto cundi√≥ en las poblaciones vecinas, como el 17 de diciembre 1780 con los charale√Īos. Luego vendr√≠a la reacci√≥n, en algunos casos violenta, en Varicaza, Simacota y La Robada, (hoy el municipio de Gal√°n).

7.
El viernes 16 de marzo de 1781, d√≠a de mercado, cuando un tejedor de mantas llamado Jos√© Delgadillo irrumpi√≥ en la plaza principal con el sonido marcial de un tambor al frente de algo m√°s de una docena de acompa√Īantes. Todos en direcci√≥n a la casa del alcalde, Angulo y Olarte, echando p√≥lvora. Los manifestantes superaban las 3.000 personas.

8.
Manuela Beltr√°n, una tabaquera de 57 a√Īos, en medio del acaloramiento, rompi√≥ el edicto fijado en la pared donde se discriminaban los cobros por el impuesto de la Armada de Barlovento. El documento se hizo pedazos, hecho nunca antes visto por tratarse de un documento real,¬† mientras la muchedumbre, cada minuto m√°s numerosa, valoraba la audacia de Manuela Beltr√°n, que grit√≥: ¬ďViva el Rey y muera el mal gobierno. No queremos pagar la Armada de Barlovento¬Ē. De este modo hab√≠a estallado la insurrecci√≥n comunera.

9.
Nunca m√°s se conoci√≥ de la suerte de Manuela Beltr√°n, considerada la primera hero√≠na de la lucha de independencia. Pasados 229 a√Īos, el lugar exacto donde Manuela Beltr√°n rompi√≥ el edicto de impuesto es ahora una de las paredes del Banco Davivienda del Socorro. Una placa conmemorativa, junto a un cajero, recuerda el acto heroico.¬† A 10 metros de este lugar, Sandra Viviana G√≥mez, socorrana de 23 a√Īos, tiene su puesto de venta de minutos por celular. Sandra lleva un a√Īo en este oficio y admite que ¬ďmuy poco¬Ē conoce de Manuela Beltr√°n, ¬ď¬Öpero ¬Ņsabe una cosa? me interesar√≠a aprender qu√© pas√≥ en esa pared¬Ē, dice.

10.
La¬† insurrecci√≥n se extendi√≥ como la p√≥lvora por todo el nororiente del Virreinato, y luego al centro y al occidente. El pueblo, que gritaba ¬ď¬°Viva el rey y abajo el mal gobierno!¬Ē, hace que surja la consigna de encaminarse a la capital del Virreinato para alcanzar sus objetivos.

11.
Los protagonistas de los amotinamientos inicialmente fueron el pueblo pobre, a los que se unieron despu√©s otros sectores de la sociedad. Como jefes del alzamiento y con el t√≠tulo de capitanes generales nombraron a Juan Francisco Berbeo, Salvador Plata, Antonio Monsalve y Diego de Ardila. Se constituy√≥ una junta revolucionaria llamada de El Com√ļn, de donde se deriv√≥ el apelativo de rebeli√≥n o insurrecci√≥n ¬ĎComunera¬í.

12.
Cerca de seis mil hombres marcharon a la capital armados de ¬ďchuzos, sables, espadas, palos, piedras, y las muy pocas armas de fuego no pasaban de pistolas¬Ē. Entre ellos marchaba Jos√© Antonio Gal√°n, que luego ser√≠a elevado a la categor√≠a de capit√°n.

13.
En Puente Real de V√©lez, los Comuneros lograron derrotar por primera vez a los espa√Īoles y prosiguieron su marcha hacia Zipaquir√°, epicentro en donde tuvo lugar la negociaci√≥n, el acuerdo (capitulaciones). El 8 de junio de 1781 se oficializaron las capitulaciones. El documento conten√≠a 35 puntos; 25 se concretan a la supresi√≥n y reducci√≥n de tributos; 8 se refer√≠an a cuestiones administrativas y los 2 restantes, aunque discriminatorios, son de aspecto pol√≠tico: que los criollos ricos tuvieran acceso a los cargos p√ļblicos y que se les permitiera mantener milicias comuneras.

14.
El Virrey Manuel Antonio Flórez  desconoció las capitulaciones, con el argumento de que habían sido firmadas bajo amenaza. Ordenó el envío de tropas a Santa Fé para implantar la autoridad.

15.
Cuando Jos√© Antonio Gal√°n recibi√≥ el texto de las capitulaciones y la orden de Berbeo de licenciar sus hombres, no pudo contener su sorpresa y su indignaci√≥n ante este melanc√≥lico final. Inici√≥ entonces su lucha.¬† A toda prisa, abandon√≥ las regiones occidentales, escenario de sus haza√Īas y se encamin√≥ a la Provincia del Socorro para realizar su √ļltimo esfuerzo a favor de la revoluci√≥n.

16.
Pasar√≠an los meses de julio, agosto y septiembre bajo una fuerte persecuci√≥n a Jos√© Antonio Gal√°n. Espa√Īa restableci√≥ el impuesto de alcabala y la p√©rdida de¬† otros logros alcanzados √ļnicamente en el papel de las capitulaciones y vendr√≠a la orden de captura expedida por la Audiencia contra el jefe comunero. En octubre, seguros de la presencia de Gal√°n en Mogotes, los alcaldes ordinarios del Socorro comisionaron a don Salvador Plata para su captura, vivo o muerto.

17.
El d√≠a 13 de octubre de 1871, fueron capturados a la medianoche, en Chaguanete, Gal√°n y sus compa√Īeros, y llevados presos al Socorro el d√≠a 16. Ning√ļn herrero quiso ponerles y remacharles los grillos; el apresor, Salvador Plata, tuvo que mandar que lo hicieran sus esclavos. El juicio contra Gal√°n y sus compa√Īeros comenz√≥ el 6 de noviembre de 1781 y culmin√≥ con la sentencia del 30 de enero de 1782. Gal√°n fue ejecutado el primer d√≠a del mes de febrero, al igual¬† que Isidro Molina, Lorenzo Alcantuz y Manuel Ortiz.

18.
Gal√°n no muri√≥ en la horca como mandaba la sentencia, sino que fue arcabuceado, debido a que el verdugo, un negro, no era diestro en el oficio. Posteriormente, fue colgado en la horca y sus compa√Īeros pasaron por debajo, como parte del escarmiento. Era el viernes 1 de febrero de 1782.

19.
El t√≥rax de Gal√°n fue quemado delante del pat√≠bulo, y la cabeza conducida a Guaduas para fijarse en una escarpia; la mano derecha deb√≠a ser puesta del mismo modo en la plaza del Socorro, la izquierda en San Gil, el pie derecho en Charal√°, su patria chica, y el pie izquierdo en Mogotes. Sus compa√Īeros, Isidro Molina, Lorenzo Alcantuz y Manuel Ortiz, sufrieron tambi√©n la pena de la horca, y sus cabezas fueron expuestas en diferentes lugares.

¬ŅSe arrienda la casa de Jos√© Antonio Gal√°n?

Pasados 228 a√Īos desde que el cielo de la provincia de Socorro se opac√≥ tras la noticia de la ejecuci√≥n de Jos√© Antonio Gal√°n Zorro y la sangre de los m√°rtires se reg√≥ en baldados por esta tierra, un extra√Īo rumor invadi√≥ a Charal√°.

Se asegura que José Antonio Galán tuvo una vivienda en esta localidad. Tal inmueble se localizaría en la calle 23 carrera 15 y que en la actualidad está desocupado, bajo un letrero que anuncia su arriendo. Para mayor información se relaciona un teléfono.

Tal versi√≥n, narrada por un habitantes de este municipio, localizado a 131 kil√≥metros de Bucaramanga, advierte que en una remodelaci√≥n al antiguo lugar ¬ďse hallaron terrones de sal¬Ē, que indicar√≠an que esa ser√≠a su vivienda.

No obstante, algunos historiadores relatan que en 1872, cuando el entonces Alcalde de Charal√° quiso cumplir con el punto de la sentencia de muerte de Gal√°n, que ordenaba embargar su casa y regarla con sal, debi√≥ comunicar a las autoridades de Santaf√© que en su jurisdicci√≥n no se hab√≠a encontrado ¬ďel importe de un cuartillo, ni menos que Jos√© Antonio Gal√°n tuviese casa ni domicilio formal en √©sta¬Ē.

Pero a√ļn as√≠, buena parte de charale√Īos afirma que en su pueblo se levanta el inmueble donde el h√©roe comunero residi√≥. ¬†

El secretario de Gobierno de Charalá, Juan Manuel Arias Hernández, aseguró que no tiene información, con criterio histórico, de la existencia de una vivienda que hubiese sido de propiedad de José Antonio Galán.

¬ďNo tenemos informaci√≥n y menos dinero para adquirirla, en caso de que se comprobara ese rumor¬Ē.

Al respecto, el historiador Armando Mart√≠nez, atribuy√≥ la versi√≥n a una leyenda popular, para ¬ďnada cre√≠ble¬Ē, entre otras razones porque la sal se disuelve en agua y no persiste luego de 228 a√Īos.

Quien parece hallar el origen de la casa, que en la actualidad arrienda y atribuyen a José Antonio Galán es el historiador Gerardo Martínez, que atribuye el rumor a un antiguo profesor de historia de Charalá, que quería venderle su casa al Gobierno.

Hace 49 a√Īos, en 1961, el Congreso de la Rep√ļblica expidi√≥ la Ley N¬į 98 en la que dispon√≠a comprar la casa de Jos√© Antonio Gal√°n y se destinar√≠a una partida para su mantenimiento.

¬ďResulta que el profesor de historia Samuel Mart√≠nez habr√≠a difundido en el pueblo la noticia con la intenci√≥n de que su propiedad la adquiriera el Fisco Nacional, pero su versi√≥n es falsa. Gal√°n no tuvo casa en Charal√°¬Ē.

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad