Sáb Dic 3 2016
20ºC
Actualizado 09:09 am

Debo aceptar que me volví viejo | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-07-12 05:00:00

Debo aceptar que me volví viejo

Debo aceptar que me volví viejo

Mi esposa estaba muy feliz pero yo no tanto. Por primera vez me sentía un viejo. Nunca había aceptado mi avanzada edad y creía que todavía gozaba de juventud y de suficiente energía para enfrentar muchos retos.

Al sentarme a pensar sobre mi realidad descubría que llegó la vejez, que ya no tengo la vitalidad ni capacidad de otros tiempos. De vez en cuando se me olvidan las cosas y siento mucho desaliento.

Eso sí, le pido a Dios que cuando me toque morir ocurra sin dolor, sin tener que padecer como he visto en muchas personas.

Permítame felicitarlo por tan bella columna que da oportunidad de reflexionar sobre la realidad de la existencia humana. Eso mismo me ha venido pasando desde aquel día en que cumplí mis 70 años. Gracias.

RESPUESTA

Distinguido señor: Aún es tiempo de afrontar grandes retos, proyectos y planes deseables que viven inmersos al interior de su mente. Jamás piense desfallecer cuando aún goza de la vitalidad de un ser que cuenta con inteligencia, sabiduría y con esa fuerza interior producto de la experiencia de tantos años.

Ha sido y seguirá siendo un maestro de vida, un digno ejemplo de ser imitado por sus hijos y las personas que disfrutan de su especial forma de ser.

Renunciar a la lucha existencial en esta etapa de su vida es permitir minusvalorar el resultado final de sus actos. Justo ha de ser aceptar que a pesar de los años su mente y su corazón continúan palpitando con fuerza creadora, con esa fe, confianza y seguridad que hoy y siempre le acompañarán. Bendito sea por existir.

REFLEXION

Aunque mi cuerpo envejezca mi mente y mi corazón siguen vivos, palpitando con la fuerza y pasión de un hombre joven, proactivo, dinámico y lleno de vitalidad.

Vale la pena comprobar que muchos hombres y mujeres siendo jóvenes se comportan como viejos, demostrando con sus actos flojera, descuido, indiferencia, blandenguería, mediocridad, insensatez y falsa vanidad.

Papá y mamá deben formar a los hijos en un ambiente de confianza, cordialidad, alegría, emprendimiento y mucho amor. Han de aprender querer, luchar, perseverar y alcanzar lo que quieren.

Hoy mejor que ayer y mañana mejor que hoy, este es y será su lema. ¡Manos a la obra!.

 

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad