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15 mil socorranos murieron en el campo de batalla | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-07-18 05:00:00

15 mil socorranos murieron en el campo de batalla

Entre 1810 y 1824 la Provincia del Socorro aport√≥ cerca de 50 mil hombres a los frentes de batalla. De estos recios guerreros se estima que 15 mil no regresaron y un n√ļmero indeterminado sufri√≥ los rigores propios de la guerra en su cuerpo y hasta la tumba llevaron sus cicatrices.
15 mil socorranos murieron en el campo de batalla

Valerosos socorranos, perdieron la vida por la libertad, agotados, acalambrados en los p√°ramos, hambrientos por d√≠as, desangrados o mutilados por las bayonetas espa√Īolas.

El historiador y soci√≥logo Emilio Arenas, advierte que entre el llamado Grito de Independencia, la Batalla de Boyac√° y las ¬ĎGuerras Magnas¬í (1819-1825) para la liberaci√≥n de toda Suram√©rica, de la entonces Provincia del Socorro se perdi√≥ hasta el 90% de la poblaci√≥n productiva.

Arenas advierte que de tres socorranos que marcharon a la guerra por la independencia, uno perdía la vida en los campos de batalla.

¬ďSeg√ļn registros, en julio de 1810 la Provincia del Socorro contaba con 170 mil. Joseph Brown en su libro ¬ĎDiario de una excursi√≥n de Bogot√° a Gir√≥n por la provincia del Socorro¬í narra que 15 mil hombres no regresaron a esta regi√≥n porque murieron en combates¬Ē.

Incuso en la Batalla de Ayacucho, el 9 de diciembre de 1824, que signific√≥ el fin de la dominaci√≥n espa√Īola en Am√©rica y que sell√≥ la independencia del Per√ļ, pelearon hombres provenientes del Socorro.

¬ďLa contribuci√≥n de Santander, y en especial de la Provincia de Socorro fue muy grande en la campa√Īa libertadora. Podemos decir que si el Socorro no se sacrifica se hubiera registrado la¬† independencia en otras circunstancias.¬† Claro que tambi√©n fue su ruina al perder la fuerza productiva¬Ē, advierte Emilio Arenas.

Hombres de valor

La lucha contra los espa√Īoles se convirti√≥ en batalla en donde la emboscada, el machete y la bala se ensa√Īaron contra los socorranos, que, seg√ļn relatos, les quitaron el alma para convertirlos en brutales m√°quinas de venganza.

El mismo Libertador, Simón Bolívar, lo reconoció al requerir hombres de esta región para su ejército:

¬ďD√©me gente de esta provincia (Socorro)¬† porque ellos tienen una inclinaci√≥n natural para la guerra. Son m√°s propicios al entusiasmo patri√≥tico que engendra el valor¬Ö¬Ē.

El historiador Emilio Arenas advierte que los socorranos ¬ďeran un pueblo blanco, descendiente directo de los espa√Īoles y como dicen: no hay cu√Īa que m√°s apriete que la del mismo palo¬Ē.

El papel de Santander en la Campa√Īa Libertadora fue muy importante, pero ¬ďla historia ha sido injusta con los santandereanos. Algunas personas han escrito la historia desde Bogot√° con el √°nimo de distorsionar nuestro papel protag√≥nico¬Ē.


Marchaban con esposa e hijos

El historiador Armando Mart√≠nez advierte que es imposible cuantificar el n√ļmero de santandereanos que estuvieron en el proceso de independencia de Espa√Īa.

¬ďNo existi√≥ un ej√©rcito regular. Se trataba de guerrillas que se armaban para combatir. Tampoco existi√≥ registro de los muertos. Sus cuerpos quedaron en los campos y caminos. Nadie los enterr√≥...¬Ē.

Martínez advierte que por tratarse de unas milicias, cada batallón de provincia debía proveerse de sus alimentos.

¬ďEl soldado lleva su mujer e hijos en las marchas de la independencia. Ellas son las encargadas del ¬Ďrancho¬í. Las mujeres sal√≠an a buscar el ma√≠z y la yuca para la alimentaci√≥n. El aporte de los hombres en campa√Īa libertadora se conoce, pero nadie cuenta el papel de la mujer. Cuando su esposo fallec√≠a, ella lo enterraba y tomaba el camino de regreso al Socorro¬Ē.


Las viudas

Si las viudas e hijas de próceres de la independencia continuaron gozando de su estatus después de la guerra, muchas otras, aquellas viudas e hijas de los hombres de rango medio y bajo de los ejércitos patriotas, vivieron situaciones de precariedad económica.

Así lo afirma la historiadora, Catalina Villegas, al advertir que muchos acudieron al nuevo gobierno en busca de ayuda.

¬ďNo es posible calcular el n√ļmero de mujeres que quedaron viudas durante la guerra de independencia, en los archivos reposan un n√ļmero significativo de solicitudes de ayuda...¬Ē.

Cabe advertir que el Estado Republicano reconoci√≥ la situaci√≥n de viudas y hu√©rfanos promulgando la ley N¬į 1 de octubre 13 de 1821 sobre ¬ďconmemoraci√≥n de muertos por la patria y recompensas a viudas, hu√©rfanos y padres¬Ē.

Reivindican a la mujer

La historiadora Catalina Villegas del Castillo, profesora de la Universidad de Los Andes, asegura que aunque los relatos m√°s conocidos entre las generaciones posteriores a la independencia son las de los ¬ďh√©roes de la patria¬Ē, al lado de de estos personajes estuvieron padres, madres e hijos que vivieron momentos dram√°ticos e intervinieron de distinta forma en el proceso de independencia.

Villegas del Castillo asegura que la historia de la independencia no sólo debe ser interpretada a la luz de los hombres y sus hechos heroicos, sino que debe ser explorada en términos de sentimientos familiares de amor y dolor en contextos de guerra y confrontación política

¬ďNo es dif√≠cil imaginarse los sentimientos de miedo, angustia e incertidumbre en las ciudades, pueblos y veredas en medio de confrontaciones armadas¬Ē, precisa.

H√ČROES

Fernando Serrano y Uribe

Oriundo de Piedecuesta. Fue gobernador de la provincia de Pamplona en 1818, donde se destac√≥ por redactar un proyecto de constituci√≥n que fue aprobado por el congreso legislativo. En 16 de julio de 1816 y tras encontrarse en tierras del Casanare luego de la derrota en Cachir√≠, es nombrado en una junta de generales como Presidente de todas las tierras que pisara. Muri√≥ en campos de batalla a los 30 a√Īos

 

Antonio Baraya

Como vestigios de la independencia en 1810 surgieron las milicias republicanas, raz√≥n por la se cre√≥, en noviembre del mismo a√Īo, el batall√≥n Voluntarios de la Guardia Nacional, cuyo primer comandante fue el teniente coronel Antonio Baraya, un militar oriundo de Bogot√° con toda una vida de carrera militar. Comandaba a 400 hombres y hac√≠a parte del centralismo del presidente Antonio Nari√Īo, quien le encomend√≥ defender los valles de C√ļcuta. Baraya se rehus√≥ a hacerlo y se pas√≥ para el federalismo. En 1813, cuando llegaron las tropas realistas de la reconquista, Baraya emprende su fuga hacia el sur del pa√≠s y es aprehendido cerca de Neiva y llevado a Bogot√°, donde estuvo en la c√°rcel hasta el 20 de julio de 1816. All√≠ finalmente muri√≥ fusilado.

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