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El 20 de julio y la ciudadanía | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-07-20 05:00:00

El 20 de julio y la ciudadanía

El 20 de julio y la ciudadanía

Pero no tenemos conciencia de que el 20 de julio comenzó a tomar forma el concepto más importante que cada uno de nosotros tiene como ser individual: el ser ciudadanos.

El ser ciudadanos señala que no somos súbditos de nadie, que somos iguales a los demás, es decir, que tenemos derecho a tener un trato digno, a ser respetados, a poder decir lo que pensamos y según  Aristóteles, a ser libres de obedecer.

Es la ciudadanía la que nos otorga derechos civiles, políticos y sociales, la que nos da sentido de pertenencia de nuestra nación, la que posibilita que usemos mecanismos institucionales para dirimir los conflictos dentro de los parámetros señalados por la Ley.

La ciudadanía nos da dimensión ética, identidad como seres políticos, nos señala que hay otros y que esos otros también tienen derechos que debemos respetar.

¿Y qué es la cédula de ciudadanía? Es el documento que señala que somos ciudadanos, es decir, iguales a los demás, que tenemos derechos y merecemos respeto.

Pero en Colombia, desgraciadamente, nada hay más desfigurado que todo lo que rodea a la ciudadanía.

Aquí, como consecuencia de la impronta autoritaria que llevamos, le hemos dado a la cédula de ciudadanía un funesto significado represivo.

La cédula de ciudadanía se nos exige no para establecer si somos ciudadanos, sino para que demostremos que nos llamamos como decimos llamarnos. Es decir, hay una presunción de duda de si somos quiénes decimos ser y debemos desvirtuarla con la cédula de ciudadanía. Así, desfiguramos la filosofía de tal documento pues él es el emblema de los derechos que tenemos y hoy nos sirve es para que aquellos que escudriñan sobre nosotros, lleguen a la convicción de que no somos delincuentes.

Y eso no es todo. El número que ella tiene no se usa para ejercer nuestros derechos civiles, sino para saber si le debemos o no dinero al “sacrosanto” sector financiero y si al caso le adeudamos, nos decretan la muerte civil pues según ellos “hemos cometido el peor de los delitos”.

Es decir, hoy celebramos el día que comenzó a edificarse nuestra nacionalidad y el ser ciudadanos pero el documento que nos identifica como tales se usa no como emblema sino con ánimo policivo y de señalamiento. ¡Qué invertidos tenemos tan caros valores!

 

 

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