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Ni tanto que queme a santos聟 | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-07-25 05:00:00

Ni tanto que queme a santos聟

Era de esperarse. Nada, en el azaroso conflicto con Venezuela, hac铆a prever que las denuncias de Colombia ante la OEA, tuvieran una salida diferente. Desde 1987 las relaciones no registraban un clima tan deteriorado y las instancias de mediaci贸n no luc铆an tan incompetentes y parcas como en los 煤ltimos a帽os. El nuevo Presidente no la tiene f谩cil.
Ni tanto que queme a santos聟

Le corresponde restablecer la comunicaci贸n y sacar la disputa de los canales medi谩ticos para llevarla al orden diplom谩tico. Su meta: zanjar las suspicacias y desconfianzas que rondan los palacios de Miraflores y Nari帽o, que s贸lo han servido a los intereses de las guerrillas en detrimento de los dos pueblos.

La apuesta de Juan Manuel Santos de normalizar las relaciones con Venezuela 聳de acuerdo con sus anuncios聳 requiere un nivel de conceptualizaci贸n superior de lo que significan las maniobras diplom谩ticas de persuasi贸n, disuasi贸n y del uso efectivo del 聯poder blando聰. Su objetivo no ser谩 otro que el de conducir a Ch谩vez, atemperar su intervencionismo 聳que pasa de lejos por proteger guerrilleros y alentar posturas incendiarias, guerreristas y nacionalistas, en donde reside el almendr贸n de la reyerta聳 y presionar una r茅plica respetuosa y madura.

Las premisas que deber铆an ser asumidas como punta de lanza para la nueva estrategia diplom谩tica, deber铆an partir de la protecci贸n y la seguridad de los conciudadanos y la preservaci贸n de la soberan铆a y del Estado de Derecho como refugio de la democracia. S贸lo desde estas categor铆as, la situaci贸n de Venezuela se torna compleja, si se consideran las pruebas que aport贸 Colombia sobre la presencia de 1.500 guerrilleros en 87 campamentos en suelo venezolano, los asesinatos y detenciones de colombianos y los secuestros y extorsiones a sus nacionales.

Pero hay otro atenuante: las abultadas p茅rdidas en los planos econ贸mico y social 聳medidas en t茅rminos de las mermas del intercambio comercial, la profundizaci贸n de la pobreza y el desempleo聳 que, por supuesto, han sido dram谩ticas para ambos. Basta con volver los ojos hacia los ciudadanos de la frontera o considerar que nuestra econom铆a pudo haber crecido, en t茅rminos nominales, al 7% entre 2008 y 2009 si no se hubiese registrado el impasse binacional.

Y es que si algo demostraron las diferencias con Venezuela y Ecuador, es que el ejercicio de la seguridad en las fronteras, dej贸 de ser exclusivo del gobierno colombiano y requiere compromiso y mecanismos vinculantes para los vecinos por la v铆a de la diplomacia. No se trata, por supuesto, de que ellos garanticen nuestro orden interno, sino de que cierren las puertas a las 聯alianzas espurias聰, que a ciencia cierta han comprometido la seguridad en la regi贸n.

Al presidente Juan Manuel Santos le tocar谩 alumbrar la esencia m谩s pura de la diplomacia, sacar del congelador la confianza y el esp铆ritu de colaboraci贸n, el lenguaje tranquilo y hasta aprovechar el terreno abonado que sembr贸 el presidente Uribe que, en t茅rminos simples, le evitar谩 a Santos el desgaste pol铆tico, de sacar a relucir las pruebas del compromiso de gobierno de Caracas con las Farc. Pero, m谩s a煤n, le corresponde tratar de restablecer, los hasta ahora in煤tiles mecanismos de intermediaci贸n binacionales e internacionales.

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