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La pesebrera | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-08-03 05:00:00

La pesebrera

La pesebrera

El gesto adusto de una sociedad patriarcal en grado extremo, apegada a normas heredadas de los españoles que acudían a las fiestas con sus cuellos duros y sus impecables corbatas londinenses, empezó a sentir el peso de las nuevas costumbres. Treinta jóvenes entre quienes figuraban Gabriel Puyana Uscategui, Marco Aurelio Rueda García, Francisco Puyana Menéndez, Christian Hederich Valenzuela, Gustavo y Enrique Soto Soto, Luis Carlos González Mutis, Gustavo Liévano Fonseca, Bernardo Mutis Arenas, Francisco Parra Farina, Joaquín Serrano S., Arturo Puyana Valderrama, Rafael y Quintilio Gavassa Villamizar, fueron los autores de una nueva transformación propia de la sencillez del momento. Ellos hicieron parte durante muchos años del grupo denominado “La Pesebrera”.

El origen de su nombre lo ofreció sin pensarlo una dulce matrona de aquella época que madrugaba a la misa de cinco al escuchar el tañido de los bronces de la iglesia. La señora bajaba por la calle real hacia la Sagrada Familia y cuando pasó frente al corredor del Club escuchó las voces altas y las carcajadas de unos jóvenes que estaban pasados de copas porque habían prolongado la fiesta del 20 de julio en los aristocráticos salones del centro social. Muy circunspecta, en tono airado, la matrona se dirigió a la criada que le hacía compañía y en voz alta le dijo: “Esto parece una pesebrera”. Desde aquella mañana inolvidable los jóvenes bautizaron su reunión del corredor de la calle 5 con el nombre de “La Pesebrera”. Y su Club Juvenil se constituyó en grupo de presión porque el antiguo radio Víctor que estaba en el salón central del Club pasó a “La Pesebrera” para animar sus reuniones que se aligeraban con buenos tragos franceses y muchas veces con las alegres notas de la murga, a la flauta Arturo Puyana Valderrama, al piano Oscar Luis Gómez y al tiple Luis Eduardo Acevedo Vargas. Fue tanto su poder que los nuevos aspirantes a socios tenían que pedir primero el visto bueno de los de “La Pesebrera”.

 

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