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Google no pudo reinventar el correo | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-08-08 05:00:00

Google no pudo reinventar el correo

Rediseñar el correo electrónico no era una mala idea. Los navegadores actuales son mucho más poderosos de lo que eran en la década del 90, y los internautas se han acostumbrado a interactuar con grandes grupos de sus amigos o colegas al mismo tiempo.
Google no pudo reinventar el correo

Wave, una plataforma diseñada para permitir la comunicación en tiempo real e incluso el trabajo con documentos, mapas y otros elementos interactivos, fue la respuesta de Google a esas necesidades del Internet moderno. Pero el servicio, que no consiguió atraer a los usuarios como la compañía esperaba, será descontinuado.

Usuarios abrumados

Google Wave fue presentado por sus desarrolladores como el siguiente paso lógico en la evolución de las comunicaciones en la Red; una plataforma sin las limitaciones del correo electrónico, que fue diseñado para simular el funcionamiento del viejo correo convencional.

La verdad es que Wave fue un paso, o varios, más allá.

En la superficie el cambio era sencillo y el propósito muy atractivo: reemplazar el concepto de mensajes individuales que se envían a varios destinatarios, por el de mesas de trabajo virtuales a las que se invita a participar a otros usuarios.

El público reaccionó a la idea con interés genuino. ¿Sería esta la plataforma perfecta para realizar todas esas funciones para las que el correo electrónico simplemente parecía quedarse corto?

Pero quienes probaron la plataforma pronto descubrieron que Wave había reemplazado también la cómoda simplicidad de un mensaje de correo por un sistema con demasiadas posibilidades.

Wave permite a todos los usuarios invitados a participar en una cadena de mensajes modificar o borrar lo que escriben los demás. Una función que permite ver la evolución de los mensajes a lo largo del tiempo complica todavía más la situación para los usuarios no experimentados.

La escritura en tiempo real, que soluciona problemas de compatibilidad relacionados con el trabajo de varios usuarios sobre el mismo material, se convirtió en otro generador de confusión en los mensajes con decenas o cientos de participantes.

Estabilidad que nunca llegó

Además de los cambios de fondo que se implementaron en Wave, sus desarrolladores quisieron mejorar algunas características secundarias de la plataforma. Por ejemplo, la corrección ortográfica del sistema analiza las palabras según su contexto en lugar de cada una por separado.

Adicionalmente Wave está diseñado de forma que otros desarrolladores pueden crear ‘robots’; se agregan como participantes a las conversaciones pero en realidad son programas que analizan las acciones de los demás participantes y realizan tareas que van desde la traducción a un idioma determinado o la revisión de operaciones matemáticas hasta reconocer etiquetas para enviar un mensaje a través de Facebook o Twitter.

Los robots de Wave, sin embargo, se volvieron famosos por su poca confiabilidad: Miles de usuarios probándolos al mismo tiempo pudieron tener que ver con esto, pero el hecho de que la plataforma misma fuera lenta aumentaba la frustración de muchos usuarios.

Wave, que también permite arrastrar elementos complejos como mapas o documentos directamente desde el sistema operativo a una de sus cadenas de mensajes, exigía demasiado al navegador. La plataforma sobrecarga equipos livianos e incluso algunos ordenadores de gama media y alta se ven en dificultades para ejecutarla.

Opciones alternas

Muchos asumieron que los problemas de Wave se solucionarían a lo largo de los meses. Desafortunadamente Google parece poco dispuesta a invertir todo el tiempo y dinero que tomaría optimizar a Wave.

La empresa tampoco parece interesada en recortar parte de su funcionalidad e intentar renovar el interés en la plataforma: una entrada en el blog de la compañía publicada esta semana advierte que, aunque la compañía “siempre ha emprendido proyectos innovadores” Wave no ha recibido la acogida esperada, y por ello no planea “continuar desarrollándola como un proyecto individual”, aunque muchas de sus características serán implementadas en otros servicios de Google.

Afortunadamente Wave no es la única herramienta que permite trabajar colaborativamente, alternativas como Shareflow permiten trabajar fluidamente con grupos de correos. El servicio ofrece hasta 1 Gigabyte de almacenamiento para sus cuentas gratuitas.

Equivalentes empresariales como SAP StreamWork facilitan los procesos de toma de decisiones dentro de organizaciones medianas o grandes, y además de tener el atractivo de ser una herramienta que aún se encuentra en desarrollo la plataforma ofrece cuentas gratuitas para quienes quieran probarla.

Existen también soluciones similares en el área del software como servicio, aunque la mayoría exigen hacer un pago mensual o anual para utilizarlas. Entre ellas se cuentan Central Desktop, Huddle o WizeHive.

Juego experimental da resultado

Hay experimentos informáticos que resultan bien a pesar de no haber despertado una enorme conmoción al ser lanzados. Foldit fue uno de ellos.

Hace años los analistas descubrieron que podían extraer resultados interesantes de la interacción de los jugadores de videojuegos. Los creadores de Foldit, un grupo de investigadores de la Universidad de Washington, decidieron que era hora de hacer un juego que estuviera compuesto por problemas reales.

O, lo que parecería más correcto, se dieron a la tarea de convertir un conjunto de problemas de plegamiento de proteínas en un juego gratuito suficientemente atractivo como para atraer a centenares de jugadores a través de Internet.

Después de dos años de disponibilidad, los jugadores de Foldit habían colaborado en el descubrimiento de los patrones de plegamiento de proteínas tanto como los sistemas  computacionales más avanzados diseñados para la tarea. Así quedó evidenciado en el artículo publicado por los investigadores con los resultados de su estudio, que cita a más de 57 mil “ jugadores de Foldit” como co-autores del documento académico.

¿El truco? No hay ninguno, o al menos no hay uno diferente del que utilizan todos los títulos de entretenimiento digital. Los jugadores de Foldit se relacionan con el título de la misma forma que con cualquier otro: un tutorial explica los pasos básicos, y de ahí en adelante la pericia adquirida en cada nivel de dificultad permite vencerlo y pasar al siguiente.

La diferencia radica en que los ganadores de los niveles más exigentes de Foldit logran resolver algunos de los problemas más complejos de la biología.

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