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Una mirada a lo etéreo de la belleza | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-08-14 05:00:00

Una mirada a lo etéreo de la belleza

Daniel es sobrino del maestro Oriol Rangel. Fue cantante e incluso hizo parte de un grupo coral en que cantaba Diego Hern√°ndez por esas √©pocas de colegio. Luego estudi√≥ m√ļsica, teatro, mimos, construcci√≥n de m√°scaras, y por tanta relaci√≥n con el arte, termin√≥ encontrando una vena especial en la fotograf√≠a.
Una mirada a lo etéreo de la belleza

Como el resultado de una suma de experiencias sensitivas que le ha dejado una larga carrera de exploraci√≥n por las distintas ramas de las artes, as√≠ define Daniel Caran su obra fotogr√°fica, que con el t√≠tulo de ¬ĎIntegraci√≥n¬í se presenta por estos d√≠as en las salas de la Galer√≠a de la Aduana de Barranquilla, y pr√≥ximamente estar√° en Bucaramanga.

En efecto, Daniel ha sido un trashumante del arte como explosi√≥n de lo sensible. Encontr√≥ primero su vena en el canto; lleg√≥ al Conservatorio de M√ļsica de la Universidad Nacional, y de all√≠, buscando un camino m√°s alto, aspir√≥ y fue aceptado como estudiante de m√ļsica en Par√≠s.

Un periplo realmente muy corto en el mundo de los pentagramas, pues en un encuentro fortuito en Barcelona conoció la obra del maestro de la mímica Marcel Marceau, con quien un corto entrecruce de palabras fue suficiente para conseguir un cupo en la exigente Escuela de Mimodrama de París, bajo la dirección de este famoso actor.

¬ďCon el maestro Marceau, durante cerca de tres a√Īos que estuve en su escuela, aprend√≠ la importancia de la observaci√≥n, del gesto que trasciende la presencia para convertirse en algo esencial del proceso de interacci√≥n en la comunicaci√≥n humana y, de una u otra manera, cuando estoy frente a un paisaje con mi c√°mara, estoy buscando esa trascendencia que siento que est√° vigente en la naturaleza¬Ē.


De la m√°scara a la imagen fotogr√°fica

Radicado en Par√≠s, y tras una serie de giras con el equipo actoral de Marceau alrededor de los Estados Unidos, ingres√≥ a la Escuela de M√°scaras de Jacques Lecoq en Par√≠s, en donde recibi√≥ el especial encargo de dise√Īar las m√°scaras para la √≥pera ¬ĎDon Giovanni¬í, de Mozart, dirigida por Matthias Langhoff, y, posteriormente, hacer las m√°scaras para varias compa√Ī√≠as en Suiza, como en el caso del Th√©√Ętre de L√©crou y el Th√©√Ętre du Pacifique Nord.

Realiz√≥ su primera exposici√≥n individual de esculturas bajo el t√≠tulo de ¬ĎMemoire de la Chaise¬í (Memoria de la silla), y se radic√≥ en Suiza donde estudi√≥ Historia del Arte en la Universidad de Laussane, y all√≠ fue seleccionado para realizar el taller ¬ĎPicasso y el circo¬í, durante la exposici√≥n conmemorativa del artista espa√Īol en varias ciudades del Europa.

¬ďLa fotograf√≠a llega a m√≠ por el camino de la exploraci√≥n de elementos visuales de referencia para la elaboraci√≥n de mis m√°scaras. Por supuesto, este trabajo absolutamente documental y estructural, en que imperaba el elemento separado de todo entorno, era naturalmente una forma de mirar muy aplicada a la b√ļsqueda concreta del objeto m√°scara que se dibujaba en una pared, una hoja seca, una flor o hasta un surtidor de agua¬Ē.

El acto sensible de fotografiar

Los continuos viajes por distintas geograf√≠as del mundo lo obligaron a tener como parte de su equipaje la c√°mara fotogr√°fica. Desde los Alpes Suizos, las bermejas tierras del sur de Francia, la aridez de los desiertos del norte de √Āfrica, los impresionantes paisajes de Argentina y el retorno a Bucaramanga, su tierra natal, y la obligada visita al Ca√Ī√≥n del Chicamocha fueron conformando su actual muestra fotogr√°fica, que, como su nombre lo indica, integra todas sus experiencias est√©ticas y las registra en sus im√°genes.

¬ďHay una visi√≥n sobre la fotograf√≠a que considero que se acerca mucho a la definici√≥n de mi trabajo y es la expuesta por Roland Bartes en su ¬ĎC√°mara l√ļcida¬í, cuando asegura que la fotograf√≠a solo adquiere su valor pleno con la desaparici√≥n irreversible del referente¬Ē.

Y, en efecto, basta detener la mirada sobre cualquiera de sus paisajes para encontrarse con una imagen carente de la camisa de fuerza de la perfección de la captura; para representar un espacio mucho más vital y sensible: más cercano a la mancha primaria del pintor que al registro físico formal del paisaje.

 

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