Los dos escenarios deportivos y los juegos infantiles del barrio Rincón de Girón se encuentran destruidos e inservibles. Los resbaladeros y pasamanos que utilizaban los niños de la zona están oxidados y cada estructura muestra rupturas.
Publicado por: Sully Catherine Santos H. zusantos@vanguardia.com
Al igual, las dos canchas de microfútbol y baloncesto dejaron de funcionar, teniendo en cuenta la ausencia de aros, arcos y el levantamiento del piso. El arreglo de los espacio no se ha efectuado, según denuncia la población del barrio gironés; al contrario, con la ubicación de los asentamientos El Pájaro y El Cerrito, en la parte superior del sector, los espacios de recreación permanecen olvidados. La presencia de jóvenes que venden estupefacientes, convirtió el lugar en expendido y atemorizó a la comunidad que dejó de pasar y hacer uso de las canchas y juegos.Otro de los problemas que perciben los habitantes del sector es el vertimiento de aguas negras que caen a la cancha, lo que genera malos olores, enfermedades y deterioro del concreto de estas.'Estamos cansados de tener que ver que los fines de semana no tenemos sitios para llevar a nuestros hijos. No hay juegos que sirvan. La zona es peligrosa y las canchas están convertidas en lugar de encuentro, a cualquier hora de los muchachos que venden droga', enfatizó Ricardo Bayona, habitante hace ocho años, del Rincón de Girón. En horas del día, la inseguridad azota en el sitio que es utilizado como punto de encuentro de riñas en las que utilizan armas blancas y de fuego. 'De día salen se sientan en el lugar pelean y roban. Nadie puede pasar por ahí', aseguró el afectado, quien agregó que 'una señora que tenía su casa muy cerca de la cancha se fue después de que escuchó tiros y uno le paso por el hombro. Ese día dijo no más. Yo mismo le hice el trasteo'.













