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Jueves 27 de Noviembre de 2014
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Salud
2010-08-17 05:00:00

A las vacunas hay que tenerlas en cuenta

A las vacunas hay que tenerlas en cuenta
Una investigación realizada en Colombia por la firma Metis Strategic Research en el mes de junio de este año en la que se entrevistó a 400 mujeres de todas los estratos socioeconómicos, demostró que la mayoría de ellas no saben que además de las vacunas que inicialmente se aplican en la infancia, es necesario aplicar otras en la adultez.  

Si se tiene en cuenta que en la mayoría de los casos son las madres quienes están al pendiente de las vacunas de los niños, este desconocimiento se trasmite de una a otra generación, lo que impide prevenir y controlar las posibles enfermedades que afectan con cifras alarmantes a los colombianos.

En el caso de la Hepatitis B, por ejemplo, los colombianos afectados llegan casi a ocho mil, cuando la vacuna está disponible. Las mujeres tampoco saben qué enfermedades se pueden evitar con las vacunas ni cuál es su dosis. En algunas ocasiones, no saben dónde conseguirlas.

En el estudio se detectó también que el 95% de las mujeres entre los 36 y 45 años, son las que tienen más conciencia de la vacunación antes de los 13 años y consideran que es indispensable y que el 46% opina que las enfermedades se previenen en la infancia con las primeras vacunas es suficiente.

Sólo el 27,2% de las mujeres de edad adulta, sabe que la vacuna del Papiloma Humano se puede aplicar después de los 18 años y sólo un 6% de las adolescentes se ha aplicado la vacuna en mención. Un pequeñísimo porcentaje, 3,7, se han aplicado la vacuna del Papiloma Humano.

El plan de inmunización en Colombia

Colombia firmó un convenio internacional que determina el Programa Ampliado de Inmunizaciones, que rige el sistema de vacunación que se aplica a los niños, adultos y para entrar en el país.

De manera gratuita, el Estado ofrece las vacunas contra la tuberculosis, poliomielitis, rotavirus, difteria, tétanos, tos ferina, hepatitis B, haemophilus influenza tipo B y neumococo en el caso de los niños.

El resto de las vacunas están dispuestas por las empresas prestadoras de salud y su costo varía dependiendo del servicio médico con que se cuenten, pero no deben ser costosas.

Los diferentes tipos de vacunas pueden causar efectos secundarios como fiebre leve, salpullido o dolor en el lugar de la infección. Una ligera incomodidad es normal y no debe ser motivo de alarma. El médico le puede proporcionar mayor información.

 

LISTA

Seguridad a la hora de vacunar

1 Seguridad y asepsia en la ubicación del puesto de vacunación para garantizar la calidad del biológico y la bioseguridad del personal y de los usuarios.

2 Los lugares donde se reciben las vacunas deben estar señalizados con el nombre de las vacunas que se aplican.

3 Para la conservación de las vacunas que serán utilizadas el día de trabajo: termo con paquetes, refrigerantes de carga y de repuesto. Debe haber una caja térmica para conservar las vacunas que no están siendo utilizadas.

4 Para la vacunación se debe tener en cuenta: tipo de vacuna, jeringas desechables, hojas de registro diario, carné de vacunación, bolsas plásticas según código de colores, tablas de apoyo y contenedores especiales de seguridad (para cortopunzantes) para descartar las jeringas y agujas utilizadas.

Las vacunas necesarias en los niños

• BCG: se aplica al recién nacido en una sola dosis y previene la tuberculosis y la meningitis tuberculosa. Deja una cicatriz distintiva.

• Antipoliomielítica: son dos gotas que se administran al recién nacido, a los dos, cuatro y seis meses de edad con refuerzos a los 18 meses y cinco años.

• Antihepatitis B: se aplican cuatro dosis: recién nacido, dos, cuatro y seis meses. Previene la Hepatitis tipo B.

• DPT: previene la difteria (produce infecciones en la garganta y membranas mucosas y que se puede complicar produciendo parálisis de los nervios y afección al corazón), Tos Ferina (afecta las vías respiratorias y produce ataque de tos persistente) y el Tétanos (que ocasiona parálisis respiratoria y casi siempre lleva a la muerte). Se aplica a los dos, cuatro y seis meses de edad con refuerzo a los 18 meses y cinco años.

• Haemophilus Influenzae tipo b: Previene de neumonías y meningitis por Haemophilus. Se le aplica al niño a los 2, 4 y 6 meses de edad. (No requiere de refuerzo).

• Triple Viral (SRP): combate el sarampión, la rubéola y las paperas. Se aplica al menor cuando ha cumplido un año de vida y tiene un refuerzo a los cinco años.

• Doble viral (SR): previene la rubéola en las madres embarazadas y en los niños.

• Antiamarílica: contra la fiebre amarilla. Tiene una sola dosis y se aplica a mayores de un año. En zonas que no son de alto riesgo,  deben vacunarse las personas que van a salir del país.


Las vacunas en los adultos

• Contra la influenza: no se puede confundir con la gripa, puesto que el de la influenza es un virus que causa la más fuerte de todas las infecciones virales respiratorias y que puede complicarse con neumonía.  Según el Centro de control de infecciones en Estados Unidos se recomienda que a partir de los seis meses de edad se vacunen anualmente.

• Contra el neumococo: previene la neumonía, que frecuentemente aparece después de presentar una influenza. Se recomienda que todas las personas con alguna enfermedad crónica o condición especial que haya durado más de dos años, se vacunen.

• Contra Tétanos: con la vacuna se previene una enfermedad muy grave que puede ser mortal, afecta el sistema nervioso central y puede producir espasmos musculares severos y parálisis.

• Contra la Tos Ferina: muchas generaciones recibieron la vacuna durante la infancia, pero no se colocaron el refuerzo que deberían aplicarse cada diez años, por lo tanto hoy en día se está en riesgo de enfermar y de sufrir complicaciones, así como de trasmitir la infección a los niños pequeños que aun no tienen su esquema de vacunas completo.

• Contra Papiloma Virus: puede prevenir el cáncer de cuello uterino y está indicada para mujeres de 9 a 26 años de edad, idealmente en quienes no han iniciado relaciones sexuales.

• Contra Hepatitis A: la hepatitis puede desencadenar en algunos casos una falla hepática fulminante e incluso requerir trasplante de hígado. Toda persona adulta que no tenga una prueba de sangre positiva para Hepatitis A debe recibir dos dosis de la vacuna. Incluye trabajadores de la salud.

• Contra la Hepatitis B: la hepatitis B se trasmite por relaciones sexuales y puede producir cirrosis y cáncer del hígado. Por tanto, deben vacunarse todos aquellos que tengan vida sexual activa.

• Contra la Varicela: la vacuna puede prevenir la encefalitis, neumonía e infección por bacterias en la piel. Se ha visto un incremento de la varicela en personas adultas y en el personal de la salud.

• Contra la Fiebre Amarilla: la fiebre amarilla causa con mucha frecuencia la muerte y no tiene tratamiento. Para prevenir la enfermedad en las personas que visitan sitios de riesgo se requiere una dosis cada diez años.

• Toxoide Diftérico: se aplica a mujeres en edad fértil, y gestantes (10 a 49 años). Son cinco dosis: una inicial, la segunda a las cuatro semanas de la primera, la tercera dosis a los seis meses de la segunda, la cuarta dosis al año de la tercera y la quinta al año de la cuarta.

 

Publicada por
BELKYS P. ESTEBAN / besteban@vanguardia.com
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