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D√≥lar ¬Ņfuturo incierto? | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-10-12 02:01:05

D√≥lar ¬Ņfuturo incierto?

Esta semana ha sido de buenas noticias para sectores como el exportador, pues despu√©s de muchas ¬ďnegras noches¬Ē al fin el d√≥lar parece estar retomando el camino de la revaluaci√≥n y comenz√≥ a cotizarse por encima de los 2.000 pesos.
D√≥lar ¬Ņfuturo incierto?

Pero aunque para unos la tendencia se mantendr√°; por el contrario, para otros, lo vivido con el d√≥lar en los √ļltimos d√≠as han sido s√≥lo ¬ďchaparrones de verano¬Ē.

Lo cierto es que el futuro de la divisa, por lo menos en Colombia, es impredecible y nadie se pone de acuerdo o da por sentadas premisas que digan sobre la tasa a fin de a√Īo.

Optimismo

Expertos como el ex ministro Juan Camilo Restrepo aseguran que las noticias van a continuar siendo buenas. ¬ďNo ser√° un fen√≥meno transitorio; el d√≥lar se ha recuperado no s√≥lo en Colombia sino en todo el mundo¬Ē, asegur√≥.

Los motivos, en su opinión, poco tienen que ver con lo que ocurre al interior del país, sino más bien con el panorama mundial.

¬ďVamos a tener un d√≥lar fuerte el resto del a√Īo; relacionado b√°sicamente con la baja del precio del petr√≥leo. Las razones son b√°sicamente internacionales¬Ē, agreg√≥.

Para Restrepo, es dif√≠cil dar un pron√≥stico definitivo y exacto, pero se atreve a asegurar que ¬ďa inicios de 2009 seguir√° por encima de los 2.000 pesos.
El docente y analista Eduardo Sarmiento tambi√©n cree que la devaluaci√≥n lleg√≥ para quedarse, ¬ďpero s√≥lo ocurrir√° si el Gobierno y el Banco de la Rep√ļblica toman las medidas adecuadas¬Ē.

Seg√ļn Sarmiento, el alza en el valor de la divisa no tiene porqu√© ser algo temporal. ¬ďEfectivamente se debe a factores internacionales como la situaci√≥n en Estados Unidos; pero Colombia puede hacer de ello algo estable si se toman acciones como comprar el exceso de la divisa y se contin√ļa el control a capitales¬Ē, explic√≥.

El presidente de la Asociaci√≥n de Autopartes, Asopartes, Tulio Zuluaga, asegur√≥ que la noticia del repunte alcista era esperada desde hace d√≠as. ¬ďCreemos que la situaci√≥n se mantendr√°, y 2008 terminar√°¬† con d√≥lar en 1.900 √≥ 2.000 pesos¬Ē.

Para los analistas del Banco de Bogot√°, la devaluaci√≥n del peso se tornar√° nuevamente en un ingrediente de la econom√≠a nacional, pero no superar√° el l√≠mite de los 2.000 pesos a fin de a√Īo.

¬ďSe debe tener en cuenta que la tendencia alcista de la divisa frente a otras monedas es un fen√≥meno mundial y no exclusivo de Colombia. Consideramos que 2008 termine con una tasa de cambio en $1.985¬Ē, dijo el jefe de investigaciones econ√≥micas del Banco de Bogot√°, Camilo P√©rez, ¬†

Chaparrones

Para otros sectores las cosas no ser√°n tan a largo plazo como parece.

La encuesta conjunta de la Bolsa de Valores de Colombia (BVC) y Fedesarrollo dej√≥ ciertas nubes de incertidumbre en el ambiente. Seg√ļn el estudio, los administradores de portafolios consideran la devaluaci√≥n del peso como algo pasajero y esperan un proceso de revaluaci√≥n durante los pr√≥ximos seis meses.

Para analistas de Corredores Asociados, aunque la fortaleza del d√≥lar deber√≠a mantenerse en el mediano plazo, existen algunos factores que podr√≠an estar se√Īalando que el reciente incremento de la tasa d√≥lar/euro y el efecto sobre las monedas a nivel regional como la tasa peso/d√≥lar es insostenible.

¬ďLo fundamental es que a√ļn no podemos hablar de una recuperaci√≥n contundente de la econom√≠a de Estados Unidos. Aunque el mercado de vivienda ha mostrado recientemente un escenario de estabilidad en precios y en ventas, el mercado y los activos relacionados a √©ste est√°n a√ļn lejos de estar en condiciones saludables. Igualmente, la tasa de desempleo y las solicitudes de desempleo muestran una clara debilidad en el mercado laboral, lo cual ser√° sin duda un ancla en las expectativas de crecimiento¬Ē, se√Īala un informe de la entidad.

Para el presidente de Interbolsa. S.A, Rodrigo Jaramillo, el incremento en el precio de la divisa también se debe a que otras monedas se han venido devaluando como el euro y el real tomando el precio que tenían hace varios meses.

¬ďSin embargo yo considero que el fantasma de la revaluaci√≥n no se est√° terminando, sino que es un acomodo para tener un justo precio en este momento al d√≥lar¬Ē, dijo.

Para Orlando Gonz√°lez del Banco Popular, lo que sucede con el d√≥lar definitivamente es internacional: ¬ďEsto altera la formaci√≥n de precios en los commodities, en particular los del petr√≥leo, que guardan una estrecha relaci√≥n con el peso colombiano, reaccionando a la alta dependencia de nuestra econom√≠a hacia estos precios internacionales, llevando a depreciaciones como las que estamos viendo¬Ē.

El Dólar: breve historia

En 1535, el hijo de Felipe el Hermoso y de Juana la Loca, quien llega a ser conocido con los nombres de Carlos I Rey de Espa√Īa y Carlos V Emperador de Alemania, ordena que en las reci√©n descubiertas minas de plata en el territorio de lo que hoy es M√©xico, se empiece a acu√Īar una moneda similar a la que se utilizaba en Europa con el nombre de thaler; nombre que es una abreviatura de Joachimsthaler, el valle al norte de Bohemia en el cual se encontraban las minas de plata que prove√≠an el metal para acu√Īarla.

Los espa√Īoles residentes en M√©xico cumplieron la orden y acu√Īaron los thaler. Sin embargo, al no estar familiarizados con la letra ¬ďth¬Ē sino con su correspondiente sonido ¬ďd¬Ē, sustituyen las dos letras y bautizan la nueva moneda con el nombre de ¬Ďdaler¬í.

Pero la iniciativa de los acu√Īadores fue mas all√° y -recordando su traves√≠a y su origen- tallan en los daler las dos columnas de H√©rcules reluciendo contra un horizonte formado por las costas del viejo y el nuevo mundo. Esta efigie estilizada origina la figura de una ¬ĎS¬í cruzada por dos barras verticales, la que eventualmente llega a ser el s√≠mbolo del daler. Y de la riqueza.

En las colonias inglesas asentadas al norte de M√©xico -sin minas de plata - si alg√ļn daler ingresaba a ellas, su contenido de metal era inmediatamente reciclado para fines m√°s pr√°cticos. Por otro lado, desde sus primeros asentamientos, los colonos ingleses hab√≠an aprendido a usar como dinero cualquier objeto que se presentar√° m√°s o menos manejable, incluyendo hojas de tabaco, pieles, sal, conchas y, en a√Īos previos a la revoluci√≥n, el papel

Fue precisamente la moneda de papel lo que ayudó a financiar la revolución y liberación de Norteamérica. En 1751, Benjamín Franklin viaja a Londres para solicitar a los miembros del Parlamento Inglés que permitiesen a sus colonias de América imprimir moneda, ya que así podrían dejar de depender de los envíos de las libras esterlinas que llegaban tarde, mal o nunca. La petición de Franklin fue diplomáticamente escuchada, antes de ser toscamente negada.

Sin embargo Franklin era un hombre pr√°ctico y, antes de retornar a Norteam√©rica, adquiri√≥ la mejor imprenta que su profesi√≥n de f√≠sico le aconsejaba. Pocos a√Īos despu√©s, esa imprenta demostr√≥ su eficacia al imprimir todos los billetes ¬Ďcontinental¬í requeridos para pagar los gastos de la revoluci√≥n y liberaci√≥n de los Estados Unidos.

La necesidad de contar con una nueva moneda, es percibida por Alexander Hamilton, Secretario del Tesoro en el gobierno de George Washington, quien propone y logra que Estados Unidos ¬Ėcon decreto legal suscrito el 4 de abril de 1792- adopte como moneda propia al daler mexicano, que pronto comienza a ser denominado ¬Ďdollar¬í bajo la fon√©tica de la lengua inglesa.

La adopción del dólar cumplió una doble función: eliminó la práctica de imprimir moneda indiscriminadamente; y, logró que el mundo se enterará que los Estados Unidos se habían convertido en una nación unida, soberana e independiente.  

El d√≥lar de plata sobrevivi√≥ hasta comienzos de Siglo XX. El 1¬ļ de marzo de 1900, el presidente William MacKinley -que hab√≠a declarado la guerra a Espa√Īa- oficialmente decret√≥ que a partir de ese d√≠a el valor del d√≥lar dejaba de ser cotizado en plata y comenzaba a ser cotizado en oro.

Ese antecedente sirve para que, poco antes de finalizar la Segunda Guerra Mundial, los pa√≠ses vencedores que se hab√≠an reunido en el hotel ¬ďMount Washington¬Ē, ubicado en un centro vacacional denominado Bretton Woods, decidan, entre otros asuntos, que las futuras transacciones que realicen entre s√≠ los pa√≠ses del mundo occidental, deb√≠an efectuarse en d√≥lares y que, a su vez, los Estados Unidos se compromet√≠an a entregar una onza de oro por cada 35 d√≥lares, cuando cualquier pa√≠s as√≠ lo requiriese.

Es decir, internacionalmente se aceptaba el compromiso de hacer funcionar al patrón-oro en todo su esplendor.
La aceptaci√≥n del d√≥lar como moneda universal se basaba, desde luego, en el reconocimiento de una innegable realidad: la existencia de un pa√≠s lo suficientemente rico como para que todos crean que esos papeles de color verde ¬Ėfrase de Milton Friedman- en efecto podr√≠an ser cambiados por oro.

Tomado de: WWW.EUMED.NET

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