Publicidad
Sáb Feb 25 2017
26ºC
Actualizado 01:53 pm

Dólar ¿futuro incierto? | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-10-12 02:01:05

Dólar ¿futuro incierto?

Esta semana ha sido de buenas noticias para sectores como el exportador, pues después de muchas “negras noches” al fin el dólar parece estar retomando el camino de la revaluación y comenzó a cotizarse por encima de los 2.000 pesos.
Dólar ¿futuro incierto?

Pero aunque para unos la tendencia se mantendrá; por el contrario, para otros, lo vivido con el dólar en los últimos días han sido sólo “chaparrones de verano”.

Lo cierto es que el futuro de la divisa, por lo menos en Colombia, es impredecible y nadie se pone de acuerdo o da por sentadas premisas que digan sobre la tasa a fin de año.

Optimismo

Expertos como el ex ministro Juan Camilo Restrepo aseguran que las noticias van a continuar siendo buenas. “No será un fenómeno transitorio; el dólar se ha recuperado no sólo en Colombia sino en todo el mundo”, aseguró.

Los motivos, en su opinión, poco tienen que ver con lo que ocurre al interior del país, sino más bien con el panorama mundial.

“Vamos a tener un dólar fuerte el resto del año; relacionado básicamente con la baja del precio del petróleo. Las razones son básicamente internacionales”, agregó.

Para Restrepo, es difícil dar un pronóstico definitivo y exacto, pero se atreve a asegurar que “a inicios de 2009 seguirá por encima de los 2.000 pesos.
El docente y analista Eduardo Sarmiento también cree que la devaluación llegó para quedarse, “pero sólo ocurrirá si el Gobierno y el Banco de la República toman las medidas adecuadas”.

Según Sarmiento, el alza en el valor de la divisa no tiene porqué ser algo temporal. “Efectivamente se debe a factores internacionales como la situación en Estados Unidos; pero Colombia puede hacer de ello algo estable si se toman acciones como comprar el exceso de la divisa y se continúa el control a capitales”, explicó.

El presidente de la Asociación de Autopartes, Asopartes, Tulio Zuluaga, aseguró que la noticia del repunte alcista era esperada desde hace días. “Creemos que la situación se mantendrá, y 2008 terminará  con dólar en 1.900 ó 2.000 pesos”.

Para los analistas del Banco de Bogotá, la devaluación del peso se tornará nuevamente en un ingrediente de la economía nacional, pero no superará el límite de los 2.000 pesos a fin de año.

“Se debe tener en cuenta que la tendencia alcista de la divisa frente a otras monedas es un fenómeno mundial y no exclusivo de Colombia. Consideramos que 2008 termine con una tasa de cambio en $1.985”, dijo el jefe de investigaciones económicas del Banco de Bogotá, Camilo Pérez,  

Chaparrones

Para otros sectores las cosas no serán tan a largo plazo como parece.

La encuesta conjunta de la Bolsa de Valores de Colombia (BVC) y Fedesarrollo dejó ciertas nubes de incertidumbre en el ambiente. Según el estudio, los administradores de portafolios consideran la devaluación del peso como algo pasajero y esperan un proceso de revaluación durante los próximos seis meses.

Para analistas de Corredores Asociados, aunque la fortaleza del dólar debería mantenerse en el mediano plazo, existen algunos factores que podrían estar señalando que el reciente incremento de la tasa dólar/euro y el efecto sobre las monedas a nivel regional como la tasa peso/dólar es insostenible.

“Lo fundamental es que aún no podemos hablar de una recuperación contundente de la economía de Estados Unidos. Aunque el mercado de vivienda ha mostrado recientemente un escenario de estabilidad en precios y en ventas, el mercado y los activos relacionados a éste están aún lejos de estar en condiciones saludables. Igualmente, la tasa de desempleo y las solicitudes de desempleo muestran una clara debilidad en el mercado laboral, lo cual será sin duda un ancla en las expectativas de crecimiento”, señala un informe de la entidad.

Para el presidente de Interbolsa. S.A, Rodrigo Jaramillo, el incremento en el precio de la divisa también se debe a que otras monedas se han venido devaluando como el euro y el real tomando el precio que tenían hace varios meses.

“Sin embargo yo considero que el fantasma de la revaluación no se está terminando, sino que es un acomodo para tener un justo precio en este momento al dólar”, dijo.

Para Orlando González del Banco Popular, lo que sucede con el dólar definitivamente es internacional: “Esto altera la formación de precios en los commodities, en particular los del petróleo, que guardan una estrecha relación con el peso colombiano, reaccionando a la alta dependencia de nuestra economía hacia estos precios internacionales, llevando a depreciaciones como las que estamos viendo”.

El Dólar: breve historia

En 1535, el hijo de Felipe el Hermoso y de Juana la Loca, quien llega a ser conocido con los nombres de Carlos I Rey de España y Carlos V Emperador de Alemania, ordena que en las recién descubiertas minas de plata en el territorio de lo que hoy es México, se empiece a acuñar una moneda similar a la que se utilizaba en Europa con el nombre de thaler; nombre que es una abreviatura de Joachimsthaler, el valle al norte de Bohemia en el cual se encontraban las minas de plata que proveían el metal para acuñarla.

Los españoles residentes en México cumplieron la orden y acuñaron los thaler. Sin embargo, al no estar familiarizados con la letra “th” sino con su correspondiente sonido “d”, sustituyen las dos letras y bautizan la nueva moneda con el nombre de ‘daler’.

Pero la iniciativa de los acuñadores fue mas allá y -recordando su travesía y su origen- tallan en los daler las dos columnas de Hércules reluciendo contra un horizonte formado por las costas del viejo y el nuevo mundo. Esta efigie estilizada origina la figura de una ‘S’ cruzada por dos barras verticales, la que eventualmente llega a ser el símbolo del daler. Y de la riqueza.

En las colonias inglesas asentadas al norte de México -sin minas de plata - si algún daler ingresaba a ellas, su contenido de metal era inmediatamente reciclado para fines más prácticos. Por otro lado, desde sus primeros asentamientos, los colonos ingleses habían aprendido a usar como dinero cualquier objeto que se presentará más o menos manejable, incluyendo hojas de tabaco, pieles, sal, conchas y, en años previos a la revolución, el papel

Fue precisamente la moneda de papel lo que ayudó a financiar la revolución y liberación de Norteamérica. En 1751, Benjamín Franklin viaja a Londres para solicitar a los miembros del Parlamento Inglés que permitiesen a sus colonias de América imprimir moneda, ya que así podrían dejar de depender de los envíos de las libras esterlinas que llegaban tarde, mal o nunca. La petición de Franklin fue diplomáticamente escuchada, antes de ser toscamente negada.

Sin embargo Franklin era un hombre práctico y, antes de retornar a Norteamérica, adquirió la mejor imprenta que su profesión de físico le aconsejaba. Pocos años después, esa imprenta demostró su eficacia al imprimir todos los billetes ‘continental’ requeridos para pagar los gastos de la revolución y liberación de los Estados Unidos.

La necesidad de contar con una nueva moneda, es percibida por Alexander Hamilton, Secretario del Tesoro en el gobierno de George Washington, quien propone y logra que Estados Unidos –con decreto legal suscrito el 4 de abril de 1792- adopte como moneda propia al daler mexicano, que pronto comienza a ser denominado ‘dollar’ bajo la fonética de la lengua inglesa.

La adopción del dólar cumplió una doble función: eliminó la práctica de imprimir moneda indiscriminadamente; y, logró que el mundo se enterará que los Estados Unidos se habían convertido en una nación unida, soberana e independiente.  

El dólar de plata sobrevivió hasta comienzos de Siglo XX. El 1º de marzo de 1900, el presidente William MacKinley -que había declarado la guerra a España- oficialmente decretó que a partir de ese día el valor del dólar dejaba de ser cotizado en plata y comenzaba a ser cotizado en oro.

Ese antecedente sirve para que, poco antes de finalizar la Segunda Guerra Mundial, los países vencedores que se habían reunido en el hotel “Mount Washington”, ubicado en un centro vacacional denominado Bretton Woods, decidan, entre otros asuntos, que las futuras transacciones que realicen entre sí los países del mundo occidental, debían efectuarse en dólares y que, a su vez, los Estados Unidos se comprometían a entregar una onza de oro por cada 35 dólares, cuando cualquier país así lo requiriese.

Es decir, internacionalmente se aceptaba el compromiso de hacer funcionar al patrón-oro en todo su esplendor.
La aceptación del dólar como moneda universal se basaba, desde luego, en el reconocimiento de una innegable realidad: la existencia de un país lo suficientemente rico como para que todos crean que esos papeles de color verde –frase de Milton Friedman- en efecto podrían ser cambiados por oro.

Tomado de: WWW.EUMED.NET

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad